Adiós Dick Smith: el genio maquillador detrás de “El Exorcista” y “El Padrino”

(Esta columna apareció en El Definido, el día 1 de agosto)

Suena cursi y todo lo que quieran, pero hay personas que de verdad le ponen “magia” a esto del cine. Pero no es “magia”, claro. No es algo sobrenatural que se manifiesta de la nada y produce un efecto en todos nosotros, no.

En realidad es una mezcla de cosas lo que hace la magia. Es “pega”, “técnica”, “talento”, es “estar ahí en el momento preciso” y también es “hacer cosas alucinantes que parecen imposibles”. Mezclen todo eso y estamos obligados a ponerle un nombre distinto. Así que le decimos “arte”. O “magia”. O “Waaa, increíble”.

Es lo que hacía un señor llamado Dick Smith.

Puede que no conozcan el nombre pero conocen su obra. Si vieron El Padrino, por ejemplo, han visto la obra de Dick Smith. Todos cachan a Francis Ford Coppola, a Marlon Brando y a Mario Puzo, pero nuestro tatita Smith puso un granito de arena más que considerable. Inventó por ejemplo el look de don Vito Corleone.

La cara papiche, las arrugas, el pelo hacia atrás, todo idea suya. Inventó un aparato dental para que el compadre tuviera cara de perro bulldog, y cuenta la leyenda que era tan bueno el maquillaje, que Marlon Brando podía salir a comer a restoranes y nadie lo reconocía.

Uno de los actores más famosos de todos los tiempos, pasaba piola. Y muy pocos se dan cuenta de esto, porque solo han visto a Marlon Brando haciendo de Vito Corleone, pero el compadre tenía cuarenta y siete años cuando hizo este personaje, y no era el anciano en las últimas que todos recuerdan metiéndose cáscaras de naranja en la boca para asustar al nieto.

Pero no solo de don Corleone se encargó don Smith. También diseñó todo el sistema para que esos balazos fueran tan brígidos. Y no me vengan con cosas, si de balazos se trata, los de El Padrino se sienten reales, y duelen más que los balazos de otras películas. ¿El momento en que hacen pebre en el peaje a Santino Corleone, y salta la sangre y vuelan pedazos de tela de la ropa y de piel? Dick Smith. ¿El balazo inolvidable en la garganta y después en la cabeza a McCluskey, con esa sangre “rociada” que queda flotando en el aire? Dick Smith. ¿El balazo en el ojo al pelmazo de Moe Green? Dick Smith.

¿Y vieron El Exorcista? Esa niñita poseída debe ser uno de los maquillajes más inolvidables de la historia del cine, y todo lo hizo Dick Smith. ¿Cómo se ve alguien poseído por el demonio? ¿Qué le pasa a sus ojos, a su piel? ¿Y cómo se transforma a una niñita adorable cachetona en una de las imágenes más terroríficas del universo? Don Smith encontró la respuesta a estas preguntas y dejó a todo el mundo para dentro, al punto de que cualquier película que se trata de posesiones intenta replicar lo que hizo el caballero en esta película.

Las creaciones de Dick Smith no parecían criaturas diseñadas por alguien, no parecían maquillaje de efectos especiales. Lo suyo parecían cosas terribles que les pasaban a personas reales. ¿El momento en que aparecen las letras “Help Me” escritas en la guata de Regan? ¿Esos ojos blancos, esas cicatrices, la cabeza que da vueltas? Este compadre inventó hasta el mecanismo para hacer que la niñita vomitara, con eso les digo todo. ¿Y qué me dicen del exorcista, ese abuelito en las últimas, a punto de morir, dando la última batalla contra el demonio? Bueno el actor Max Von Sydow tenía cuarenta y tres años cuando hizo de padre Merrin. Ahí tienen.

Los años que siguieron Dick Smith siguió haciendo escuela sobre cómo hacer maquillaje de efectos especiales. Y lo digo literalmente porque el compadre era famoso por compartir con sus colegas todos sus hallazgos. Si inventaba una nueva mezcla para simular piel y arrugas, el loco no se lo guardaba, y se lo enseñaba a todo el mundo, gratis. Muchos que lo conocieron dicen que fue su mentor y que les enseñó todo desinteresadamente. Pregúntenle a Guillermo del Toro o a Rick Baker, este señor era un santo.

Después hizo El Padrino II, Taxi Driver (el mohicano de De Niro era falso, lo hizo Dick Smith),Scanners (increíble), Estados Alterados (lo mejor de la película, sus monstruos), El Francotirador, Amadeus y qué más quieres. El medio currículum.

Esta semana el maestro Dick Smith murió, a los noventa y dos años, y nos dejó a todos pensando en sus creaciones y con ganas de ver todas esas películas de nuevo. Y uno como fliméfilo está siempre tirándoles flores a los directores, a los actores, a los músicos y a los guionistas, se olvida que hay otros más piola trabajando, haciendo cosas tan importantes como lo que hacía Dick Smith.

En Twitter le preguntaron a William Friendkin (director de El Exorcista) qué se sentía ver trabajar a Dick Smith. Y el compadre contestó: “Era como ver trabajar a Rembrandt”. Amén, hermano. Amén.

2 Comments

    • Vicente Erik
      20 agosto 2014

      Encuentro increíble que este blog que es un punto de referencia para cientos de amantes del cine se sobrepoble cuando sales a regalar entradas dobles y promociones de esa índole, pero para personajes históricos como este gran maestro no exista siquiera una. Falleció un maestro que fue capaz de llevar a cabo increíbles maquillajes y efectos en los cuales en conjunto a los iluminadores producían eso que el amo y lo hizo su vida.

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