Algunas notas sobre Die Hard (1988).

Para muchos es la película navideña por excelencia, y me consta que varios de ustedes desempolvan este clásico de todos los tiempos para ponerse a tono con las fiestas. Pues yo hice lo mismo, y quiero compartir con ustedes algunas de las cosas que noté esta vez. Vamos viendo.

-> “Basada en la novela de Roderick Thorp”. Leí por ahí que cambiaron muchas cosas de la novela para la película, entre ellas que la rehén que toman los “terroristas” no es la esposa de McClane, sino su hija. O sea, Duro de Matar 4 no está tan lejos del ADN de Die Hard como parece.

-> Algo que se ve desde muy pronto en esta película y que es parte del encanto de Die Hard: McClane es de la clase obrera, y se lleva muy bien con ella. Desde el chófer de la limosina hasta los guardias y todos los que se topa en el camino. Por eso lo queremos, cuando llega a la fiesta de Nakatomi es un pájaro raro, un amigo del pueblo.

-> Hay algo en Bruce Willis que solo puedo describir como su “brucewillisness”. Tan Bruce Willis que es Bruce Willis. Y pensar que en alguna época fue una jugada arriesgada darle a este loco el papel de “héroe de acción”. Probablemente sea el mejor héroe de acción de todos los tiempos.

-> Estamos en una época de películas tan rápidas, que el ritmo de Die Hard parece lento en comparación. El compadre llega en avión, se baja, lo intercepta el chófer de la limosina, lo lleva a la fiesta, guardia, unos planos eternos para que el compadre tome siquiera el ascensor. Ya no las hacen como antes.

-> Los de Nakatomi hacen la fiesta de fin de año de la empresa el mismo 24 de diciembre en la noche, y ustedes alegan por el Amigo Secreto.

-> La actriz que hace de Holly Gennaro es una Julianne Moore antes de que existiera Julianne Moore. ¿Qué habrá sido de ella? Recuerdo haber leído que era tía de Mi Pobre Angelito. Esa es la clase de información que tengo en la cabeza, gracias cerebro.

-> Una de las cosas que hace grande a Die Hard es que debe ser una de las pocas películas en que ABSOLUTAMENTE TODOS LOS MALOS están persiguiendo A UN SOLO HÉROE. Es imposible no sentir empatía por McClane en esta película, todos lo perjudican y nadie lo ayuda. ¿Por qué sintieron la necesidad de ponerle “socios” en las secuelas? Probablemente por el sargendo Al Powell de esta película, pero no se dan cuenta de que Al Powell no es realmente un “socio”, es una oreja que no lo puede ayudar ni le estorba. O sea, el opuesto total de lo que es un “sidekick” en las películas.

-> Pocos actores pueden hacer un personaje tan bueno para “hablar solo” y que así y todo te caiga tan bien. Grande Bruce Willis.

-> La escalada de cosas que le pasan a McClane son increíbles. Estos peliculastas no dejaron ni un recurso sin usar. Recursos como la locación, la fecha, incluso los arquetipos: el malo, el músculo del villano, el yuppie jalero, hasta los lectores de noticias que salen un segundo, o ese chino terrorista que se come un chocolate porque no se aguanta, todos tienen chistes, historias y detallitos. Y se dan tiempo de presentarlos a todos.

-> ¡Hay detalles tan buenos en Die Hard! Ejemplo: A cada rato McClane es distraído por alguna mijita rica. Cuando se está bajando del avión y se topa con la azafata, cuando ve a la minoca esa que salta al pololo en el aeropuerto, cuando mira al edificio del frente y ve a la minoca hablando por teléfono, los calendarios de minocas que hay en el edificio. Hermoso.

-> Algo que pocas películas de acción entienden: Los one-liners son increíblemente naturales y parte de un diálogo coherente. El compadre no dice cosas chistosas solo por decirlas, las dice porque son genuinas respuestas a lo que les están diciendo. Ejemplo: “La próxima vez que tengas la oportunidad de matar a alguien, no la pierdas” (McClane lo mata) “Gracias por el consejo”.

-> Insisto: En Die Hard hasta el personaje más mínimo recibe cariño. Tiene detallitos, singularidades, y suelen ser o queribles u odiables: Powell, el hacker, Argyle, el periodista pelmazo, los del FBI, etc. Todos memorables de alguna manera. Esto también lo fueron olvidando en las secuelas. McClane es tan entretenido porque está en un mundo entretenido.

-> En Die Hard TODAS las escenas tienen un cambio, un avance, un giro. Todo lo que pasa tiene una consecuencia, y siempre es inesperada. Está perfectamente construida. Aspirantes a guionismo y peliculastas: estudien Die Hard. Y críticos de cine también estudien Die Hard, que ya me tienen chato alabando películas de acción que no salvan a nadie.

-> Esta película en bluray HD deja demasiado en evidencia a todos los dobles de acción. ¡Son demasiado obvios! Se ven hasta las caras de los compadres con pelucas horribles tratando de vender que son Bruce Willis o el terrorista rubio. Esto no pasaba en los tiempos del VHS.

-> Todo el mundo dice que Die Hard es inolvidable porque es sobre “el hombre común” en una película de acción. Eso es cierto, pero igual es un poco restarle mérito al personaje de McClane. En cuanto el loco saca las garras (su sentido del humor) la película se transforma, se levanta y está viva, el carisma de Bruce Willis, su mal genio, su ingenio, todo. Es humano, es cierto, pero el loco es increíble. No es para nada el “hombre común” en su personalidad. Cuando alega por algo (en los ductos de ventilación, por ejemplo) es el gruñón que amamos, pero cuando está colgando del edificio y dice “Dios no me dejes morir” también es un loco que la está viendo peluda de verdad. Grande McClane.

-> Argyle es otro “sidekick” pasivo, que apoya a McClaine pero no puede hacer nada por él. El peliculasta es sabio y lo muestra cuando necesitamos una reacción de apoyo a McClane. Es más sabio cuando le da su momento de gloria cuando le pone el cornete al hacker, que es como su equivalente en el equipo de los malos.

-> Es impresionante cómo muchos personajes le hacen publicidad a McClane, es como si la misma película se encargara de armarle una mitología. “Idiot, it’s not the police, it’s HIM!”. “Only one man can drive someone that mad… John”, etc.

-> Esta película es muy populista, en el sentido que los de la clase obrera son todos buenos tipos (Powell, Argyle, guardias, obreros que cortan la luz) mientras que los que son autoridad o tienen algún tipo de poder son unos imbéciles (el jefe de policía, los del FBI, Ellis).

-> “Shoot the glass” = DICK MOVE. Qué agrado ver una película donde algo tan simple le puede hacer tanto daño al protagonista. Al lado de las películas de acción de ahora, Die Hard es la vida real. Hoy día todos son superhéroes, no hay daño real, y es tan grande la destrucción (usualmente digital) que uno se desconecta y no siente la acción tal como la siente McClane.

-> ¡Qué onda lo buenas que son las situaciones en Die Hard! Toda la parte en que Hans Gruber Snape se hace pasar por rehén y engaña a McClane exitosamente cada vez (el acento, el nombre de empleado, etc.). Pero después resulta que ¡NO! McClane te tenía cachado desde el principio. Amo esta película.

-> Si algo ha envejecido mal, esa es la vuelta de Al Powell. No es tanto lo que pasa, sino cómo pasa, se van al chancho con lo heroico y rimbombante que es el momento en que se atreve a desenfundar su pistola. La fanfarria de la banda sonora tampoco ayuda. Pero antes de eso, el momento en que los dos se reconocen sin decirse nada es hermoso. Bromance de primer corte.

-> Igual es charcha lo que pasa con Holly Gennaro, encuentro, y esta es otra de las cosas que ha envejecido mal, especialmente en la época de Mad Max Fury Road. La historia de ella es que dejó al marido por ir a perseguir su carrera, que resultó ser muy exitosa. El machista McClane la dejó ir porque esperaba que la comadre fracasara y volviera (se lo reconoce a Argyle cuando el compadre le saca la foto). McClane está constantemente irritado/amenazado por el éxito de Holly, se enoja cuando ve que la loca no usa su apellido, se pone incómodo cuando Takagi le dice lo seca que es, y hasta le carga que Ellis le hable del reloj tan fino que le regalaron por su buen desempeño. ¿Y qué pasa al final? Hans Gruber Snape cuelga justamente del reloj de Holly (símbolo de su éxito profesional), y solo es derrotado cuando el reloj se rompe y cae al vacío junto con el terrorista. ¿Y cómo representan que el matrimonio se arregló? Holly se presenta como McClane. Se liberó de su carrera exitosa, vuelve a tener el apellido del marido, final feliz. Imperator Furiosa no aprueba.

-> Días sin mencionar Mad Max Fury Road: 0.

-> Algo polémico: Creo que Die Hard no es realmente una película de Navidad. Ya sé que hasta yo la he incluido en listas de los “clásicos navideños”, pero para qué estamos con cosas: Da lo mismo que sea Navidad. A los personajes no les importa, y falta eso que siempre está en las películas navideñas, que es el amor por la Navidad y el aprovechar la fecha como oportunidad de cambiar. McClane no quiere cambiar nada (solo quiere que los terroristas lo dejen en paz), el loco ni siquiera usa la Navidad para salvar su matrimonio. Si de algo sirve la Navidad es para darle a McClane un sentido aún más grande de aislamiento. Nadie lo va a salvar porque no hay nadie, están todos en otra celebrando con regalos mientras él anda metido en los ductos de ventilación con un encendedor y las patas con vidrios. Es brillante que transcurra en Navidad, pero no es una película navideña, lo siento.

-> Aunque termina con un villancico y usan Beethoven y algo de espíritu navideño se traspasa igual, aunque sea irónico (“Now I have a machine gun, ho ho ho”). Yo creo que es la película navideña por excelencia para aquellos que detestan la Navidad. Obvio que se sienten como McClane, aislados del resto del mundo y usando la risa de Santa de manera irónica.

Ya, eso fue lo que anoté. Iba a tuitear todas estas cosas pero preferí anotarlas en un Word, y compartirlo con ustedes queridos lectores maestros.

¡Feliz Navidad, cabros! ¡Y próspero Yipee-Cayei madafacas!

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