ODT: Offspring.


¡Por fin! Ya llevaba no sé cuántos días diciendo “Meh” cada vez que terminaba la película de terror del día. O peor: “Pfffft”, “Zzzz” o incluso “Burrrp” ese día que había tomado mucha bebida (sorry). Lo importante es que por fin pude decir “Oh My God” y después rezarle cara de palo al Ángel de la Guardia (Dulce Compañía [No Me Desampares {Ni De Noche Ni De Día}]).

Se llama Offspring, que en inglés significa Banda de Rockeros Skaters Apestosos, pero que acá se aplica a otra cosa nada que ver, así que todo bien. Es de una familia medio cuica, toda buena onda, que vive en un bosque con precipicios y playas onda El Canelillo. El papá es medio nerd debilucho, la mamá una flacuchenta con guagua tierna, y los dos están esperando visitas ese día para tomar Nescafé y comer Sanhe-Nuss delante de la chimenea, etc. Con tanta mala suerte, que justo al principio de la película se descubre que tienen de vecinos ni más ni menos que a los Cavernícolas Alacalufes Mala Onda Caníbales.

La moda no incomoda.

Los Cavernícolas Alacalufes Mala Onda Caníbales son una manga de giles que andan todos disfrazados del cabro chico de Mad Max 2, con zunga de Tarzán, peinado Gloria Trevi, pantuflas de Robinson Crusoe, y collar artesanal de colmillos (horribles). El principal problema de estos Cavernícolas Alacalufes Mala Onda Caníbales es que son enteros brígidos, y odian a todas las personas civilizadas, porque la gente primitiva es intolerante.

Y no sólo los odian, sino que también se los comen, porque si no serían los Cavernícolas Alacalufes Mala Onda Vegetarianos y no sé si sería tan bacán esa película. Así que en vez de ir al súper una vez al mes, ellos van a las casas de la pobre gente inocente y llenan el carrito con mercadería fresquita y en vez de acumular puntos, acumulan tajos (metáfora). Para que quede claro: se comen a la gente y las matan de maneras brígidas y sangrientosas, con puras armas del Museo Precolombino y siempre mostrando los dientes, que tienen peor que mi Primo Feto.

Freeze, madrefoca.

Igual son ridículos los Cavernícolas Alacalufes Mala Onda Caníbales y uno se mata de la risa cuando salen por primera vez, pero son tan brígidos y mala onda, que uno les empieza a agarrar respeto de a poco, sobre todo a la Supervisora Alacalufe, que es la que los mandonea a todos, y según yo es la más estresada y terrorífica de todos. (Hay algunos péndex también, y unos compadres medio monguis sometidos, y hasta una guagua Alacalufe brígida que no serviría para ningún comercial de Huggies, porque vieran)

La dura. La primera vez que aparecen los Cavernícolas Alacalufes Mala Onda Caníbales (en la casa de una pobre comadre que viene llegando del carrete) creo que ni respiré, y me aguanté toda la risa y las ganas de decirle a la pantalla que esto no era Una Noche en el Museo, Alacalufes penca. Porque es entera silenciosa la película, no tiene música de susto, y hay caleta de personajes, así que uno siempre está atento y con así cada pepa.

Una casa en un árbol. Donde tenga mis Alacalufes.

Lo que sí les aviso al tiro que en esta cuestión actúan puros pericos desconocidos que no salvan a nadie onda Mea Culpa. Hay partes en que dan ganas de apagar la tele de lo mal que actúan algunos (como uno que hace de pelmazo), pero al final son tan brígidos los Cavernícolas Alacalufes Mala Onda Caníbales, que uno se aguanta y lo pasa pork igual.

Creo que desde el minuto veinte más o menos que uno ni parpadea de pura impaciencia para saber qué va a pasar, sobre todo cuando a los Alacalufes les da con secuestrar una pobre guagua civilizada para comérsela, o no sé qué, porque estos Alacalufes están medio loquitos, yo cacho.

Igualito al persa Bío Bío.

Ah, también tiene unas partes bien heavy que hacen que uno se arrugue entero, y es brígido porque no es de esas películas en que uno aplaude cuando pasa algo sangriento. Acá uno de verdad hace caritas y trata de no mirar porque nada que ver lo que están haciendo los compadres.

Así que eso. Me gustó harto este flim y yo cacho que les va a gustar a todos los que quieran ver terror brígido a lo Despertar del Diablo o Texas Chain Saw Massacre. Lo que sí es mucho más charcha y rascas que esas, y los actores son mucho peores, pero de que uno se entretiene y se urge, obvio. Así que véanla no más, con confianza. Ciento cuarenta y cinco millones doscientas mil cuarenta y siete estrellas y un Darwin Award a los Alacalufes, por poco evolucionados.

¿De dónde puedo sacar esta película?

Los Alacalufes no tenían casillas maestras para comprar por Internet en USA, pero nosotros sí. Porque para eso existe Hot Express (ejalé), la empresa donde uno se inscribe, le hacen su casilla y Liz Taylor. Vienen a dejar lo que sea que uno compre, a la casita. Yo me compré esta cuestión aquí en Amazon, por ejemplo, y llegó tiqui-taca. Así que ya saben.

¡LONKS DE INTERES!

Ya, cabros. Eso sería por hoy. Hasta mañana, si no me salen los Alacalufes. ¡Chabela!

It’s Evolution, Baby.

© Hermes Antonio, el crítico que no apoya el ejercicio del canibalismo, excepto con fines medicinales.

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