Haywire.

No les voy a mentir cabros. Esta película me voló el traste, así de simple.

Se trata de la Haywire, una comadre muy piola que al principio está en un café mirando por la ventana y con carita de pena. Tiene moretones en la cara, pero está tranquila sin molestar a nadie, etc. Hasta que llega el compadre de G. I. Joe y de 21 Jump Street a buscarla, se sienta en la mesa con ella, hablan un rato y uno no entiende nada. Él quiere llevársela no sé dónde pero ella no quiere ir con él, y en general da la sensación de que estos dos tuvieron algo alguna vez pero ya no. El loco está como con caña y/o muy cansado y se pide un café, la mesera se lo trae y de pronto ZUÁCATE, el compadre le TIRA EL CAFÉ EN LA CARA A LA HAYWIRE y LE QUIEBRA UN VASO EN LA CABEZA y empieza a sacarle PERO LA ÑOÑA delante de todos los clientes, que están con la misma cara que yo en ese momento: OH MY CHRIST. O sea, tirarle una taza de café hirviendo a alguien en la cara y después quebrarle un vaso en la cabeza ya es ser maletero, encuentro yo, pero no hay que ser Jordi Castell para encontrar que hacerle todo esto A UNA MUJER, es ser LO mala onda, digo yo.

Y aquí viene lo mejor. Antes de que uno alcance a preguntar quién es el verdadero maricón, la Haywire le agarra la mano al compadre, le hace una llave, lo tira al suelo, le pone cincuenta mil patadas en loci y le azota la cabeza contra el mesón dejándolo inconsciente. Y uno de a poco se va dando cuenta que el otro en verdad no fue maletero, fue precavido no más, porque esta Haywire se las trae y con razón la película se llama Haywire, porque si se llamaba de otra forma, la comadre buscaba a los peliculastas y les sacaba la contumelia.

De aquí en adelante Haywire se trata de la Haywire escapando de todos y teniendo flashpacks al pasado para que uno entienda la historia. Como el Bourne es una espía maestra traicionada por sus jefes pelmazos así que puro arranca sin poder confiar en nadie y se agarra a alguien sólo para descansar entre tanta pelea y persecución, aunque agarrarse a alguien siempre termina mal. Aunque debo confesar que esta comadre hace cosas mucho más impresionantes que el Bourne, y apuesto que es capaz de agarrar al Matt Damon, darlo vuelta en el aire y azotarlo contra la pared tres veces antes de que el otro alcance siquiera a enrollar la revista.

Porque cabros, créanme cuando les digo que esta Haywire es OTRA COSA. Haciendo investigación caché que el peliculasta Steven Soderbergh se mandó una Tarantinada y decidió escribir la película especialmente para una MAESTRA DE LA PATADA, igual que Tarantino hizo Death Proof para lucir a la Zöe Bell, este compadre hizo la película para que Gina Carano pateara trastes como loca. Y aunque a muchas personas no les gustó ni Death Proof ni Haywire, aquí debo preguntarles: ¿Están LOCOS? Haywire es la zorra. Y Death Proof también.

(A partir de hoy día empiezo a soñar con la película en que la Haywire y la Death Proof actúan en una película, y hay una secuencia en que las dos pelean arriba de un camión andando, y son tan secas que ninguna gana, y finalmente deciden unir sus fuerzas y derrotar al malo, interpretado por una fusión genética entre La Roca y Marco Zaror y Vin Diesel y Justin Bieber para equilibrar).

Tal como pasaba en Death Proof, Haywire tiene todas esas escenas en que uno se queda sin respiración simplemente porque SE NOTA que la comadre es ella misma haciendo cosas INCREÍBLES. Y aunque en Haywire no hay nada tan impresionante como esa secuencia con la comadre en el capó del auto, hay que aplaudirla cuando le saca pero es que la ÑOÑA a Magneto, o cuando corre mil cuadras detrás de se mafioso, o cuando rompe un plasma con la espalda (ouch). Si a todo esto le sumamos el peliculismo top de Steven Soderbergh, no queda otra más que darle gracias al dios del cine de acción porque esta película existe.

¿Dónde más íbamos a ver algo con este elenco? Cáchense: el Only-One Kenobi de Transporting, Kirk Douglas, Magneto, el pololo de Amelie, Hudson de Aliens disfrazado de Walter White, e incluso Antonio Banderas siguiendo la moda Saddam Hussein.

Y todo con escenas de acción claritas (aprende Bourne y Los Juegos del Hambre) de peleas tan maestras que en algunas partes me llegó a doler seguir mirando la pelea. Estas no son peleas chistosas a lo Jackie Chan, estas son brígidas, para arrugarse entero mirándolas. Y con sonidos realistas de coscachos, nada de esas explosiones de sonido que suenan como pegarle a un bistec que siempre usan en las películas. Parece que tengo que aceptarlo. Soy fan de Steven Soderbergh y me gustan todas sus películas. Y esta no fue la excepción. Cuatroscientas dieciocho millones mil cuatro estrellas y un Gabriela Mistral Award a Gina Carano por representar tan bien al género femenino en la cultura y las artes. Ídola.

PD. Yo vi esta película en Bluray, pero la última vez que fui al Hoyts había un afiche de Haywire como “futuro estreno”. Se llamará Agentes Secretos y tiene fecha de estreno para septiembre, así que consideren esta una crítica anticipada. Y gente del cine, considérenlo una advertencia: La Haywire va a venir y les va a sacar la ñoña por atrasarse tanto y por ponerle este título tan flaite.

¡Tío, una moneíta pa ir a ver al campión!