ODT: Kairo (Pulse).

Ya me han reclamado como cinco personas porque le sigo al dando al terror, pero yo sigo dándole no más porque soy como el Corazón Valiente de la crítica fliméfila. Y podrán quitarme la vida, pero nunca me quitarán mi libertad (de ver flims terroríficos). Después de esta crítica quedarían dos no más del terror, así que aguántense un ratito más no más (no se van a morir).

La película de hoy día es de chinitos terroríficos, y hace ratito que me la habían recomendado porque se supone que es de sustos brígidos y más encima de terror tecnológico, o como le digo yo, flim de tecnorror, porque soy entero clever.

¿A qué hora empieza Los Ángeles de Estela?

Por si no cachan, las películas tecnorroríficas son todas esas películas de terror que tienen que ver con los aparatos tecnológicos, los electrodomésticos, la línea blanca y en general cualquier cosa que disfruten esos gorilas mongoloides de Falabella. Ejemplos de películas tecnorroríficas vendrían siendo El Aro (videocasette satánico), Poltergeist (tele satánica), Miedo Punto Com (páginas web satánicas [pffft]), The Signal (celulares satánicos, creo), El E-Xorcista (no existe) y Tienes un E-mail (terrible de fome).

Hay otras tecnorroríficas más también, incluyendo esas cuestiones viejas de terror “virtual” que si uno las ve ahora se mata de la risa por lo falso de los computadores, onda El hombre del jardín o Virtuosity. Incluso yo cacho que califican como tecnorror esas películas de motos/autos/lavadoras/Epilady asesinas, así que hay cualquier variedad.

Atrás dice «No rayar».

Bueno esta que vi anoche es un poco de todo en realidad, porque parte por culpa de un disquette (unas cuestiones antiguas que eran como pendrives planos desechables que no salvaban a nadie), y después se extiende a computadores, Internet, teles, celulares, cámaras y tamagotchis, porque es como un virus fantasmal satánico brígido que se empieza a apoderar del mundo. Como los Agentes Smiths de Matrix, pero más fantasmal con menos karate y menos abacanado.

Todo parte con unos chinitos que están haciendo un trabajo, y le encargan a uno de los compañeros (el nerd) que haga no sé qué cosa con el disquete famoso. Pero el compadre se ralla, no contesta el teléfono y nunca más se conecta a MSN, así que todos los demás se preocupan porque les pueden poner un uno. Ahí mandan a una chinita a buscar al nerd a su casa, y resulta que el chino está todo traumado y no pesca a nadie. Y apenas se descuidan, el chino traumado agarra una cuerda y va y se hace el famoso nudo de la corbata antrigravitacional (metáfora).

Mmm, creo que esta escena es de otra película, sorry.

Los amigos quedan todos metidos, y ahí empiezan a pasar cosas raras. A uno se le aparece el fantasma, a otro lo llaman por teléfono voces satánicas, y al más pajarón de todos el computador se le conecta solo a puros sitios donde se ve gente medio terrorífica haciendo nada por webcam. De a poco todos empiezan a investigar y cachan que son fantasmas digitales wi-fi que la agarraron con ellos.

Igual es peluda de entender esta película porque como que todo pasa porque sí y vamos saltando entre todos los personajes. Además me pasó lo que me pasa siempre con las películas de chinos que es que se me confunden los personajes y me pierdo (soy lo peor). Pero filo. Lo más importante de esta cuestión es que en verdad me dio susto . No es de esas películas con cualquier efecto especial moderno y/o sangre, es más bien de ruidos cuáticos y fantasmas parados en las esquinas mirando al vacío, pero uno igual termina diciendo «ándate chinito», etc.

Marilyn Manson chino (Mari-li Man Chon)

Tiene como tres partes en que uno de verdad la ve peluda con los malditos fantasmas borrosos wi-fi, y una escena que me dejó para dentro (no se las voy a spoilear, pero les aviso que tiene que ver con una chinita, con un lugar en altura y con la gravedad), pero lamentablemente tengo un compromiso con la verdad y debo decir que no me gustó mucho la película, aunque cuando empezó quería puro que me gustara caleta. Porque como de la mitad para adelante encontré que se ponía demasiado cuática, y me perdí heavy, y no sé para qué se fue para donde se va.

Así que veanla por los sustos sueltos que hay al principio, por el peliculismo top en algunas escenas y por los ruidos cuáticos. Cuando se ponga tontorrona mejor la adelantan o ven otra cosa, porque si no van a terminar igual que yo diciendo «pffft, y tanto que prometía la cuestión». Y no olviden la moraleja de la historia: Si se quiere vencer a los fantasmas, corte la luz. Setecientas mil catorce estrellas y un Chispita Award a los fantasmas borrosos. Arigató.

Aw.

© Hermes Antonio, el crítico que tiene un compromiso con la verdad, porque es más buen mozo.

Leave a Comment