Star Wars: The Force Awakens.


Advertencia: Spoilers, esta crítica tiene.

PRÓLOGO.

Cuando yo tenía cuatro años vivía con mi abuelita en una choza pobre y mi abuelita estaba enferma y yo no conocía a mis padres y estaba ciego. Hasta que un día me encontré un monito de Greedo de Star Wars en la basura y todo cambió. Mi abuelita se mejoró, recuperé la vista y mis padres volvieron después de buscarme durante años, y cuando me encontraron ni me reconocieron, y para mí un chocolate era un tesoro y yo ya había perdido casi toda mi humanidad producto de los horrores de la Segunda Guerra Mundial. Perdón creo que me estoy confundiendo con la película El imperio del sol de Steven Spielberg, no sé, está todo borroso, fue hace tiempo sorry.

El punto es el siguiente y supongo que todos podemos decir lo mismo: Para mí Star Wars es increíblemente importante, y definitivamente mucho más que tres películas que vi cuando chico. Star Wars hizo que me gustaran las películas para siempre, y por lo tanto es responsable de que esté aquí, escribiendo sobre estas cosas. No los voy a aburrir con otra historia en primera persona detallando las circunstancias bajo las cuales viví Star Wars, porque todos tenemos esa historia, y el punto es el mismo: La galaxia lejana, muy lejana nos cambió a todos para siempre.

Quiero que tengan en cuenta todo eso mientras leen esta crítica, porque lo mío no es desdén por esta saga, ni es amargura de crítico de cine que ya no disfruta nada, ni tampoco es un exceso de expectativas. Para mí esto es con dolor, y con una decepción que crece mientras más pienso la película. Ah y también sé que escribí unas primeras impresiones que muchos consideraron favorables, pero la verdad es que mi opinión de la película ha ido cuajando con el tiempo. Y después de verla por tercera y probablemente última vez, tenemos que conversar.

LA HISTORIA.

A estas alturas todos la vieron, pero igual. Star Wars The Force Awakens se trata de la búsqueda de Luke Skywalker, famoso observador de atardeceres dobles y asiduo a la Estación Toshi y los convertidores de poder, que además resulta ser el último de los caballeros Jedi de todo el universo. Los de la Primera Orden o Imperio 2.0 o 2 Fast 2 Imperio siguen luchando contra la libertad galáctica con muchos recursos y el plan consiste en a) Encontrar a Luke Skywalker para pitiárselo de una vez por todas y b) Exterminar de paso a todos los planetas que albergan a la República, usando el ya tradicional plan de construir una Estrella de la Muerte pero ahora sí que va a resultar porque como decía Yoda “Vencida la tercera es”. Los rebeldes también son guerreros de tradiciones, así que deciden esconder un mapa muy importante en un robot Arturito Pelota Edition (que es muy IWALL-E), y ahí empiezan los rebeldes a arrancar del imperio mientras IWALL-E se hace amigo de Rey, una comadre que trabaja de cachurera en el peor planeta de la galaxia (Calama) y que para suerte de IWALL-E es increíblemente seca y habla más lenguajes que Tripio y sabe karate y es, como todos nosotros, una ñoña de Star Wars.

Al mismo tiempo está la historia de Finn, un compadre bueno para respirar agitado y transpirar que es lo contrario de Dark Vader: Entero de blanco por fuera y negro por dentro. Porque verán, el loco es uno de esos soldados dominó división Storm Troopersen, y cuando esta película empieza, el compadre dice BASTA y decide colgar para siempre el casco y dedicarse a otra cosa. Esta no es la vocación que están buscando. Finnalmente está Poe Dameron, un piloto de la rebelión que es seco valiente simpático y con cualquier carisma, y que es capturado por los del imperio porque es el único que sabe dónde está el mapa.

El cuarto personaje nuevo vendría siendo el segundo general imperial junto con Hitler Colorín, el temible Kylo Ren interpretado por un chileno medio. El compadre es un fan muy desinformado de Dark Vader que por alguna misteriosa razón cree que Vader tenía una cruzada que dejó inconclusa, y que él jura solemnemente terminar. Más adelante sabemos que este compadre es el nieto de Vader, hijo de la Princesa Leia y de Han Solo, y sobrino de Luke Skywalker que fue entrenado por su tío, pero que escogió el Lado Oscuro una vez que se lo engrupió Lord Volermort Gigante. Vamos a asumir entonces que Luke Skywalker le ocultó a todo el mundo la redención de Vader, y que Lord Voldermort Gigante aprovechó el vacío en la educación de Benjamin Owen Solo Organa para venderle la pescá y transformarlo al Lado Oscuro (gil).

Cuento corto: Finn decide usar a Dameron para arrancarse de la pega, y aterrizan a la mala en Calama y Dameron se pierde a pito de nada, y Finn conoce a Rey y le gusta porque él es el Storp Trooper FN-1313, y llegan los del Imperio y los locos tienen que arrancar en el Millenium Falcon y ahí conocen a Han Solo y a Chubaca, y entre todos van a ver a la viejita de Golden Girls pero llegan los del Imperio de nuevo y la viejita le entrega el sable láser a Rey pero Rey no lo quiere así que se lo queda Finn, y de ahí llevan el mapa donde los rebeldes y se lo pasan a la PRINCESA ABUELEIA que ahora es GENERALEIA, y deciden todos destruir la Estrella de la Muerte (tradición), y Poe Dameron reaparece, y parece que Rey es una Jedi porque cómo tan seca (no se pierda el episodio siguiente), y después Kylo Ren mata a su papá porque algo tiene que pasar y hay una pelea entre Finn y Kylo con sable láser que es ahí no más pero Kylo Ren le gana así que después Rey por fin toma el sable y hay una pelea entre Rey y Kylo que es OMG y Rey le gana a Kylo y se abre el planeta, y al final Arturito sale del modo avión, y decide proyectar el holograma que faltaba (?) para descifrar dónde está Luke Skywalker, así que mandan a Rey obviamente a buscarlo y se encuentran en el santuario de la virgen y se quedan petrificados mientras la cámara gira alrededor de ellos y The End. Aplausos Oh My God esta película es increíble. ¿O no?

PARTIMOS BIEN.

No les voy a mentir, cabros. Los primeros diez minutos de Star Wars The Force Awakens me tenían con el corazón acelerado, así cada pepa y la emoción ahí asomándose en la garganta lista para estallar en lágrimas que luego rodarían por mis abultadas mejillas. Se notaba el cariño (“para mí ella siempre será realeza”), se notaba el espíritu de la aventura (ese ataque sobre el pueblo), y los peliculastas estaban encontrando imágenes que tenían todo para transformarse en clásicos (¡el casco de Storm Trooper con sangre!). En menos de tres minutos, Poe Dameron me tenía completamente en el bolsillo a pura valentía y carisma. Primero cuando desenfunda sin dudar su láser para pitiarse a Kylo Ren, repitiendo la misma movida de Han Solo en Empire Strikes Back con Vader pero más la zorra aquí porque Kylo usa la Fuerza para frenar el rayo láser EN EL AIRE Y DEJARLO AHÍ. Y segundo cuando lo ponen delante del malo, Dameron ¡le tira una talla! (“¿Hablas tú o hablo yo?”). Filete.

Después de eso viene otra secuencia increíble que es la presentación de Rey. La comadre está trabajando de cachurera en los restos de los destructores imperiales que cayeron en Calama, y la banda sonora tiene pianito y se ve todo tan hermoso y tan real. ¿Y toda la fuga de Poe y Finn? Esos TIE fighters nunca se vieron tan la zorra, y estar ahí tan cerca de uno mientras intentaba despegar, con ese sonido familiar del motor arrancando mientras se pitiaban Storm Troopers, impresionante.

También tengo que reconocer que amé a Kylo Ren, justamente por el motivo que varias personas tienen para odiarlo: Es un mamón de proporciones. Llorón, incapaz de manejar su frustración, impredecible, un cabro chico con sable láser de cruz, que por cierto se ve muy terrorífico y amenazante y por primera vez en todo Star Wars me hizo tenerle miedo a una de estas armas, cada vez que lo activaba: Cresta.

Kylo Ren es claramente alguien que no debiera tener a su disposición el botón para tirar el rayo destruye planetas, y por eso mismo es una clase de personaje que nunca habíamos visto en esta saga. Anakin era un llorón en las precuelas, pero el casting y la actuación le da a Kylo Ren un aire nuevo, creíble y muy, muy peligroso. Villano: Check.

Pero es hora de los “peros”.

“PERO”…

Para mí la película se empezó a irse lentamente a las pailas en cuanto Finn se encuentra con Rey en Calama, porque fue ahí cuando yo tuve que empezar a hacer la pega de la película, justificando por qué estaban pasando las cosas que pasaban. ¿Cayeron justo donde estaba Rey pese a que fue un aterrizaje forzoso que pudo ocurrir en cualquier parte del planeta? Bueno, quizás las naves de la Primera Orden estaban posadas justo encima de Calama, acababan de atacar, por qué no. ¿Por qué Finn siente tanta necesidad de permanecer junto a Rey? Le gustó la minoca, obviamente. ¿Pero se une a su lucha rápidamente y de pronto le importa IWAll-E tanto como a los rebeldes? Bueno, era un pobre esclavo recién liberado, demás que le interesaba unirse a la lucha anti Primera Orden, pero cuando Dameron le dice por qué es tan importante IWALL-E, Finn pone expresión de “cresta” y dice “You gotta be kidding me!”. Si durante toda la historia el personaje de Finn hubiese mantenido esa actitud “John McClane” de estar metido en un forro contra su voluntad todo hubiese sido más llevadero, pero el compadre simplemente se suma a la aventura, y como en él, nunca vi motivaciones claras en nadie.

Y yo no quería estar pensando en estas cosas, yo quería disfrutar la película. La coincidencitis empezó a pegar cada vez más fuerte, incluso cuando resulta que justo ahí en Calama estaba botado el Millenium Falcon, y que Rey (una ñoña de Star Wars que sabe quién es Luke y sabe de la lucha contra el imperio, que colecciona cascos rebeldes y tiene monitos) no tiene idea de la importancia de esa nave. Quizás soy yo no más, pero en mi cabeza ¿no sería el Millenium Falcon algo así como la Esmeralda de la lucha contra el imperio? Filo. Tal como la casta Jedi se borró de la memoria de los habitantes galácticos entre los hechos de la precuela y la trilogía original, bien podrían haberse olvidado del Falcon entre Jedi y Force Awakens. Además esa secuencia con los compadres escapando de Calama y el pobre Finn luchando por controlar los asientos giratorios estuvo increíble. ¿Eso de que el cañón se traba y Finn solo puede disparar cuando Rey da vuelta la nave? Hermoso. Lamentablemente fue la única batalla con naves de toda la película en que se ve un mínimo de estrategia. Las que siguen después, incluyendo la destrucción de la Estrella de la Muerte, son puro eh, ver las naves.

(Me tengo que detener en este punto. En todo La guerra de las galaxias siempre ha habido un ingrediente muy delicioso en lo que vendria siendo la guerra en las galaxias propiamente tal. Siempre tienen estrategia, siempre tienen giros y sucesos que uno puede seguir. Cuando destruyen la primera Estrella de la Muerte tenemos claro que deben disparar por un hoyito en particular ubicado al final de una trinchera eterna ubicada en el Ecuador de la Muerte. Sabemos que es un tiro difícil, y que ni con computadora logran darle. Tiene sentido que sea tan difícil, porque es un punto débil. En Empire Strikes Back está esa persecución en el campo de asteroides donde está la escoba. Los TIE están chocando por todas partes porque ninguno es tan buen piloto como Han, y así y todo el compadre debe ocurrírsele un plan, en este caso, encontrar un asteroide grande para instalarse ahí. Incluso en Jedi, que según todos cometió el mismo crimen de Force Awakens de “repetir” Estrella de la Muerte, también había una “estrategia de guerra” que era distinta a lo que habíamos visto en New Hope. Esta vez debían desactivar el campo de fuerza en Endor primero, y la batalla incluía ENTRAR a la Estrella de la Muerte, en esa secuencia la zorra que nunca antes habíamos visto. Aparte de la batalla en Calama, ¿dónde está la estrategia en las batallas espaciales de Force Awakens? Si tuvieran que resumir lo que pasa cuando destruyen la Estrella de la Muerte 3.0, ¿cómo la contarían? Sorry cabros, pero incluso la odiada Revenge of the Sith tenía batallas galácticas estratégicas, con androides buitres, campos que desactivar, problemas que solucionar. Con dramaturgia al fin y al cabo. Filo, será).

Pero bueno para mí los crímenes más imperdonables de Force Awakens empezaron con la aparición de Han Solo y de Chubaca, porque a mis ojos que siempre han idolatrado a Han y Chubi, el comportamiento y la historia de estos personajes es una completa traición a los personajes como los conocíamos. Un crítico por ahí dijo que era muy triste ver a Han (y a Leia) en esta película, porque eran como esos profes que uno va a ver al colegio años después de haber salido y que siguen estando en la misma que estaban antes, pero más viejos. Y eso es precisamente lo que sentí con Han Solo (y después con Leia). No entiendo por qué tenían que hacerlo involucionar al contrabandista pirata que era en Star Wars (1977). La impresión que me dio con esa película (y con las que siguieron) es que el compadre era un sobreviviente, y que iba donde tuviera que ir. En esa película Han logra crecer, transformándose en alguien que no es egoísta y que se ha encariñado con Leia, Luke y la rebelión lo suficiente como para volver en el minuto más tenso de la batalla a salvar el día.

En las otras películas el compadre ya era un rebelde más, para Empire el loco ya era el “General Solo”, y aunque mantuvo su arrogancia, ya no era el pirata materialista sobreviviente porque no lo necesitaba. En Jedi Han se mantiene igual, pero incluso deja atrás su egoísmo cuando ofrece hacerse un lado para que Leia sea feliz con Luke, cuando cree que le gusta. Su arco y su crecimiento estaban completos. Por todo esto no consigo entender por qué el compadre ve al Falcon como su “hogar”, ni tampoco entiendo que estuviera en exactamente la misma parada de contrabandista endeudado que tenía en esa escena penca de la Edición Especial en que el Jabba Digital aparece a cobrarle las moneas.

Todo esto es algo que yo mismo me puedo explicar si le pongo imaginación. ¿Fue su mala experiencia con el hijo Kylo-Ren / Benjamin Owen Solo Organa lo que lo hizo involucionar y perder todo lo que había ganado? ¿Le dolió tanto su fracaso como padre (y como pareja, asumo) que decidió vagar por la galaxia como en sus días de juventud? Quizás. Los diálogos que después tiene con Leia tiran pistas de que sí, así que es una respuesta aceptable. Pero ninguna de estas cosas se ven en el personaje ni en sus acciones en The Force Awakens. El compadre está feliz, parece no ser un personaje que ha crecido, ni que ha cambiado, ni que ha vivido cosas que lo cambiaron para siempre. Su dinámica con Chubi es la misma a la que tenían en A New Hope, pero peor porque esta vez Chubaca no parece un personaje orgánico, ni real. Sus reacciones no parecen las de alguien que siente y piensa, son como las de un juguete que le aprietas distintos botones para que suene un “instant gruñido” (enojado, alegando, burlándose).

En el minuto en que aparecen esos otros contrabandistas que quieren cobrarle a Han (¿en serio?) la cosa empieza a empeorar, y no lo digo solo porque sean los actores estrella de The Raid sin hacer ninguna cosa digna de los actores estrella de The Raid. No soporté esta secuencia por culpa de los monstruos digitales que no tienen nada que hacer en el universo Star Wars. No puedo entender cómo a todos les gustó esto cuando es justamente el tipo de cosas que odiamos de las precuelas. Esas bolas con tentáculos se mueven tan rápido que de inmediato uno pierde cualquier tensión. Los monstruos se pitiaron sin problema a todos los personajes que dan lo mismo, pero por alguna misteriosa razón aplazaron comerse a Finn lo suficiente para que Rey lo salvara. Y ojo que no estoy diciendo que deberían haber matado a Finn, estoy diciendo que debieron crear una amenaza que se sintiera real. Como el Rancor. Como los Wampas. ¿Se imaginan lo mejor que sería esta secuencia si en vez de esos engendros digitales las criaturas hubiesen sido unos monstruos interpretados por actores? ¿A lo Predator? Me imagino un monstruo con colmillos y babas, que toma a Finn del cuello, lo levanta y le babosea la cara, justo antes de que Rey lo salve. Hubiese sido filete.

Pero voy a volver al verdadero crimen que en mi opinión comete The Force Awakens y eso es que traiciona el espíritu de los personajes originales, y por lo tanto, el espíritu de Star Wars. O aquello que hacía que Star Wars fuese Star Wars. Tomemos como ejemplo la primera vez que Han ve a Leia y ponen esa musiquita emocionante. Los dos se miran y tienen el siguiente intercambio.

Han: Cambiaste tu peinado.
Leia: Misma chaqueta.
Han
(ofendido): ¡Otra chaqueta!

Alguien por favor explíqueme por qué en nombre del Sarlaac estos personajes se dicen esto. Mientras todo el cine se reía y se emocionaba (y hasta aplaudía), yo no podía evitar pensar “¿Por qué?”. Leia debe haber cambiado peinado sus buenas diez veces a lo largo de la trilogía original, todos muy distintos al anterior. Está la Leia con los moñitos, la de peinado de Princesa en la escena de las medallas, en Empire es más piola porque está en plena guerra pero cuando llega a la ciudad de las nubes se pone toda mina, incluso cuando llega donde los ewoks en pleno bosque aparece con una cabellera nueva y remodelada. Toda esta variedad de estilo es parte de todas las princesas galácticas porque incluso la Padme se va al chancho cambiando su look prácticamente en todas las escenas que sale en las precuelas. Y sobre la chaqueta de Han Solo, ¿de qué chaqueta habla? Es cierto que en A New Hope usa la misma ropa, pero es la película de toda la saga que transcurre en muy poco tiempo (dos días, creo). Ya en Empire se cambia ropa muchas veces, desde su atuendo de nieve hasta la que usa después. Y en Jedi ni hablar, ahí sale con un abrigo largo de camuflaje filete. Por lo que vuelvo a preguntar: ¿De qué están hablando estos personajes? ¿De los moñitos de Leia y de la chaqueta de Han en New Hope? ¿Por qué carajos se dirían eso unos personajes que, se supone, tuvieron toda una vida juntos después de la trilogía original?

Yo sé que debo tener a muchos lectores indignados por detenerme en algo tan trivial, pero mi punto es el siguiente. Esta película SABE que es una película de Star Wars, y está haciendo referencias constantes a sí misma. Sus personajes no se sienten reales como se sentían antes, estos personajes prácticamente SABEN que son personajes, y en ese intercambio saben incluso que esos dos looks en particular son muy icónicos e importantes para todo el mundo. Si a ustedes no les molestó nada de esto, bien por ustedes, de verdad los envidio. Yo no podía evitar pensar que esto no era Star Wars, era un fan-fiction de Star Wars, hecho por peliculastas muy secos pero que no podían superar la creación original de George Lucas sin tener su visión para inventar historias y mundos nuevos de la nada. Estos compadres pudieron hacer secuencias a toda zorra, pensar personajes buenos y encontrarles los actores precisos, pero hasta ahí no más llegaron. El resto de las cosas que hacían grandes a Star Wars se les quedaron en el camino, o simplemente no se la pudieron no más.

En The Force Awakens los personajes originales no son ellos, son sus juguetes. Conscientes de la ropa que usaron dos días en particular hace treinta años, y viviendo no como vivirían personajes en ese universo, sino cómo vivirían en función de sus fans y la gente que los conoce. Cuando Finn ve a Han y a Chubi por primera vez, grita sorprendido “¿Le entiendes a esa cosa?” y Han replica “Sí, y la cosa te entiende a ti”. Nos gusta y nos da risa porque es lo que nosotros mismos diríamos si conociéramos a Han y Chubi. Pero en la película Finn no ha presenciado ningún intercambio entre los dos como para decir eso. Pero da lo mismo porque entendemos. Los fans. Fan-fiction. Y después cuando Han pregunta si hay un compactador de basura para tirar a la Capitana Phasma. ¿En serio? ¿Se acordó de esa vez que se tiró al compactador de basura para salvarse el pellejo hace treinta años en la que estoy seguro fue una aventura entre miles de toda su vida?

EL FAN JUSTIFICA LOS MEDIOS.

Mi amigo Fílmico dijo en Tuiter un día que el 2015 fue el año que separó a los “fans” de los fliméfilos. Y mientras más hablo con gente que amó The Force Awakens más razón le encuentro. Y les voy a dar este pequeño ejemplo (click para agrandar):

En ese cómic hay una “dramatización” de lo que pasó por la cabeza de Chubaca durante la muerte de Han Solo. Y por decirlo de una manera suave, encuentro que ese cómic es mucho más emocionante que lo que pasa en todo The Force Awakens. La persona que escribió y dibujó ese cómic le tiene un cariño a los personajes que los peliculastas no. Porque no nos engañemos, cabros, NADA de esa emoción está en la película. Todos tienen ganas de que la película sea buena, incluyendo los fan-artistas, pero están literalmente reescribiendo la película para que sea mejor de lo que es.

La muerte de Han Solo debió ser algo que nos dejara a todos tirados en el suelo, pero es algo que pasa porque tiene que pasar. Porque tenía que haber un suceso impactante que marcara la trama. No es un momento al que llegamos de manera orgánica ni natural, y la puesta en escena es tan torpe que todos cachan lo que va a pasar antes de que pase, porque deliberadamente hay silencio, y todos se congelan y todos esperan. El peliculasta está tratando de marcar la gravedad del asunto y la emoción en la manera en que muestra el hecho, pero no se ganó ese momento. Es cierto que Chubaca reacciona furioso y le dispara a Kylo Ren en un momento que es de las pocas cosas aplaudibles de esta secuencia, es cierto que la caricia de Han a su hijo en ese momento es impactante, pero nunca le voy a perdonar a esta película que esta muerte haya sido un paso más al que llegar para cumplir con la cuota de impacto.

En esta columna el compadre compara la muerte de Han Solo con la de Ben Kenobi en New Hope y tiene toda la razón del mundo. En esa película vemos el impacto que la muerte de Ben tuvo en Luke. Lo vemos triste, vemos la pausa, vemos que Leia le pone la frazada en los hombros. Aunque la comadre vio cómo reventaban Alderaan frente a sus ojos, se da el tiempo para consolar a su nuevo amigo y futuro hermano porque ella SABE lo importante que Ben era para Luke. Un personaje que había aparecido por primera vez en pantalla hace quince minutos, y que Luke acababa de conocer. Esto es lo que hacen los narradores maestros, entienden que los hechos afectan a los personajes, y que cambian las cosas.

Exactamente, ¿cómo afectó a los personajes la muerte de Han Solo? En una época donde los fans justifican todo con teorías, o con “eso no lo sabremos hasta la película que viene”, explíquenme esto por favor: ¿Por qué Chubaca no tiene un momento de dolor con Leia después de la muerte de Han? Mataron probablemente al personaje más importante de sus vidas, y cuando se baja Chubaca del Falcon y Leia está ahí… El loco pasa de largo y se queda parado conversando con los extras, mientras Leia le da un sentido abrazo a la comadre que acaba de conocer. ¿Por qué? ¿Tan mal les cae Chubaca? Una cosa es no darle medalla en la ceremonia, pero otra muy distinta es pasarse por buena parte toda la historia de estos personajes, historia que conocemos y que amamos.

Imperdonable.

AGUAFIESTAS.

Así que eso, cabros. Todo lo que empezó tan bien para mí se fue disolviendo en detallitos aguafiestas que me resultaron mucho más frustrantes justamente por lo bueno que se vio todo al principio. Y ojo que no estoy hablando ni de “plot-holes” ni de cosas que podrían explicarse en futuras películas. Mi rabia es simplemente con las cosas nuevas que hicieron mal, y con las cosas que debieron continuar mejor, como la naturaleza de personajes que amamos y conocemos desde siempre. ¿No encuentran que los personajes de Maz Kanata y el Líder Supremo Snoke no tienen absolutamente nada de memorables y que no existe razón en el planeta por el que tengan que ser DIGITALES? O que alguien me explique también de qué sirvió que Poe Dameron se perdiera durante casi toda la película. ¿Hay algo ahí que no estoy entendiendo? ¿Alguna teoría? ¿Van a hacer otra película que cuente la historia de la desaparición de Dameron?

Con todo esto en cuenta, para mí no hubo emoción. Ni un solo poco. Mi clímax de emoción relacionado con The Force Awakens fue ver y escuchar el glorioso “Chewie, we’re home” del tráiler. En ese momento era todo posibilidades, y me acuerdo incluso de haberme preguntado dónde era este “hogar” al que estaban llegando (nunca pensé que se referían al mismo Falcon). Y digan lo que quieran sobre las precuelas (o incluso sobre Indiana Jones and the Cristal Skull), hay algo que esas odiadas obras no hicieron, y eso fue dejar a sus personajes estancados en lo mismo. Nos mostraron cosas nuevas. Lo hicieron mal, pero iban por el camino correcto.

No encontré nada nuevo en The Force Awakens. O no lo suficiente como para entusiasmarme. Todo pasa porque sí, y la coincidencitis me fue matando lentamente mientras todos a mi alrededor levantaban sus sables láser de juguete. Muchas veces sentí que Jar Jar Abrams y compañía habían sido muy secos para hacer buenas escenas, buenos detalles, pero que no pudieron ver las repercusiones de estos momentos en el “todo”. Un ejemplo: Cuando muere ese Storm Trooper en los brazos de Finn y le mancha el casco con sangre, entendemos que Finn está completamente destruido. Por los gestos del Storm Trooper muerto llegué a pensar que esos dos eran amigos, que habían crecido juntos, qué sé yo. Pero después durante la fuga el compadre no tiene ningún remordimiento por echarse a decenas de Storm Troopers más. Es como si la misma película quisiera arruinar momentos buenos que ya pasaron.

Otro ejemplo. Cuando Poe Dameron dice que puede volar cualquier cosa, yo salté en el asiento. Este loco es el mejor piloto, me dije. Y me cae tan bien que lo voy a seguir toda la película. Pero después resulta que Rey también puede volar cualquier cosa, entonces de ahí en adelante todo da lo mismo. Volar no es un problema. Ustedes dirán que Han y Luke también eran excelentes pilotos en New Hope, pero en esa película está armado de manera que hay un viajecito, un recorrido que los personajes tienen que hacer, donde Han se ríe de Luke porque no lo cree y lo mira en menos, y después Luke tiene la oportunidad de demostrar que sí es el mejor de los pilotos cuando usa la Fuerza y no la computadora, momento al que solo llega gracias a la ayuda de Han. ¿Acá? Da lo mismo. Como tantas otras cosas.

Y mejor ni me hagan hablar de lo mucho que la misma película devalúa el momento en que Rey finalmente enciende el sable láser. ¿Por qué? Porque ya lo vimos dos veces con Finn. ¿No hubiese sido increíblemente la zorra que ese sable se hubiese activado por primera vez en esa pelea entre Rey y Kylo-Ren? ¿Hay algún motivo por el que Finn usa un sable láser o es solo para cumplir un requisito probablemente impuesto por el departamento de marketing?

Como ya dije, son tantas las preguntas abiertas que la defensa principal que escogen los fans es “Eso ya lo veremos en las próximas películas”. Y para mí eso son patrañas. Algo que NUNCA necesitó una película de Star Wars. Ni las precuelas ni mucho menos la trilogía original. Es muy distinto dejar cosas abiertas para el capítulo siguiente (como el destino de Han, la paternidad de Vader) que mostrarte un “tráiler” de algo que no se completamente y pasarlo por “película”. Para muchos Star Wars ha vuelto y hay que celebrar, pero para mí Star Wars The Force Awakens es la muerte de Star Wars como la conocíamos. Ya no es un evento único que te cambia. Ahora es como Marvel. Una franquicia continua que seguirá tirando películas una detrás de otra. Ahora son productos hechos para publicar teorías en Internet, para que todos tengan calculadamente un personaje con quien identificarse, y para llenar años de calendarios de estrenos con distintas aventuras. Como las películas de Marvel, ahora Star Wars será una obra hecha por comité que nos gustará mucho, pero que funcionará dentro de unos límites creativos bien evidentes en The Force Awakens. Y todo eso está bien, en serio, me gustan las películas Marvel y todo lo que tiene el logotipo Disney al comienzo. Pero no es eso lo que me enamoró de Star Wars, y ciertamente no es lo que hacía grande a Star Wars.

EL FUTURO.

Y bueno para no terminar esta crítica maestra como Mr. Amargado McAgrio, quiero decir que pese a todo tengo esperanza. Cuando The Force Awakens es buena, es muy buena, y se vienen tantas películas de esta nueva generación de Star Wars que alguna le va a achuntar y lo vamos a pasar increíble. La historia de Rey y la de Kylo Ren tienen mucho potencial de cuajar, y mientras más rápido corten el cordón umbilical con la trilogía original, más posibilidades de excelencia habrá. No será mi Star Wars, pero un mundo con estas Star Wars es mejor que uno sin ninguna.

Bueno ya saben por qué hablo de la muerte de Star Wars como la conocí. No me queda otra que daré la bienvenida a este nuevo monstruo mutante que, como todos los monstruos mutantes, merece una oportunidad. Me quedaré recordando las cosas buenas y saben qué, me encantaría buscar a George Lucas para invitarlo un chacarero. The Force Awakens me hizo apreciar aún más su creación, su visión y su aporte al mundo, y me da mucha pena que en la actualidad sea un abuelito triste que todos basurean y que no se mete a Internet hace quince años porque lo pasa muy mal. Es uno de los multimillonarios más multimillonarios del mundo, pero no sé. Igual me parece injusto que esa lupa con la que todo el mundo miró las precuelas se les quedara en la casa a la hora de ver The Force Awakens.

George Lucas, tal como dijo Aragorn en esa otra saga: “You bow to no one, my friend”.

Star Wars ha muerto. Larga vida a Star Wars.

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