The Walking Dead, episodio 2.02: Bloodletting.

The Walking Spoilers: Lean sólo si vieron el capítulo, no sean pavos.

Ya, cabros, nos fuimos. El capítulo se llamó Bloodletting que significa dar sangre o qué sé yo, que es lo más importante del capítulo porque al viejito del gorro le dio con preparar almuerzo con prietas. No, mentira, eso era una prueba para ver si habían visto el capítulo. Obvio que se llamó así porque el hijo del carabinero Rick está con el medio balazo en la guata después de que un cazador le disparara al papá de Bambi que el péndex estaba mirando, y después te encargo la donación de sangre.

Todo partió con un flashpack de los días pre-zombis en que vimos a la Turnia hablando con una amiga sobre sus peleas con el carabinero Rick. Siguen calentando la sopa con lo que pasó antes sin decirnos completamente, ¿estaba ya con el Jake La Motta antes de que quedara la mansaca? Igual le puso un tonito y la media cara al compadre cuando le preguntó qué había pasado con Rick, como si creyera que él le hizo algo. ¿O fue idea mía? Todo este flashpack fue para mostrarnos el impacto que producen los balazos en la gente, es decir, las armas hacen daño, sobre todo las municiones.

Después puro drama: El carabinero corriendo con el péndex en brazos mientras lo seguían Jake La Motta con el autor del disparo que resultó ser un guataca todo buena onda, arrepentido y cansado que corría apenas. Lo que me recuerda que tengo que hacer ejercicio si quiero sobrevivir al inminente Apocalipsis zombi, porque si no… Nah filo, me compro una ballesta no más. Ahí llegaron a la casa de un abuelito buena onda que resultó ser doctor y que empezó al tiro a trabajar en el péndex que está más pálido que sacarle una foto con flash a Drácula.

La turnia en el bosque cachó al tiro que algo malo pasó después de escuchar el balazo. Los compadres todavía andan buscando a la Dora La Exploradora perdida, y el compadre de la ballesta sigue siendo el más maestro de todos. La mamá de Dora me cae cada vez peor, sobre todo desde que caché que hace EXACTAMENTE el mismo personaje que hacía en La Niebla, donde también lloraba para que la ayudaran con los hijos. Oiga señora son sus hijos ya, déjenos a nosotros en paz, ¿la molesto yo acaso para que venga a darle comida a mi gata? No, ¿cierto? Ya, pues.

Mientras el pobre péndex está inconsciente y el abuelito le mete pinzas y le hace exorcismo, el carabinero Rick filosofa con Jake La Motta sobre por qué pasan las cosas malas, qué onda los balazos en esta familia, y tenemos que avisarle a la turnia para que se ponga histérica. Hay llanto y amistad entre los dos y la embarró que me sigue dando pena el Jake La Motta. El pobre lo da todo por el péndex, y se nota que quiere al Rick aunque el otro llega a hipnotizar de lata filosofando. Cuento corto: Jake La Motta con el Guataca partieron a buscar las cosas que necesita el abuelito para operar al péndex en una misión terrorífica de alto riesgo zombistástico.

OBSERVACIONES GENERALES

La pelada de cables del negro: Uno juraba que el loco se estaba volviendo loco y de pronto el viejujo del gorro lo cachó que era porque tenía la media fiebre.

Algo que pasó dos veces: El carabinero Rick le donó sangre al péndex e INMEDIATAMENTE después de hacerlo SE PARÓ DE LA SILLA para puro demostrar que estaba mareado y que tenía que volver a sentarse. Está débil, ya cachamos oh, qué somos ciegos, tsss.

Momentó zorrón: Flechazo en la frente + “Shut up!” = OMFG.

Algo a lo que no se le da suficiente crédito encuentro: Los sonidos que hacen los zombis. Ya lo mencioné alguna vez, pero creo que son a toda raja y todos deberían seguir el ejemplo.

Ataque: Gracias al discursito que la rubia se mandó la semana pasada, cada vez que un zombi se le va encima hay un ingrediente extra de angustia y de drama. Acá funcionó bacán. Le tengo fe a este personaje.

Esperanza: Me gustó el discursito del abuelito sobre las epidemias y cómo el ser humano va a recuperarse. Claro que después se descubre que es veterinario así que a lo más estaba hablando de las vacas locas y de lo único que cacha es de la triple canina. Gracias por la esperanza igual, abuelito.

OH MY GOD: Cuando el compadre de la ballesta sacó su bolsa con drogas: ¡¿Vieron que tenía el meth azul de Breaking Bad?! Eso hizo que este capítulo fuese automáticamente más bacán. Si aparece algún personaje de Breaking Bad zombi sería la zorra. Propongo a Héctor Salamanca. ¡DING DING DING! (Este punto va con un saludo especial al lector maestro que la semana pasada me reclamó por nombrar Breaking Bad a cada rato. Lo quiero mucho, estimado lector).

La escena más tensa de todo el capítulo fue toda la secuencia de Jake La Motta y el Guataca buscando los implementos médicos para la operación. Al principio usaron esas bengalas para distraer a los zombis, y ahí estaban todos los asopaos con la boca abierta mirando los petardos, igual que en la película Land of the Dead y que en Año Nuevo en la torre Entel. Lamentablemente no guardaron petardos para escaparse de vuelta y ahí estaban, arrancando de quince millones de zombis con todo el hospital en las mochilas. BRÍGIDO.

El final fue de esos finales malditos en que uno suelta el grito y se le escapa el garabato, porque los amermelados del Jake y el Guataca se acorralaron solos y no se me ocurre cómo se van a salvar. O llega un personaje nuevo de la nada y los salva, o llega un personaje viejo y los salva. O encuentran una compuerta que no habían visto y por ahí escapan, o el Guataca sale corriendo y se sacrifica para que Jake arranque, o llega Gandalf con los Rohirim.

Me gustó caleta este capítulo, porque me tuvo tenso todo el rato y aunque salieron re pocos zombis (al final no más) no me aburrí nada. Pero todavía sigo con las mismas preocupaciones del capítulo pasado: Todo lo que pasó en este capítulo fue derivado del balazo al pobre péndex, y los personajes quedaron todos donde mismo. Casi me están dando ganas de que el de la ballesta se vaya con el chino lejos y la serie se quede con ellos, filo con el carabinero Rick y todos los demás por lateros. Todavía ni rastros de lo que el doctor le dijo al oído a compadre al final de la temporada uno y del manco ni hablar (aunque hoy día lo mencionaron). En resumen, esta serie se está transformando en esa serie apestosa que calienta la sopa con muchas cosas que después dan lo mismo, y eso es una lata. Lo que en la comunidad científica se conoce como el Síndrome Lost (guaja). En fin, espero que Jake La Motta y el Guataca salgan bien, y que la serie se ponga las pilas.

¿A ustedes, qué les pareció?

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