Carta de amor a David Fincher, rey de los psicópatas

(Esta columna apareció en El Definido)

David Fincher, te amo.

Ojalá hubiera una forma más piola de decirlo, pero filo. Lo amo. Y lo amaré todo lo que pueda. Voy a correr a ver sus películas cada vez que estrene una, de aquí hasta que uno de los dos muera. Diría entonces “Hasta que la muerte nos separe”, pero eso es mentira. Porque verán queridos lectores maestros, la muerte es lo que nos unió (metáfora).

Procedo a desarrollar.

Cuando vi Alien al cubo por primera vez, quería asesinar a David Fincher. No fue porque encontrara la película mala, quería asesinarlo en venganza, porque ojo por ojo, Fincher. Después de pasarme toda la infancia amando a la péndex Newt y al Cabo Hicks y de aplaudir que lograran salvarse al final de Aliens (spoiler), el perla llega y se los pitea sin ninguna misericordia en los CRÉDITOS de su película. ¿Cómo puede existir alguien tan desalmado? Da lo mismo que su flim tuviera la media atmósfera, que volviera a las raíces de la Alien original, o la cacha de la espada. Desde el minuto que esos personajes murieron que no pesqué esa película, y resentí la traición. Asesino, eso es lo que eras a mis ojos.

Como sucede en las comedias románticas, claro, este odio era el puro principio, cuando los personajes que están destinados al amor se tienen mala y se dicen cosas pesadas. Porque con tu segunda película (Sev7n) descubrí que no eras un asesino, eras un admirador de los psicópatas. Y yo también lo era, solo que entonces no lo sabía, tal como Meg Ryan no sabe que Billy Cristal / Tom Hanks es el hombre de su vida. Momento, esta metáfora me está poniendo incómodo, mejor sigamos antes de que finja orgasmos en cafeterías delante de las abuelitas mal genio.

Con Se7en dejaste la mansaca, pos David Fincher. Y le hiciste a las películas de asesinos lo que Matrix le hizo a las películas de acción. Desde entonces vimos cincuenta millones de películas de asesinos, todas oscuras, donde siempre llovía, con criminales que además de psicópatas eran graduados de la escuela de arte, porque te encargo lo cuáticas que eran siempre las escenas del crimen, o las cartas que mandaban, o los créditos de las películas. Pero la copia nunca funcionaba porque no tenían lo que tienes tú pos viejito, y eso era el cariño por los psicópatas.

Todas las películas que hiciste después tenían a algún personaje (usualmente el protagonista) con serios problemas del mate. No soy especialista en psiquiatría, pero la mayoría de esos compadres estaban chalados. no vengas a hacerte. En The Game estaba ese pobre gil del Kirk Douglas tan enajenado que el hermano pelmazo tenía que forzarlo a suicidarse con las medias estrategias para que el otro atinara y se dedicara a vivir la vida. Y de Fight Club ni hablar, ahí dedicaste toda la película a ponernos en los zapatos de un psicópata (¿sociópata?) tan demente que su personalidad se dividió en dos, uno un pobre loser parqueado y el otro Brad Pitt.

Qué pedazo de película, loco. No es por ser patero, pero esa no se nos va a olvidar nunca.

Y aunque todos basurearon tu siguiente película (Panic Room) déjame decirte que es filete igual. Seguías buscando al psicópata en la vida diaria, y esos tres ladrones resumían perfectamente lo que venías haciendo hace rato. Estaba el pelmazo cuiquito apestoso (Jared Leto), el delincuente con código de honor (Ghost Dog) y por supuesto, el asesino desalmado que era la maldad pura (Pasamontañas), los tres acosando a la pobre Clarice Starling con su Bella Swan en su Panic Room. Si me preguntas a mí, el único problema que tiene Panic Room es que la hiciste después de Fight Club. Loco, esa película podría haber sido una obra maestra, pero igual todo el mundo habría dicho “Meh, no es Fight Club”.

¿Sabes qué otra película no es Fight Club? Probablemente tu obra maestra: Zodiac. Es como si tú mismo hubieses estado chato de la ola de asesinos psicópatas onderos religiosos bajo la lluvia y hubieras dicho “Basta”. Porque en Zodiac agarraste el caso real de un asesino que nunca encontraron, y te las arreglaste para helarnos la sangre con un guatón pelado que arrastra las patas y usa cotona, a plena luz del día. Y como sabes que los psicópatas no solo matan gente, decidiste contar todo desde el punto de vista de los otros obsesionados dementes: Los que querían atrapar al asesino. Pocas películas me han agarrado tanto como Zodiac, loco.

Tantos detalles que procesar, tantas pistas sueltas por todas partes, tanta perfección que llega a abrumar la cuestión.

Porque después de mostrarnos un psicópata “perfecto” en Se7en, el que habla y explica por qué hace las cosas, el que tiene el plan perfecto, escogiste meternos al psicópata en nuestras cabezas. Al final el asesino de Zodiac es un rompecabezas que nosotros mismos armamos. Le vemos la silueta, le escuchamos la voz, lo vemos atacar como tres veces y sería todo. Ni siquiera estamos seguros si es el mismo compadre el que hace todas las cosas. Y el resultado es para podrirse de miedo, no digas que no.

Y aquí vino nuestra primera pelea. Lo siento, no todas las historias de amor son perfectas. Porque El curioso caso de Benjamin Button no se trata de psicópatas. Recuerdo que me gustó en su momento, como todas tus películas, pero ahora con la distancia del tiempo pareciera que es la única película que en verdad no es tuya, en la que no se ven ni las obsesiones, ni la maldad.

Con La red social nos reconciliamos, porque esa debe ser la mejor película de todos los tiempos basada en una idea por la que nadie daba pero es que un peso. ¿El creador de Facebook? ¿La página para postear fotitos y compartir tonteras? ¿En serio? Y vaya que nos tapó la boca tu película. Porque recuperaste el rumbo de una, y te abriste a un rango que nunca pensamos existiría. Con tanto humor, con tanto diálogo metralleta, con tanto juicio.

¿Y qué tiene que ver esta película con tus obsesiones? Se preguntarán los lectores. Bueno, primero que nada esta es una carta para David Fincher, no tienen nada que andar leyendo correspondencia ajena, pero les voy a contar igual. El Mark Zuckerberg es igual de psicópata que el Se7en y que el Zodiac, solo que el compadre tuvo la suerte de a) Tener Internet y b) Ser un genio. Según tu película (que es lo único que importa, en verdad) el compadre lo hizo todo por ese mismo resentimiento que tenía el John Doe hacia los pecadores. La misma rabia que despertaban en el Zodiac las parejas de pololitos agarrando en los peladeros.

(Y por cierto, felicitaciones por contratar por fin al Trent Reznor para la musiquita. Funcionó tan bien esa canción de Nine Inch Nails en los créditos de Se7en que me sorprende que te hayas demorado tanto en llamarlo. Maestros).

Con La chica del dragón tatuado mezclaste todo, no te hagas el gil. Esa película son todos tus psicópatas metidos en una juguera y servidos en un vaso alto plateado en una cocina futurista más helada que cabeza de Walt Disney. Están los psicópatas misóginos haciendo pebre a cuánta víctima encuentran, está el psicópata genio más moderno con acceso a Internet, y está todo el proceso mostrado en detalle que tanto te gusta mostrar siempre.

Porque ahí está toda la gracia de tu cariño por los psicópatas, compadre. Tú rallas la papa con los PROCESOS de los psicópatas, tanto como los psicópatas mismos. Por eso inviertes tanto tiempo mostrándonos TODO lo que hacen los chalados: Los cuadernos, las escenas del crimen, el plan (Se7en), los detalles de la jode de Tinelli más elaborada de todos los tiempos (The Game), el cómo se arma una obra tan complicada que termina en una organización terrorista llamada “Proyecto Caos” (Fight Club), cómo se roba una bóveda que está escondida en una habitación del pánico y todo lo que se hace para llegar a ella (Panic Room), cómo operan y cómo se atrapa a un psicópata, independiente de si se logra o no (Zodiac, Chica del Dragón Tatuado) y también cómo se llega a crear una red social que va a dejar sin vida a toda una generación (Facebook: The Movie). Son tan pornográficos los detalles de los procesos que has sabido dejarnos con la boca abierta.

¿Y qué pasa con Gone Girl (Perdida) tu última película? Acabo de verla y déjame felicitarte viejo porque tomaste todas tus obsesiones y le agregaste un humor negro que te la encargo y nada. La hiciste de nuevo. Es increíble que sigas expandiendo tus obsesiones, esta vez a un territorio que no habías explorado mucho (las relaciones de pareja), pero aquí estoy, aplaudiéndote. Contar de qué se trata esta película, decir qué procesos psicópatas muestras o incluso identificar la “fuerza del mal” de esta película es arruinarla, y no lo vamos a hacer. Porque la experiencia de las películas buenas se cuidan, y esta es más que buena, es filete.

Así que David Fincher, la muerte nos sigue uniendo. Y espero que tengamos para rato.

Atte., Hermes Antonio.

4 Comments

    • julio
      5 diciembre 2014

      Excelente recorrido por la filmografia de Fincher, ojalá pueda ver algún día una adaptación de Batman con su particular visión.

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    • Jesús María
      10 diciembre 2014

      llore weon, la firme, yo tambien amo a Fincher porque es uno de los que mantiene su genialidad a pesar de los años, los kilos, las arrugas y los millones, algunos ya se han muerto como Nichols, otros han perdido el rumbo como De Niro o Pacino. Pero el maestro Fincher logro lo que ni una peli que haya visto en el cine este 2014, pk pirateadas hay varias, habia logrado y que es amar este genial arte y las personas ke lo desarrollan, ke pelicula mas buena, y yo voy al cine a ver puras weas con efectos, pa asi aprovechar la pantallota, el sonido y las cabritas, pero de puro jote opte por esta, igual no me resulto, jajaja, pero quede prendado de Gone Girl, ya hace 2 semanas ke la vi y aun rayo la papa…

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    • Elio
      26 diciembre 2014

      Hermes!!!!!!!…….eres un Fincher!!!!! O
      Sea un genio!!….

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