Programa Doble: The Thing (1982) + The Thing (2011).

Una de mis resoluciones de Año Nuevo es dejar de copiar cosas que vea en las películas, como hacer resoluciones de Año Nuevo. Lamentablemente eso anula todo lo demás que había escrito en la lista de resoluciones como sacar las calugas que tengo debajo de los airbags, operarme los ojos para no tener que estar con dos lentes cuando veo películas 3D, y finalmente, escribir más en Flims sobre las películas del cine mundial porque estoy chato de que me reclamen porque no actualizo. Ya filo, igual voy a tratar de escribir más, no se suiciden.

Ahora les voy a hablar de dos películas que tienen una Cosa en común porque son las dos The Thing, que es un extraterrestre mala onda con crisis de identidad que no tiene estilo propio y se pone a imitar a todo el mundo para que lo acepten. Como Kramer, pero alienígena.

Yo les explico, pesquen: Este La Cosa es un monstruo todo amorfo y gelatinoso que en cuanto entra en contacto con otro ser viviente lo absorbe y lo imita onda Kramer pero a nivel celular, me entienden. Hace cosas mala onda que sólo se ven con microscopio para que la película parezca que es científica y los doctores expliquen, etc. La idea es que cualquier persona podría ser un La Cosa, aunque por fuera se vea normal. Hasta que pasa algo malo y ZUÁCATE, el La Cosa se manifiesta sacando tentáculos, colmillos, patas de araña, y todos para dentro.

Ya, vamos viendo película por película cómo va la Cosa.

John Carpenter’s The Thing (1982).
También conocida como: Snake Plissken vs. La Cosa.
En Chilensis: El Enigma de Otro Mundo.

No quiero exagerar, cabros, pero La Cosa original ochentera es lejos la mejor película de todos los siglos de la historia, y hasta Dios reconoció que era increíblemente La Zorra cuando se contactó personalmente con la vidente de Chimbarongo o no sé quién.

Se trata de unos barbones todos pálidos que están encerrados en una base de la Antártica porque alguien tiene que estar encerrado allá y a ellos les salió el premiado. Creo que están haciendo estudios sobre tendencias arquitectónicas en iglús o las costumbres veraniegas de los pingüinos, pero no son científicos o intelectualos apestosos, son puros compadres cascarrabias que están chatos de la nieve y que tienen pinta de vagabundos y quieren puro tirar la talla y pasar el rato. Están de lo mejor los barbones haciendo maratón de gallito inglés con mitones cuando aparece de la nada un helicóptero con dos noruegos arriba disparándole a un pobre perrito siberiano. Los barbones salen a cachar qué onda, y los noruegos están tan preocupados de matar al pobre perrito que terminan disparándole a los barbones, así que los otros se pican y les disparan de vuelta y hasta ahí no más llegaron los noruegos. Los barbones adoptan al perrito sobreviviente, y sería. Fin. Un relato inspirador de justicia contra el maltrato animal.

Dónde la viste. El perrito resulta que es más raro que culebra con muletas y en cuanto lo mezclan con los demás siberianos, el perro se abre como cáscara de banana, le salen tentáculos, patas de araña, e intenta comerse a los demás perros y todos PA DENTRO con la escena, porque es a toda zorra. Después de LA MANSACA CANINA los barbones no saben qué hacer y el doctor del grupo cacha que La Cosa es un extraterrestre que imita a los organismos porque es un Kramer espacial. Mientras tanto otros barbones van a la base noruega a investigar y se dan cuenta de que allá quedó la zorra también, y encuentran el hoyo de una nave espacial, rastros de mala onda como un hacha clavada en la pared, un compadre suicidado y congelado, etc. Casi como si en la base noruega hubiera pasado otra película independiente de esta La Cosa, wink wink.

Pero lo más heavy de esta película es la paranoia de quién es un La Cosa y quién no. Apenas el doctor cuenta que están lidiando con un Kramer espacial todos los barbones se empiezan a mirar feo y a desconfiar, igual que cuando se siente un olor extraño en el ascensor. La dura. Da lo mismo lo amigos que eran antes, todo cambia cuando cualquiera puede ser un La Cosa. A todo esto el más abacanado de los barbones es el compadre Snake Plissken, que es lejos el más aperrado y líder de todos y así da gusto.

Qué quieren que les diga, cabros. Esta cuestión es de las películas de terror que hay que ver al menos setenta veces antes de morir y que sigue siendo a toda zorra. Desde los créditos del comienzo hasta la música y toda la onda atmosférica Antártica apocalíptica, todo, la zorra. Yo cacho que todas las partes en que alguien sale del clóset como un La Cosa uno aguanta la respiración y queda para dentro, también cada vez que el Snake Plissken apunta a alguien con un lanzallamas, que a todo esto parece que es el arma oficial de la Antártica porque en todas partes hay uno, llegar y usar.

En una escena incluso descubren que La Cosa tiene órganos independientes, o sea, que si alguien le corta un dedo, ese dedo va a arrancar y va a intentar defenderse. Y con esa teoría les sacan sangre a todos para demostrar si son un La Cosa o no, poniéndole un alambre caliente a las muestras de sangre. Y yo cacho que esta es mi escena favorita, porque están todos los barbones enojados echándole la foca al resto, todos paranoicos, y todos urgidos, y en el living de la casa no vuela una mosca, a no ser que sea el living de mi casa claro porque aquí mientras uno ve películas hacen hasta desfile del orgullo Gay porque nadie respeta al resto.

En fin, vean La Cosa original si no la han visto, novecientos millones noventa y nueve mil ciento quince estrellas. Y si ya la vieron véanla de nuevo porque se viene la “precuela”.

The Thing (2011).
También conocida como: Ramona Flowers vs. La Cosa.
En Chilensis: La Cosa del Otro Mundo.

“Precuela” son las películas que transcurren ANTES de la película original de la cual son precuelas, ¿se entiende? Y en este caso la precuela es todo lo que pasó en la base de los noruegos que querían matar al perrito La Cosa al principio de la otra película. Lo enredado es que estos peliculastas cuáticos decidieron ponerle The Thing a esta película carepalo en vez de irse en la The Thing Begins o The Previous Thing o First Thing: Rise of The Thing etc. Yo debería trabajar en Hollywood.

La película parte con unos noruegos que van felices en la nieve contando chistes mientras el científico (tiene lentes) va escuchando una señal terrorífica en el radar. Igual yo no sé si estos noruegos son más valientes que el chileno o qué, pero no entiendo cómo NO ARRANCAN DE LA SEÑAL en vez de ir a cachar qué onda porque es la señal MÁS TERRORÍFICA DE LA HISTORIA. Es como canto de ballenas pero si la ballena fuera Marilyn Manson en celo y en Halloween. Brígido. La cosa es que llegan a un peladero de nieve y de pronto HERREGUD (*) se triza el suelo y se abre LA MEDIA GRIETA y los compadres caen y quedan atascados boca abajo. Uno de los noruegos prende la luz y GÅ BORT KID (**) descubren la nave de La Cosa enterrada.

Ah porque no les conté, pero la anterior La Cosa parte igual que Depredator, con una nave espacial cayendo a la tierra. O sea que la pobre La Cosa en verdad es un náufrago que quiere que lo acepten y por eso imita a los terrícolas, ¿y los terrícolas qué hacen? Lo reciben con malas caras y lanzallamas. Así nunca vamos a tener buena onda con los extraterrestres, cabros. Demos la otra mejilla.

Después de eso vemos a la Ramona Flowers que está estudiando un cadáver de lobo prehistórico en alguna parte, mientras escucha en sus audífonos la canción “Who could it be now” de Men At Work, porque a) Esta película transcurre en los ochentas y b) A los peliculastas les gustan los mensajes sutiles que adelantan los temas del flim. Donde la Ramona Flowers llega Sting y le pide que se vaya a la Antártica a estudiar el espécimen que encontraron y ella dice bueno ya aunque no tiene idea que La Cosa se va a poner peluda.

Y de ahí en adelante pasan básicamente las mismas cosas de La Cosa (original), pero con noruegos y una minoca entremedio. Ustedes ya cachan: barbones paliduchos encerrados, tormenta de nieve, sospechas de quién es un La Cosa, y escenas a toda zorra de salidas del clóset de La Cosa. No hay ningún personaje tan increíblemente maestro como el Snake Plissken de la uno, pero se nota que a la Ramona Flowers quisieron darle una onda Teniente Ripley y tiene partes en que en verdad me dejó para dentro su, eh, determinación.

También tengo que felicitar a los de los efectos especiales modernos porque hay como tres escenas en que La Cosa se manda unos monstruos en verdad cerdos que me pusieron bien nervioso y eso que soy recio, todos saben. Lo que sí son demasiado computarizados a veces, y se mueven muy rápido y uno no alcanza ni a distinguir lo que hacen y ya están encima de los personajes, y ese es mi principal problema con los efectos especiales computarizados. Claro, antes tenían que hacer todos los monstruos con palitos de helado, scotch y goma, así que los monstruos tenían que respetar las leyes de la física de nuestra realidad por obligación, me comprenden. Ahora los perlas pueden hacer lo que quieran en los computadores modernos así que llenan los monos de tentáculos, patas, y lo que sea, y hacen que se muevan siempre a dos millones de kilómetros por hora. Y da lo mismo todos los detalles que les pongan porque IGUAL SE VEN FALSOS simplemente porque NO RESPETAN LAS LEYES DE LA FÍSICA DE NUESTRA REALIDAD.

Piénsenlo: ¿Cuáles son los mejores monstruos fliméfilos de los últimos años, a ver? Los de El Laberinto del Fauno, lejos. La Niña Medeiros de [REC]. El Wikus mutante de District 9. El Carepescao de Hellboy, el Hellboy mismo, y sería. ¿Qué tienen en común todos esos? Que los hicieron DE VERDAD, eran compadres disfrazados, o con prótesis de goma y scotch. Si tenían retoques computarizados pasaban piola. Piensen en los monstruos fliméfilos viejos en cambio: Alien, Depredator, Gremlins, El Hombre Lobo Americano, El Marinerito de Los Cazafantasmas, el Terminator, el T-Rex de Jurassic Park, Pumpkinhead, La Mancha Voraz, los de Hellraiser, puedo estar hasta mañana. No quiero sonar como mi tata Paolo, cabros, pero ANTES ERAN MEJORES LOS MONSTRUOS PORQUE LOS HACÍAN DE VERDAD. Ahora son todos rápidos y tentaculosos y se me confunden. El Cloverfield, el Super 8, los de Star Trek, el Rey Escorpión, los de Avatar, todos ahí no más. El de The Host me gustó pero me gusta más la película que el monstruo, ahora que lo pienso. En fin. A ponerse las pilas con los monstruos, es lo que estoy tratando de decir.

Los de esta película sufren de la misma computadoritis pero igual son terroríficos porque tratan de copiar a los monstruos (maestros) de La Cosa, pero habrían sido MÁS maestros si los hubieran hecho de goma y con scotch. Me dio miedo. ¿Será que a los peliculastas se les está olvidando cómo se hacen los monstruos de verdad? Están los de The Walking Dead que también hicieron la obra maestra Piranha 3D y que son SECOS, y todavía quedan algunos de los clásicos artistas de la monstruosidad como Rick Baker y Tom Savini, pero ¿qué va a pasar cuando ellos se jubilen? ¿Quién va a seguir poniéndole Wendy con el látex, la témpera y el papel maché? ¿Ah? Ya, me callo.

No cacho para qué hicieron otra película de La Cosa si la iban a hacer tan parecida a la original, pero me gustó. Tiene varios momentos GÅ BORT KID (**) que me dejaron para dentro, y lo mejor de todo es LEJOS cómo empalman esta La Cosa con la otra La Cosa. Por ejemplo aquí se ve lo que pasa con la criatura que encuentran quemada en la otra película. O cómo llegó a la pared esa hacha que encuentran los barbones. Todas estas cuestiones me gustaron pero es porque me gusta mucho la original, yo cacho. También me gustó la banda sonora, que es toda banda-sonora-terrorífica-normal pero meten de vez en cuando los PUM-PUM de sintetizadores modernos maestros que estaban en la otra película, así que en general voy a recomendar esta película.

Si les gusta la La Cosa antigua y no se van a ofender con una “precuela” que no es ni por si acaso tan buena, lo van a pasar chancho. Si quieren ver una de terror ciencioficciosa piola, también les va a gustar. Si están esperando una obra maestra como la original, no les va a gustar nadita. Trescientos quince millones doscientas mil tres estrellas y un Jack Bauer Award a Ramona Flowers por su determinación en el momento de crisis aquel. Me dejó para dentro.


(*) Oh My God.
(**) Ándate Cabrito.

En noruego pos ignorantes.