ODT: Train.

Te llevo bajo la piel.

Al principio pensé que iba a salvar esta película porque igual son terroríficos los trenes, sobre todo esos con cara redonda rosadita tierna que dan el Baby Channel (pesadilla). Más encima actúa Cristina Ricci 2, la gordita que le hacía topless al vecino en Belleza Americana, y en la carátula sale una mano cortada colgando de un fierro con sangre y la cuestión.

Pero lamento informar que es como el forro la cuestión (spoiler). Se trata de unos gringos pelmazos que hacen lucha olímpica, el deporte más fome de la historia después del Gallito Inglés y el Cachipún Teletón. Y no sólo practican el deporte sino que andan de gira por Europa y obvio que después del campeonato quieren carretear y engrupirse minocas, aunque uno de ellos pololea con Ricci 2. La cosa es que en la noche salen a carretear en grupito, al otro día llegan tarde al hotel y se quedan abajo del tren (drama).

Katyna Huberman Rusa.

Con tanta mala suerte, que en la estación les sale Katyna Huberman rusa y les recomienda un tren que va justo para donde van ellos. Y como a estos gringos pelmazos les enseñaron todo, menos no confiar en las Katynas Hubermen rusas, los tontorrones agarran papa, parten al tren y TATE, cooperaron. Porque este es un tren mala onda, manejado por puros rusos locos copiones que vieron Hostel y dijeron “¡Ya sé! ¿Por qué no hacemos exactamente lo mismo que esta película Hostel, pero en un tren? ¡Qué original! ¡Ejalé! ¡Hurra por Karamazov! ¡Presta el Tetris, camarada!, etc”.

Así que eso. Katyna Huberman rusa es la encargada de llevar gente al tren, los demás rusos locos los amarran, les sacan las tripas, y los hacen sufrir, todo a pito de nada porque da lo mismo. Y no sé qué más contarles de esta cuestión porque no me movió ni una pestaña, y eso que yo el otro día lloré con el comercial de Agrosuper (o sea, difícil no soy).

A nadie le gustan las arrastradas, mija.

Pero esta cuestión se chinga porque lo copiaron TODO de Hostel, incluyendo los guatones flaitongos con disfraz de carnicero, las herramientas satánicas de tortura, los pasaportes quemados, las piezas oscuras con fierros y cañerías, etc. Lo único que no copiaron fueron las cosas buenas (los poquitos sustos que tenía y el rollo de que todo lo hacían viejos platudos).

Así que lo único que pasa en esta cuestión es que los malos (que son malos todo el rato y no salvan a nadie), agarran a un pobre pelmazo (dan lo mismo), y lo torturan de maneras fomes, y con harta sangre. Al final lo único bueno son las letras del principio donde salen efectos especiales asquerosos buenos y uno jura que por lo menos eso va a salvar de la película. Pero las pinzas. Ni siquiera le voy a dar estrellas porque no merece que saque mi tabla astrológico-fliméfila. Calificación: Pendiente (no la vea). Me enojé también.

Sashimi Sobrevivientes de Los Andes

© Hermes Antonio, el crítico que no está para ver tonteras.

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