Breaking Bad, episodio 5.07: Say My Name.

Saben qué más no pienso ver esta serie, váyanse a la punta del cerro con su Walter White y su metanfetamina, su metlamina y su naftalina. Uno no tiene por qué andar sufriendo por culpa de las series, para eso uno ve series para escaparse, y lo único que tenían que hacer era no tocar al Tatita Mike, dejar que se fuera con sus millones de dólares, que le comprara globos a la nieta y le fuera a dar miguitas a las palomas. Lo único. ¿Y qué hicieron? Agarraron EL ALMA de todos los breakingbadres del mundo y dijeron FUCK YOU y nos la pisotearon, y después nos patearon cuando estábamos en el suelo. Una cosa es Breaking Bad y otra muy distinta es Breaking Desgraciado Maldito Infeliz Rata de Dos Patas Guarda el Cambio Inmundo Animal. No estoy ni ahí con esta serie, métansela por donde más les guste y no molesten más, quiero vivir mi vida de arcoíris y picnics en el césped bajo el sol sin que me vengan a embarrar la onda con su maldad, y su codicia, y sus armas de fuego que lo único que hacen es envenenar al mundo. Chao, Breaking Bad, chao, no estoy ni ahí.

SPOILERS

El capítulo partió con Walter, Jesse y Tatita Mike yendo a ver al mafioco que les iba a comprar los químicos, y rapidito supimos por qué se llamaba Say My Name. Apenas el mafioco preguntó por el “jugo”, el Breaking Bad le dijo que les tenía otro negocio y se pegó la media quebrada con su producto. Le dijo que si distribuía su droga iba a ganar más plata, porque su droga era la Coca Cola y la suya era A Cuenta Cola. Su droga era Hermes Antonio y la suya era el crítico de LUN, etc. Como el otro no se convencía, el Breaking Bad le dijo que él había matado a Obama Chilensis y hasta lo obligó a decir su nombre. “Heisenberg” dijo el otro, y el otro “Ah no sí no” y TATE, créditos.

Después de eso Tatita Mike le dijo a don Walter White que no fuera gil y que fuera a buscar el micrófono que plantó en la oficina de Guataca Hank demostrando que Tatita Mike lee mis resúmenes maestros donde indiqué que dejarlos era una tontera. Antes de virarse, Tatita Mike le dijo a Jesse que se cuidara y se despidió de él en buena onda.

¿Saben quién sigue pasándolo como el forro? La Courtney Love Rehabilitada. El marido usó el negocio “legal” para esconder los millones de dólares en químicos robados y ni le dijo lo que eran. Y al mismo tiempo descubrimos que Tatita Mike usa una de esos casilleros súper secretos en un banco para dejar los millones. Ahí mismo les deja la cuota a los presos esos que tiene que mantener (le especifica al abogado que no les pagará de una, sino que les irá dando una cuota), y le deja también a la nieta el medio regalo de cumpleaños para sus dieciocho. Este Tatita Mike se estaba tomando en serio la jubilación y como abuelito la lleva. Mi Tata Paolo con suerte me regala calcetines con rombos, segurito me va a dejar un cerro de billetes, dónde la viste. La cosa es que después de mandar depositar se deshizo del computador y de las pistolas, borró a los mafiocos del Facebook y regaló los DVDs de Los Soprano. Después llegaron los carabineros a su casa y no encontraron NADA. ¿Y Tatita Mike? Viendo tele como si nada. ¿Quién más quiso aplaudir?

El que no saca aplausos ni comprándolos es Walter White. Después de torturar a la esposa con el camión con químicos, le hizo una nueva escenita a Jesse porque el otro se quería retirar. Lo trató de drogadicto, de flaite, incluso lo manipuló con su plata y lo hizo llorar. Pésimo. El único que le hizo caso fue Matt Damon de los Pobres que está desesperado por meterse al negocio y se convirtió en el cocinero reemplazante de Jesse. Igual me dio lástima lo empeñoso que es el pobre y las ganas que tiene de aprender, pero no puedo evitar tenerle mala. Por patero y por asesino, sorry Matt Damon de los Pobres.

El que no está dispuesto a dejar que Tatita Mike se jubile es el Guataca Hank. El compadre está obsesionado y aunque le quitaron el presupuesto para la vigilancia, decidió presionar al abogado de la plata. Y todo mal porque lo pillaron justo cuando fue a dejar los billetes para la cuota de los presos. Pobre Tatita Mike, tiene los minutos contados y todavía ni lo sabe. Pero justo Walter White estaba en la oficina de Guataca Mike (fue a buscar el micrófono) y alcanzó a cachar el mote. El pobre Tatita estaba de lo mejor con la nieta en la plaza cuando lo llama Walter para decirle que iban a buscarlo.

Y aquí fue donde lo empecé a pasar mal.

Sí o no que se notó en la mirada del Tatita Mike la pena por tener que irse y dejar botada a la pobre nieta. Sí o no que la desesperación de Tatita Mike se traspasó a la nación de breakingbadres como nada. Sí o no que AAARGH. Después reunión en la oficina del abogado Saul Goodman, que puro se burlaba del abogado penca. Tatita Mike lo llamó para pedirle que le llevara el bolso que dejó escondido en el aeropuerto, pero Saul no quiso porque todos los carabineros lo estaban vigilando. Jesse fue el primero en ofrecerse, y me dio pena que hasta en su momento más desesperado, Tatita Mike siguiera preocupándose por él.

– No, cabro. Tú no.

Si hubiera aceptado la oferta de Jesse, Tatita Mike todavía estaría entre nosotros. Snif. Partió el Walter White a buscar el bolso, lo abrió, vio que tenía plata, documentos y una pistola. Y llegó a juntarse donde Tatita Mike que estaba al lado del río tirando piedritas.

Encuentro de pelados, señores.

Walter se las dio de chorizo y le dijo a Tatita Mike que antes de entregarle el bolso el otro le tenía que dar los nombres de los nueve presos. Para Walter esos presos son un peligro y quería saberlo (¿para mandarlos matar?), pero para Tatita Mike la única respuesta posible es “Vírense todos de la ciudad”. Tatita Mike fue el que ganó el gallito, se quedó con el bolso y empezó a virarse, cuando Walter le gritó todo enojado que por lo menos le diera las gracias. Esto colmó al Tatita Mike, que se devolvió y le echó la media foca al otro.

– ¡Teníamos algo bueno estúpido hijo de perra! ¡Teníamos a Fring! ¡Teníamos un laboratorio, todo lo que necesitábamos, todo andaba como reloj! ¡Podrías haberte quedado callado y cocinar, y habrías tenido más plata de la que nunca necesitarías! Era perfecto. Pero no, ¡tenías que arruinarlo! ¡Tú! ¡Y tu orgullo y tu ego! ¡Tenías que ser el hombre! ¡Si hubieras sabido cuál era tu lugar todos estaríamos bien ahora!

Tatita Mike se sube a su auto. Walter White parte detrás de él. Tatita abre su bolso y ve que no está la pistola. BANG. Walter le dispara. Tatita echa a andar el auto, maneja como el forro y choca contra una piedra. Walter lo sigue, ve que no hay nadie en el auto, ve manchas de sangre, las sigue, y encuentra a Tatita Mike agónico, sentado junto al río con una expresión de muerte y de sorpresa que no se puede creer. Mirando la nada, en silencio.

Y ahí Walter White se da cuenta de que la embarró.

– Acabo de darme cuenta de que la Histérica tiene los nombres… podría habérselos pedido a ella. Lo siento Tatita, todo esto podría haberse evitado.

– Cállate el hocico. Y déjame morir en paz.

Silencio, sonido del río y solcito reflejado en el agua. Un momento de paz para que Tatita Mike pueda morir.

Cabros, este debe ser lejos uno de los capítulos más frustrantes e indignantes de toda la serie. El personaje que mejor me caía, el único que sabía lo que hacía, uno de los más secos, el Tatita Mike, muere a manos de un Walter White flaitongo cobarde y orgulloso, que lo mató sin tener ninguna razón y sólo porque el otro lo desafió y se las cantó como nadie. No sentía esta rabia desde que en The Wire se echaron a Omar, en serio.

No tengo idea qué va a pasar en el capítulo que queda. Pero si sigue así este Walter White va a terminar completamente solo, y va a ser culpa de él y de nadie más. Asesino. Gil. No sé si me recuperaré. Vuela alto, Tatita Mike. Snif.

Dedicado a la memoria de Mike Ehrmantraut.
1899 – 2012.

¿Y a ustedes? ¿Qué les pareció el capítulo?

No sé cocinar Meth así que háganme donativos, buena onda, gracias.

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