Oh My Godzilla: Godzilla. (Crítica maestra de la película Godzilla [Godzilla]).

Por si no saben, este es un remake de la película Godzilla del año 1998 dirigida por Roland Emmerich, director de El Día de la Independencia, El Día de Pasado Mañana, El Día del Patriota, etc. y se trata de un gigantosaurio monstruoso apoteósico pantagruélico llamado Godzilla, que cada vez que aparece deja pero es que la mansaca. El compadre tiene la media guata, los medios trutros, y el medio potingo, pero la cabeza la tiene chiquitita así que se puede deducir que el gran cerebro no tiene. Por eso el compadre ruge y lo rompe todo, porque está estresado de tanto andar y no tiene dónde sentarse. Lo que estoy tratando de decir es que Godzilla es una víctima, más que nada. Pobre.

Yo sé que no les interesa mi experticia en el tema de Godzilla así que no los voy a aburrir con más datos duros, digamos no más que hay que estar loco para no querer ver una película sobre un gigantosaurio monstruoso apoteósico pantagruélico, sobre todo si en esa película actúa ni más ni menos que Bryan Walter Breaking Malcolm in the Middle Bad White Cranston (Heisenberg), además de un montón de gente típica como la comadre que se enamoraba de Osama Bin Laden en El Paciente Inglés, el chino que compraba la aerolínea en Inception, el Kick-Ass de Avengers 2: Age of Ultron o la No Gemela Olsen de Avengers 2: Age of Ultron. Aunque saben qué, todos estos dan lo mismo porque la gracia de esta película es el Godzilla, y dos monstruos más que son como un cruce entre un pterodáctilo y ese monstruo gigante brígido que salía al final de La Niebla. Cuáticos.

La historia es así, a ver si me siguen. Resulta que hace chorromil millones de años la tierra estaba poblada por gigantosaurios aunque no exista evidencia fósil al respecto ni la ciencia los haya mencionado jamás. Estos gigantosaurios se alimentaban con la radiación del planeta, y entre los gigantosaurios el más brígido de todos era el Godzilla, que era como el rockstar de los gigantosaurios, y las gigantosaurias se le tiraban encima y le decían Godzilla dame un gigantosaurito. Es tan brígido Godzilla que le dicen el «depredador alfa», o sea, el que los derrotaba a todos y se creía la muerte. El Aquí Te Las Traigo Petersaurio. Los gigantosaurios desaparecieron de la tierra cuando se acabó la radiación, pero volvieron a aparecer cuando el ser humano (pastel) inventó las bombas atómicas. Así que desde los años cincuenta que han existido, y los científicos saben que existen, pero han mantenido todo encubierto porque así son los gobiernos: chantas.

La película parte cuando llevamos como cuarenta años sin apariciones gigantosaurias, lo cual es un logro para nosotros como sociedad. Hasta que hay un accidente en una planta nuclear igual a la de Springfield pero en Japón. El responsable es uno de estos gigantosaurios que anda buscando comida, aunque de nuevo el gobierno lo encubre todo porque ya saben. Chantas. Lamentablemente nuestro amigo Bryan Walter Breaking Malcolm in the Middle Bad White Cranston (Heisenberg) pierde a su esposa en el accidente y se obsesiona con encontrar la verdad, que como es sabido, está allá afuera. Pasan los años y el compadre se vuelve un poco loco, tanto así que ni su hijo Kick-Ass lo respeta ni se lo toma en serio. Hasta que obviamente aparece el monstruo brígido del que él hablaba y empieza a dejar la escoba en el planeta, destrozando todo a su paso.

Al mismo tiempo anda el chino de la aerolínea de Inception rastreando a los monstruos, y poniendo caras de asombro, y es él en su rol de científico el que explica que este monstruo recién nacido va a atraer al depredador alfa, el papá mono de los gigantosaurios, ni más ni menos que a (spoiler) Godzilla. ¿Y cuál es su consejo de científico experto para los soldados? Hay que dejar que la naturaleza se equilibre solita. Es decir, hay que dejar que los monstruos peleen entre ellos. En otras palabras, saquen el popcorn, cabros. Se viene.

La película está constantemente saltando entre los monstruos, lo que pasa en la sala de operaciones de los soldados, y lo que le pasa al Kick-Ass y su esposa No Gemela Olsen, en la más película de Paul Greengrass. Obviamente los monstruos con su pelea van amenazando a los personajes humanos para que uno se emocione más, y como el Kick-Ass es un soldado que busca vengar la muerte de sus padres, siempre está metido ahí mismo, donde está la peor mansaca de la historia, reaccionando con su mejor cara de nada posible.

No les voy a mentir, cabros. Los personajes humanos en esta película dan absolutamente lo mismo. Son la pura excusa no más para que uno vea lo que hacen los monstruos desde el punto de vista de un ser humano. Y aunque esto no es lo ideal, hay que dar las gracias de que por lo menos no son como los personajes apestosos chistositos de la película original de Roland Emmerich. Nuestro amigo Bryan Walter Breaking Malcolm in the Middle Bad White Cranston (Heisenberg) es lejos el personaje humano más maestro de todos, pero lamentablemente no alcanza a durar toda la película con nosotros y debe partir (spoiler). El héroe de la película se supone que es el Kick-Ass, pero a mí no me engañan, peliculastas. El héroe de esta cuestión es Godzilla. Y si no, cómo se explican esta cara, a ver:

Es bien rara la película qué quieren que les diga. Por una parte el peliculasta sabe que el héroe es Godzilla, pero por otra parte el compadre lo trata como si fuese el tiburón de Tiburón, o el alien de Alien. Es decir: Lo muestra poquito y calienta la sopa lo más posible antes de mostrarlo completamente. Aunque es claramente el héroe y lo que la gente quiere ver (sale en el póster), el peliculasta está constantemente escondiéndolo y obligándolo a uno a estar con así cada pepa tratando de descifrar al Godzilla. Incluso cuando empieza a pelear con los otros monstruos, el peliculasta nos dice “A ver, a ver, momentito, si quieren ver a Godzilla se van a tener que aguantar, así que aquí tienen un pedazo de la pelea, pero fuera de foco, o de fondo en una tele mientras dan las noticias, guaja, Godzilla querían”. Y ojo que no estoy reclamando, este peliculasta y su técnica calienta sopa es lejos lo mejor de esta cuestión, y lo que hace que la experiencia Godzilla sea tan pulenta.

Piensen en la escena del ataque T-Rex de Jurassic Park. Debe ser una de las escenas de monstruos más maestras de la historia del cine universal. Primero parte con los vasos con agua vibrando. Después vemos que la cabra no está. Después nos muestran la cara de sorprendido del péndex. Después vemos una pata del T-Rex. Después cae al techo un pedazo ensangrentado de la cabra. Y recién aquí nos muestran la cara del T-Rex. ¿Quieren ver el cuerpo? Espérense un poquito más. Bueno, esta Godzilla es como esa secuencia, pero estirada en toda la película.

¿Quieren ver a Godzilla? Aquí tienen sus aletas saliendo del océano. Aquí tienen su silueta mientras nada. Aquí tienen el medio tsunami que el compadre provoca por el puro hecho de salir del agua. Aquí tienen una pata. Y justo cuando lo están mostrando de cuerpo entero por primera vez ZUÁCATE vamos con otra escena. Y así, estirando el chicle fliméfilo hasta que uno no da más, y recién el peliculasta dice BUENO YA, y vamos mostrando una de las mejores batallas entre monstruos que se han hecho en mucho tiempo. En serio.

Estuve toda la película con la boca abierta, simplemente por esta técnica calienta sopa del peliculasta. Además que el loco se toma en serio esto de las peleas entre monstruos, porque son increíblemente apocalípticas y terroríficas. Acá uno de los monstruos bota un edificio simplemente porque aterriza en su azotea. Y cada vez que se cae un edificio se levanta una nube gigante de cenizas, que está siempre tapando a los monstruos. Se ven las ciudades hechas pebre mientras las siluetas de los monstruos se recortan en el cielo gris gracias a los relámpagos. O un puro coletazo de Godzilla hace que el humo tape a los monstruos mientras todo el cielo está rojo por el fuego de la destrucción (metáfora). En otras palabras: Apocalipsis. Y los efectos especiales están increíbles.

La historia es bien tontorrona, hay que decirlo. Sí claro, aparecen unos monstruos terroríficos pre-prehistóricos y eso hace que despierte un tercer monstruo terrorífico pre-prehistórico que nos va a salvar, porque es su deber como depredador alfa es mantener el equilibrio. ¿Qué creen que es uno, GIL? Pero todo eso da lo mismo cuando llegamos a la escena de los soldados tirándose en paracaídas justo encima de la pelea, con esa música de pesadilla de 2001, y todo lo que se ve de Godzilla es lo que ve el camarógrafo detrás de la máscara del paracaidista. LA ZORRA.

Esta cuestión debe tener el record Guiness de “cantidad de personajes mirando algo sorprendidos en una sola película”, pero está bien porque uno está igual. La aparición de uno de los monstruos en el puente, la mansaca que dejan en Las Vegas, el tsunami en Hawái, la pelea final, todo eso son cosas que hay que verlas para creerlas, y todas muy en serio sin chistecitos ni personajes divertidos. Es muy distinta a Pacific Rim porque ahí uno estaba en un mundo futurista de robots gigantes. Acá en Godzilla todo pasa en NUESTRO mundo, y eso hace que todo parezca una pesadilla en vez de una película.

Pero no se engañen porque Godzilla es el héroe y se manda una cantidad de poses heroicas y movidas pulentas que te las encargo. La primera vez que el compadre tira la tufada atómica dan ganas de aplaudir. Y la segunda vez que la tira uno aplaude y no se da ni cuenta. Y cada vez que el loco ruge a uno se le paran hasta los vellos del intestino. Divo el compadre. Drama queen. Pero maestro. ¿Y la música? Perfecta. Te las mandaste, Alexandre Desplat.

Salí feliz de Godzilla, cabros. Qué quieren que les diga. Este compadre le copia muchas cosas a Spielberg (el protagonista se llama Brodie como el de Tiburón), pero le funciona, sobre todo lo que es calentar la sopa fliméfila. Y da lo mismo que la historia sea tontorrona, a mí personalmente los ochenta y tres momentos a toda zorra hicieron que le perdonara todos los defectos. Así que solo queda contestar esta pregunta. ¿Hacen ochenta y tres momentos a toda zorra, una película a toda zorra? Para mí sí. Todo el rato.

Setecientos billones quinientos tres millones ochocientas catorce mil estrellas. Grande, Godzilla.

PD. En Tuiter alegué por esto pero lo voy a repetir aquí por si acaso. Gran parte de esta película transcurre de noche, y con todo lo que el peliculasta hace por no mostrar claramente los monstruos (menos al final), por favor NO SE LES OCURRA IR A VERLA EN 3D, menos al Cineplanet que tiene el 3D MÁS OSCURO DE LA VIDA. Si caen en la trampa del 3D Cineplanet van a ver la película peor que pirateada. En serio. No caigan, gracias.