Elysium.

Esta crítica tiene SPOILERS  de Elysium pero da lo mismo porque todos ya la vieron. Los SPOILERS más brígidos son avisados igual.

Nunca me ha gustado escribir críticas (maestras) para enfrentarme a la opinión de nadie, pero con Elysium se fueron al chancho y no me queda otra. Escuché de mucha gente que quiero y respeto que esta película era como el forro, que era tonta y que era la peor decepción desde que conocieron la verdadera identidad del Viejito Pascuero, que se me quitaron las ganas de verla.

Porque no era simplemente que no les había gustado o que no estaba a la altura de District 9 (la anterior del peliculasta), no, las críticas eran que esta película era más mala que cupcake de wasabi, que era más tonta que nadar hincado, que era más fome que un Bluray 3D de la Santa Misa, etc. Fue tanta la mala onda que hasta se me olvidó Elysium, y no la vi hasta que apareció en los Torrentz, y aún así fue solo porque todavía me quedaba algo de curiosidad morbosa. Y tengo que decirles, cabros, me bajaron tanto las expectativas que no solo la disfruté, sino que la encontré buena de verdad y lo pasé chancho, la vi dos veces en dos días, y la tercera vez fui al cine como Dios manda (en la Biblia), porque todavía estaba en algunas salas.

Elysium se trata de Eliseo (Matt Damon), un pobre compadre que vive en un chiquero asqueroso y lleno de gente llamado planeta Tierra (chan) porque esto es en el año chorromil y el mundo está como el forro y todo parece falabella de Rio de Janeiro. Está todo cochino y no hay ningún Wall-E limpiando y todo mal. Porque resulta que todos los cuicos del mundo decidieron virarse de la Tierra para instalarse en un satélite gigante lleno de mansiones, campos de golf, piscinas y malls con puras joyerías y tiendas de relojes. Lugares de gente cuica, ustedes entienden. Mientras tanto los pobres flaitongos en la Tierra se mueren por cualquier cosa, lo pasan pésimo, y viven viendo en el cielo el satélite cuico apestoso, algunos soñando con ir y otros aceptando su suerte porque qué más van a hacer los pobres.

Pero eso no es lo peor. Lo peor de todo es que estos cuiquitos del satélite tienen una tecnología increíble para la salud humana, consistente en unas camas mágicas como la de Prometeo pero que te sana a nivel atómico. Es decir, te escanea, te altera los átomos y las células y las amebas y uno queda tiqui-taca sin ninguna enfermedad ni nada. Perdón por usar tantos términos técnicos de medicina y ciencia, pero estas camas mágicas son cosa seria. Cáncer, heridas, halitosis, cualquier cosa, uno se acuesta en la camita, te reestructuran los no sé qué y LISTO. Sin remedios, sin comprar bonos, sin esperar diez horas al doctor que no llega, NADA. Salud instantánea para todos los habitantes del satélite. ¿Y qué hacen los pobres terrícolas? Siguen en la pobreza, llenando los hospitales y lidiando con robots pelmazos que hacen todo como máquinas sin alma. Así que los pobres flaitongos enfermos terminan arriesgando la vida por subirse a una nave, meterse a cualquier mansión en el satélite, y sanarse en las camas mágicas.

Por lo que he hablado con muchas personas, esto fue una de las cosas que no gustaron de la película, porque nadie se creyó que unas máquinas así existieran, o que los cuicos fuesen tan pelmazos como para no compartir esa tecnología con los demás. Y a eso tengo que oponerme, porque todo lo que muestra esta película me sonó demasiado a VERDAD VERDADERA. Para allá vamos, y estamos bien cerquita qué quieren que les diga. Puede que no existan esas camas mágicas inalcanzables para los pobres, pero cualquiera que se haya enfermado y no haya tenido plata (o no haya tenido plata suficiente), sabe que esta película se las trae. Incluso esas situaciones horribles en que unos pobres papás andan haciendo colecta porque el hijito necesita un remedio de un millón de dólares son el equivalente menos exagerado de buscar una nave y meterse al satélite a la mala, no digan que no. E irse a vivir a un satélite lejos de los pobres es la versión ciencioficciosa de comprarse una mansión y llenarla de rejas electrificadas protegida por ADT con caseta de guardia, no digan que no.

Bueno lo que pasa en la película es que el pobre Eliseo sufre un accidente en el trabajo por culpa de un jefe pelmazo, y termina exponiéndose a una dosis mortal de radiación. Y cooperó. Nadie hace nada por él, y lo único que saca en la Tierra es a que un robot doctor le dé pastillas para que siga funcionando bien los últimos cinco días que le quedan de vida. Así que va donde un flaitongo para el que trabajaba cuando era criminal y le dice “Mira flaitongo, estoy con cualquier radiación y tengo que ir al satélite a acostarme en una cama mágica, así que saltarín con la nave que por ti estuve tres años en la cárcel y nunca te delaté, me lo debes. PD: Apenas te reconozco de lo guatón que estás pero tú eres el actor de las Tropa de Elite y eres maestro” (paráfrasis). El flaitongo le dice que sí, pero con la condición de que Eliseo lo ayude a secuestrar a un multimillonario, robarle la información que tiene en su cabeza de multimillonario, y usar toda esa información para ir al satélite y hacerse transferencias bancarias y qué sé yo. Al mismo tiempo vemos que Clarice Starling es la encargada de la seguridad en el satélite, y está chata de los flaitongos aterrizando a la mala, por lo que le pide ayuda a un vagabundo que en realidad es un espía demente que jura que está en una película de Mad Max y se comporta según sus creencias demenciales. Este vagabundo demente lo hace el mismo actor que hacía de tontorrón en District 9 y cada vez que sale se roba la película gritando y haciendo cosas dementes, como tirar unas estrellas ninja que se adhieren al cuerpo de sus víctimas y que los hacen reventar.

(Y ya que hablamos de reventar, esta película es terrible violenta y sangrientosa [igual que District 9], y tiene cualquier escena en que a uno no le queda otra más que arrugarse y gritar porque Oh My God. Apuesto que si este peliculasta va a la sabana africana, las nubes le hablarían y le dirían Estoy orgulloso de ti hijo mío, y sería el espíritu de Paul Verhoeven).

Bueno mezclen todos estos personajes, agreguen detallitos zorrones como que al Eliseo le ponen un exoesqueleto cibernético robot para poder pelear mejor, incluyan flashpacks como el forro de la infancia del protagonista con una monja como si uno estuviera viendo Nacho Libre, sumen un montón de secuencias de acción a toda zorra y listo. Les queda un flim con muchos defectos que no es tan bueno como District 9, pero que es increíblemente entretenido, tiene cosas que nunca había visto y al mismo tiempo recordó películas maestras como They Live y/o Escape de Nueva York, ambas dos de John Carpenter (maestro).

De They Live tiene esa misma onda de transformar en ciencia-ficción las injusticias sociales, y de Escape de Nueva York tiene al personaje enfermo que debe ejecutar una misión mientras se le acaba el tiempo, aunque Eliseo no es ningún Snake Plissken, hay que decirlo. Este compadre tiene un pasado criminal y todos en el barrio lo respetan igual que en Carlito’s Way, pero no es ningún abacanado y se siente bastante humano y normal. De hecho cuando tiene el accidente se pega unos chillidos bien poco varoniles pero no dan ganas de reírse de él, da lástima. Y las escenas en que tiene que enfrentarse a funcionarios robots son increíblemente tristes. Quizás yo andaba muy sensible cuando la vi, pero cuando el robot le dice “Firme para recibir medicamentos” después de anunciarle que se va a morir en cinco días me impactó heavy, porque en serio, para allá vamos. Creo yo.

Ahora tengo que ser justo y decir que hay varias cosas que no me gustaron. Los flashpacks Nacho Libre con la monja y la música de Gladiador no deberían existir y son una abominación. Para lo único que sirven es para mostrar que Eliseo era el único niñito rubio en la pobla, y que de chico siempre quiso ir al satélite cuico. La monja le dice unas patrañas de que él algún día hará algo bueno y que está destinado a ser especial, pero eso me da lo mismo porque no creo que lo haya dicho en serio. SPOILERS: La dura, he escuchado a varios quejarse de que la película se trata del destino y que la monja anunciándolo es lo más tonto del flim, pero yo no lo entendí así. Para mí la monja estaba siendo monja no más, y estaba diciéndole a un pobre niñito sin esperanza que algún día iba a hacer algo bacán. Y cuando cuarenta años después, ese niñito se encontró frente a la encrucijada de sacrificarse o no, él se acordó de las patrañas que le dijo la monja y encontró el valor para hacerlo. ¿Soy el único que lo vio así? Según yo el peliculasta nunca dijo que el personaje estaba destinado a hacer algo bacán, yo creo que estaba diciendo que se encontró con esa oportunidad y la tomó, por culpa de la monja buena para el sermón.

Siguen los SPOILERS. Tampoco me gustó que al final el vagabundo demente decidiera matar a Clarice Starling de la nada y que llegara al satélite con el plan de matarlos a todos y dejar la mansaca (es un gran estratega), pero habían dejado claro que el personaje era así y bueh. Es lo que hay. Pero el momento en que al compadre le vuelan la cara con una granada y después le reconstruyen la cara y lo resucitan fue increíble, y estaba con así la mandíbula viendo la escena.

Y aquí tengo que seguir poniéndome latero y defender Elysium contra otros reclamos que me llegaron. Según un podcast que escuché y los reclamos de una amiga, esta película es muy tonta comparada con District 9, y no es ciencia-ficción inteligente como esa. Y yo estoy en desacuerdo. No porque Elysium sea ciencia-ficción inteligente sino porque District 9 era igual de tonta y alguien tiene que decirlo. Seguro varios me van a tirar los perros encima por decir esto, pero es verdad. District 9 tenía las mismas injusticias sociales traspasadas a un contexto de ciencia-ficción. No era el sistema de salud, era el Apartheid sudafricano pero reemplazando la minoría racial con los saltamontes extraterrestres. Tenía a un protagonista contaminado que hacía todo intentando salvar su vida, y tenía cosas tanto o más tontas que las camas mágicas de Elysium. Acuérdense que en District 9 el compadre se exponía a un líquido alienígena y empezaba a transformarse completamente en un extraterrestre de esa especie. Igual que Gremlins 2 cuando el gremlin malo se tomaba un liquido de un tubo de ensayo con una araña dibujada y después se transformaba en araña gigante. Ciencia ficción de monitos pos loco. Y bueno si se creyeron esa no entiendo por qué no se creen las camas mágicas con reestructuración atómica o el satélite cuico, pero en fin. Cada uno se cree lo que se cree no más. Y ojo que no estoy diciendo que District 9 sea mala (es la zorra), estoy diciendo que este peliculasta ha hecho dos películas no más, y son las dos bien parecidas en tono y mensaje, pero todos se comportan como si hubiese hecho Caleuche después de haber hecho El Padrino.

Últimos SPOILERS. El final feliz es bien charcha ahora que lo pienso, pero tiene una sola cosa que lo redime según yo. Todo el hackeo al satélite cuico y que todo haya sido tan simple como cambiar un puro código en la programación es difícil de creer, pero me gustó caleta ver que esa misma frialdad autómata de los robots funcionarios públicos podía ser usada a favor de la humanidad. Y sí, soy cursi, pero me gusta cuando las películas terminan con esperanza. No es tarde todavía. No se transformen en cuicos de satélite.

Bueno cabros podría seguir hablando pero lo voy a dejar hasta aquí no más porque estoy tipeando desde el siglo pasado y no quiero envejecer. Los que de verdad piensen que Elysium es pésima cuéntenme en los comentarios y conversemos. Yo les pido que la vean como una película de ciencia-ficción entretenida con muchas cosas que suenan ciertas aunque ojalá no lo fueran. Mejor que Oblivion. Por ahí con Dredd. Increíbles los efectos especiales y el mundo cochino, increíble la violencia sangrientosa, ahí no más los personajes pero suficiente para involucrarse y gozar. Me gustó. Setecientos millones dieciocho mil treinta estrellas, y un Hermana María Award a la monja por arruinarle la vida a un pobre huérfano.

Y no te sientas mal, peliculasta. Yo te entiendo.