Chappie.

Ya saben como es el futuro, cabros. Si algo nos enseñó la película RoboCop (1987) y también esa otra película RoboCop (2014), es que en el futuro vamos a estar hasta la tuza con la delincuencia. Tanto así que las corporaciones futuristas van a fabricar robots carabineros con el fin de tener personal suficiente para dejar constancias, arrestar vendedores de sushi en el metro y/o estar parado de espaldas en los conciertos/partidos/fuegos artificiales. Estas películas también nos enseñan que en el futuro habrá un científico más vivo que invente un robot humanoide, y otro más ambicioso y mala onda que hará una máquina de matar de dos patas conocida como el ED 209, que inevitablemente peleará contra el robot humanoide, etc.

Bueno Chappie, la última película del director de Elysium Neill Blomkamp, se trata justamente de eso, con la diferencia de que los robocarabineros ya están operativos en toda la ciudad, y el científico ambicioso que inventó el robot agresivo (Wolverine) está increíblemente picado con el otro que inventó los humanoides (el Slumdog Millonario, que claramente invirtió los millones que se ganó en el programa de Don Francisco en educación, así que bien por él).

Al principio de la película el Slumdog Millonario está obsesionado con crear Inteligencia Artificial porque eso es lo que necesita el mundo: Robots que piensen y tengan consciencia y terminen dominando a la raza humana. Con tanta mala suerte que justo cuando consigue crear Consciencia.exe aparece el dúo de raperos sudafricanos Die Antwoord y lo secuestran. ¿Qué quieren estos ganadores del disco de platino sudafricano? Que el otro compadre los ayude a hackear los robocarabineros para así poder delinquir en paz, como todo rapero. Las malas noticias Die Antwoord son que estos robocarabineros no son tan fáciles de hackear como el Tuiter de Luis Jara, así que los pobres se tienen que conformar con el robocarabinero flaitongo dado de baja al que el Slumdog le puso la inteligencia artificial.

Aquí empiezan los atados porque a) El robocarabinero flaitongo dado de baja con la inteligencia artificial es como un niño y tiene que aprender todo desde cero y b) Wolverine le saca la foto al Slumdog y pronto va a dejar la mansaca a pura conspiración y mala onda. Además tenemos c) La banda Die Antwoord decide “adoptar” al robocarabinero inteligente artificial y la comadre se encariña con él y es como su mamá, mientras el otro compadre es todo brígido y le enseña cosas de flaite, como caminar agarrándose el paquete, usar bling-bling y machetear a la salida del metro para ir al estadio.

Y cabros, déjenme decirles una cosa. Chappie debe ser una de las películas más tontas y con problemas mentales que he visto en mi vida. Casi todos los personajes hacen cosas sin ninguna explicación, los elementos ciencio-ficciosos no tienen ningún sentido, y el peliculasta no se molesta en explicar ninguna de las millones de Preguntas de Suma Importancia (PDSI) que tendrán viéndola. ¿Y saben qué? Da lo mismo, porque uno lo pasa increíble.

Sí, señores. Cuéntenme dentro de la minoría que lo pasó chancho viendo Chappie tal cual como estoy en la minoría que lo pasó chancho viendo Elysium. Si me preguntan a mí, encuentro que hay que ser un peliculasta muy jugado y muy maestro para hacer algunas de las tonteras que hace Neill Blomkamp en esta película, y yo personalmente lo aplaudo por eso. En serio. Neill Blomkamp, cuando leas esto, hazme caso: Nunca cambies. No le hagas caso a los pasteles que quieren que hagas District 9 una y otra vez, y sigue todos tus impulsos mongos por hacer idioteces como la transferencia digital de conciencias, o que el científico diseñe la inteligencia artificial sin cargarle ningún tipo de información, o que el robot lance estrellas de ninja.

(No entiendo cómo leyeron esa última frase y siguen aquí en vez de ir corriendo a ver Chappie. Lo repito: En esta película sale un robot que tira estrellas de ninja).

Una de las cosas más jugadas y más ridículas de Chappie es que los protagonistas son básicamente el duo de música popular Die Antwoord. Uno veía el tráiler y decía “Ooh, actúan los Die Antwoord” pero no es que actúen. Cabros, son los protagonistas. Y no solo eso sino que ponen música de Die Antwoord, los mismos Die Antwoord escuchan la música de Die Antwoord, y usan poleras de Die Antwoord con sus nombres y sus caras estampadas. Imagínense que un peliculasta chilensis hace una película ciencio-ficciosa de acción a toda zorra y decide darle los roles protagónicos a alguna banda ondera como Ariztía, Stereo 3 o Mazapán. Y los personajes escuchan su propia música, y usan poleras de ellos mismos. Ya, eso mismo es Chappie. En otras palabras es increíblemente distractor y ridículo, pero qué ganas de ser fan de la banda para haber gozado tanto como (obviamente) goza Neill Blomkamp con ellos.

(Me voy a poner a especular y voy a decir que Neill Blomkamp hizo la película solo para Die Antwoord, en los créditos finales ponen la canción Enter the ninja que en su letra habla de tirar estrellas y de ser un guerrero callejero como lo que termina siendo Chappie, y esa canción es del 2010, así que mírenme a los ojos y díganme que no es filete que exista un director capaz de hacer ese tipo de pastelazos. Maestro).

Como siempre lo mejor son las secuencias de acción y los efectos especiales modernos. Creo que hay pocos directores que manejan tan bien los universos ficticios fantasiosos que escogen, y que además son tan parecidos entre ellos. Igual que District 9 y Elysium esta película se ve increíble, los robots se ven todos reales, funcionales, cochinos y carreteados, y se integran al mundo real de manera que no se puede creer. Cuando Chappie u otros robots pelean con humanos, o abren autos como latas de sardina, pareciera que REALMENTE están ahí haciendo esas cosas. ¿Y el ED-209 de Wolverine? Increíble. Ojalá hubiera salido más rato. Toda esa secuencia me tuvo feliz y al borde del aplauso, además de ser la secuencia más violenta y sangrientosa de toda la película. La idea de hacer que el malo controle CON SU CEREBRO al robot brígido le dio toda la onda, y las caras de sadismo de Wolverine mientras operaba al muy maldito estaban de lujo. Muy Joaquin Phoenix en Gladiador. Voy a ir a verla de nuevo solo por esta secuencia.

Mi apuesta igual es que esta película no le va a gustar a nadie. Es demasiado ridícula y al chancho, pero yo creo que debieran apreciar mejor el logro de hacer una película así. Todos están siempre enojados con Neill Blomkamp por no hacer una película que esté a la altura de District 9, pero a ellos les tengo malas noticias. Creo que dije esto ya en mi crítica a Elysium, pero voy a insistir porque nadie me ha hecho caso: El loco no es tan profundo como todos creen. Y District 9 no es tan clever como todos creen tampoco. En esa película un terrícola se transforma completamente en un bicho extraterrestre solo porque se expone al material radiactivo (WTF). Para mí eso es tan tontorrón como un robot que se pone un casco neuronal (diseñado para humanos) en la cabeza, y el computador le lee la conciencia igual. Y la “máquina de la salud” de Elysium es tan tontorrona como eso, o como el pendrive ese al final de Chappie. A Neill Blomkamp le gusta la tontera, acéptenlo. Y quiéranlo, que no se me ocurre otro compadre tan dedicado a la acción y la ciencia-ficción como él haciendo películas hoy en día. ¿Peliculasta tontorrón y al chancho pero que sabe usar efectos especiales? Ya tenemos uno malo y se llama Michael Bay. Neill Blomkamp es el bueno. Combatan al verdadero enemigo, pasteles.

Seiscientos millones trescientas mil ocho estrellas y un WALL-E Award a Chappie, por tierno aaw.

[youtube:https://www.youtube.com/watch?v=zxWbprW-kY8]