El lobo de Wall Street.

Cabros, me visto de etiqueta y compro acciones mula y me echo talco en la nariz para escribirles esta crítica. Mientras, una minoca en Pelotillehue me hace masaje y me echa champaña en la cabeza, y me lleva en yate a Las Bahamas, y yo saco un billete de un millón de dólares para prenderle fuego y encender un puro. De oro. Lo que estoy tratando de decir es que esta crítica es importante, y que es a una película que se trata de unos pelmazos ladrones de Wall Street buenos para la jarana y para despilfarrar.

Se llama El lobo de Wall Street la película y es la nueva de Éscor Cése (Kundun) y Leonardo Del Caprio (Critters 3), que vuelven a juntarse después de haber trabajado juntos en esa otra película Hugo, donde Leonardo Del Caprio hacía de Hugo y no entiendo cómo no se ganó el Óscar si de verdad el compadre parecía un niñito de once años viviendo en una estación de trenes. Bueno acá Del Caprio interpreta al No Sé Cuánto, un compadre que trabaja en Wall Street y que un día lo muerde un lobo y después de a poco empieza a transformarse en licántropo. Un día está de lo mejor en La Bolsa bolseando y por la ventana entra la luz de la luna llena (típico) y al compadre le empiezan a crecer los colmillos y los pelos delante de todos los demás bolseros y NAH, DÓNDE LA VISTE, estoy molestando oh. Esta película no se trata de hombres lobo, es uno de esos títulos metafóricos porque verán, al compadre LE DICEN “lobo”. Porque es brígido y porque suena abacanado, y también porque en esta película todos los personajes son unos animales depredadores malditos capaces de hacer las peores cosas con tal de, eh, seguir siendo unos animales depredadores malditos.

Porque verán, en esta película los bolseros de Wall Street son como los mafiosos de Goodfellas y Casino. Hay menos asesinatos y golpizas sangrientosas, pero muchos más millones de dólares en robos, lujos, y minocas en Pelotillehue. El peliculismo es igual también: El terrible zapping entre distintas épocas/situaciones/canciones, todo narrado por el Leonardo Del Caprio que sabe que está en una película por lo que siempre nos habla directamente a nosotros, incluso llegando a reírse en nuestra ca(ma)ra porque no entendemos los procesos de Wall Street. Cabros, no quiero exagerar pero esta debe ser la película más entretenida que he visto en mucho tiempo, porque el Éscor Cése y el Del Caprio agarran las escenas maestras, las cargan todas en una metralleta gigante, y nos disparan una escena maestra detrás de otra, sin parar, durante diecisiete horas de película (metáfora). Y cuando termina dan ganas de que empiece al tiro de nuevo. En serio.

La trama de la película da lo mismo pero les voy a contar un poquito para que se hagan una idea. La película parte cuando el compadre No Sé Cuánto ya es multimillonario y anda en un helicóptero drogado a punto de dejar la mansaca. Ahí decide empezar a narrar e inevitablemente llegamos a la época en que era más joven y era pobre, y recién llegó a trabajar a la Bolsa de Wall Street. Ahí conoce a un millonario decadente apestoso que anda siempre drogado (Matthew McConaughey [ojalá que se escriba así porque no pienso googlearlo]), y que se transforma en su gurú, hasta que Del Caprio decide abrir su propia empresa de bolseo y ahí sí que se va al chancho. Recluta a puros amigotes suyos incluyendo a guataca Jonah Hill y a Jake La Motta de The Walking Dead, y los compadres se transforman en LO PEOR DE LO PEOR. Roban millones de millones, se drogan hasta para parpadear, se lo compran todo y a todos, y hacen fiestas que le darían vergüenza ajena hasta a Calígula. Cabros, en serio, no inviten a ver esta película ni a la mamá ni a la suegra ni a la abuelita, a no ser que la abuelita sea Anita Alvarado, en ese caso que invite ella. Hace tiempo que no veía una película que de verdad se fuera el chancho como lo hace esta, y nunca imaginé ver a Leonardo Del Caprio usando cierto lugar sagrado de su cuerpo como candelabro. Spoiler.

Este abuelito Éscor Cése se las trae y no digan que no. No se me ocurre alguien que haga películas con personajes tan despreciables y malditos, pero que al mismo tiempo consiga que uno ¡les tenga buena y no quiera que les pase nada malo! Igual que en Goodfellas y Casino uno lo pasa increíble viendo a los compadres hacer las peores cosas posibles, sin hacerles barra ni a los policías, ni a los abogados ni a la gente buena. ¿Y por qué? Porque uno se siente uno más de ellos, por eso. Y también porque a todos nos gusta soñar con ganar millones de dólares y portarnos mal sin que nos pase nada. Claro que la fantasía no dura mucho, porque estos compadres se van al chancho y uno se siente hasta mal de haberse reído con ellos dos escenas antes. Y también porque sí les pasa algo a las finales, y uno nunca deja de sufrir con ellos. Así que no solo en el peliculismo se parecen estas tres películas, sino también en lo que son sus personajes y los destinos inevitables que tienen encima. Claro que lo terrible de esta cuestión es que los pelmazos de Wall Street de verdad son PEORES que los mafiosos, y a la hora de pagar sus crímenes no pagan ni una cuestión. Por lo menos el Buenos Muchachos terminó pobre y comiendo tallarines penca, mientras que el Casino terminó apostando a los caballos y viendo cómo los turistas le quitaban Las Vegas. ¿Este lobo de Wall Street? Ya van a ver.

Y aquí tengo que tirarles flores a las actuaciones, cabros. El Leonardo Del Caprio para variar las hace todas, pero para mí esta es su mejor actuación en mucho tiempo básicamente porque se sale del modo Leonardo Del Caprio Sufriente que viene usando desde hace como mil películas (Inception, Shutter Island, Gangs of New York, Los Infiltrados, Revolutionary Road, J. Edgar, etc.). Aquí ADEMÁS del Leonardo Del Caprio Sufriente está el Leonardo Del Caprio Gozador (Atrápame si puedes, Django sin cadenas), y muchos Del Caprios entremedio: Drogado, Chistoso, Bailarín, Califa, Sometido, etc. Si no le dan el Oscar a este compadre por esta película es porque definitivamente Del Caprio le quitó la polola a los de la Academia, o algo así, porque en serio. ¿Qué tiene que hacer el pobre para que le den el premio? Hasta cuándo. Hay tantas escenas en que Del Caprio lo da todo en esta película que son verlas para creerlas, y no estoy hablando solo del candelabro humano. Hay toda una SECUENCIA en que el compadre trata de llegar a su casa estando paralítico de tantas drogas que tiene en el cuerpo… Y es para morirse de la risa. ¿Hace cuánto que Del Caprio no nos hacía reír? Aquí compensa con creces.

Y también tengo que felicitar al guataca Jonah Hill. El loco es una especie de Smithers del Del Caprio y aunque parte todo humilde y tímido, llega a hacer cosas más locas y ridículas que las que ha hecho en cualquiera de sus películas chistosas típicas. En serio. Cuando la vi en el cine escuché que tres compadres lloraban en el cine, me di vuelta y eran Robert De Niro con Joe Pesci que no podían más de la envidia, y Judd Appatow con depresión porque se juraba el más gracioso.

¿Y los demás? Filete también. El Jake la Motta de The Walking Dead tiene un personaje muy piola pero impresionante, dan ganas de que tenga su propia película. Igual que el Matthew McConaughey, el compadre parece esqueleto con peluca y los gestos y ruidos que hace ABSORBEN TODO LO QUE ESTÁ A SU ALREDEDOR y SE ROBA LA PELÍCULA COMPLETAMENTE. Y se los digo yo que me cae pésimo. ¿Y la minoca hot que termina casándose con el Del Caprio? La comadre parece supermodelo (en serio), pero tiene una escena tan dolorosa más adelante en la película que la odié, le tuve lástima y después la amé de nuevo, todo en el curso de dos minutos.

Estas tres películas Goodfellas, Casino y El lobo de Wall Street tienen una escena con la esposa que son tan intensas y tan dolorosas y tan bien actuadas que lo llegan a poner incómodo a uno, como si estuviera viendo violencia familiar en la casa del vecino. En Goodfellas es cuando el Ray Liotta llega a la casa a buscar la droga que la esposa tiró por el wáter y carnaval del grito y la histeria. ¿Se acuerdan? En Casino es cuando la Sharon Stone va a la casa a buscar sus joyas y entremedio se le ocurre llevarse a la hija, con la consecuente MANSACA EMOCIONAL que queda. Acá no les voy a contar, pero la escena está ahí mismo, en ese nivel de dolor y de actuaciones, violentas a un nivel que ningún acto de mafioso podría llegar. Y son tan naturales, tan extremas. Se pasan.

Podría estar todo el día hablándoles de escenas maestras, porque mientras uno está viendo esta película, YA SABE que las escenas se van a transformar en clásicos. Hay varias que son tan buenas como la escena “How am I funny?” de Goodfellas, y otras en que toda la gracia sale simplemente de JUNTAR a estos personajes y hacerlos hablar tonteras. Y el nivel de actuaciones es tan bueno siempre, que en verdad hay que sacarse el sobrero, y después el peluquín, y después abrirse el cráneo y sacarse el cerebro. Todo por don Éscor Cése y su talento para este tipo de historias y personajes. Viejo zorrón no más. Cabros, en serio, esta es una película maestra de aquellas. Es la trilogía perfecta con Goodfellas y Casino, y es verla para creerla. ¿Es el capitalismo peor que la mafia organizada? Sin duda. Si les gustan las películas buenas, van a amar El lobo de Wall Street. Se los prometo. Mil millones setecientas quince estrellas y un Gozdilla Dorado Award para Éscor Cése y Del Caprio. En una pura película hicieron lo que otros no hacen en toda la vida.

Me gustó esta película, es lo que estoy tratando de decir, por si no quedó claro.

¡CONCURSO MAESTRO!
Cortesía de los amigos de Diamond Flims les tengo entradas dobles para ver esta película en el cine. Para concursar déjenme un comentario indicándome cuál es su película favorita de Éscor Cése y/o Del Caprio. Hablen un poquito por qué les gusta cualquiera de estas películas que escojan, y estarán participando (déjenme su NOMBRE Y APELLIDO en alguna parte del post, por favor). ¡Suerte! Aquí les dejo el tráiler para que se inspiren y nos vemos el 2014.

¡ACTUALIZACIÓN! ¡CONCURSO CERRADO, GANADORES NOTIFICADOS POR E-MAIL!

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El Lobo de Wall Street se estrena el 02 de enero, ¡Feliz Año Nuevo!