ODT: Destino Final 4.


Ya cabros, bienvenidos al segundo día maestro de mi súper mes especial dedicado al terror. Como les Jedi, voy a estar todo octubre viendo una película de terror al día y minicriticándola al día siguiente (a ver si no me la gana). El único requisito para las películas es que tiene que ser alguna que nunca antes haya visto, así que les aviso que va a haber de todo. Desde películas cuáticas desconocidas que no están en ninguna parte, hasta películas nuevas con actores bonitos de Warner Channel que se pueden ver en el cine hoy mismo, en 3D, y con flaitongos muertos de la risa alrededor de uno, aunque en la pantalla estén pasando cosas terrible de sangrientas. Y cáchense la coincidencia porque la película de hoy día es justamente así: Destino Final 4 en 3D (fanfarria).

Por si no cachan, todas las películas de Destino Final son iguales. Primero parten con una escena de un compadre/comadre haciendo algo de lo más normal con sus amigotes. Puede ser estar subiéndose a un avión, yendo en auto por la panamericana, subiéndose a una montaña rusa, o viendo carreras de Eliseo Salazar (zzzz). De pronto hay un accidente brígido que dura como diez minutos y donde mueren TODOS en la onda más ultraviolenta y gore, pero justo al final ¡zuácate! La cámara sale del ojo del compadre/comadre y está todo bien. O sea, todo fue una premonición clarividente del futuro, porque estas películas siempre están protagonizadas por adivinos a lo Yolanda Sultana, Ayún, o la hermana de Elisa.

La venganza de Michelin.

Aquí el compadre/comadre se pone histérico porque cacha que va a quedar la grande, y empieza a hacer escándalo y a aletear, y todos lo tratan de alarmista y le echan la foca, porque en las películas de terror nunca nadie cree nada y son todos Scully. La cosa es que todos se van de donde va a pasar el accidente, y justo cuando todos están garabateando al protagonista de lo lindo, tate, pasa el accidente, pero ahora en dos segundos en vez de los diez minutos de la clarividencia, porque la clarividencia es el Director’s Cut.

Después de que el adivino les salvó la vida a todos, los mala onda lo odian y no lo quieren ver ni en pintura porque son todos unos mal agradecidos (el pago de Chile). Pero después de salvarse empiezan todos a morir en accidentes atadosos brígidos, y de pura mala suerte. Por ejemplo están haciendo una maqueta con el tip-top, y justo se les cae un clip por la rejilla del monitor. Después se prende el gas por casualidad, y estornudan un escupito que hace una chispa. Explota el computador con el gas, el clip sale volando y hace catapulta con el tip-top, que sale volando y splat, le corta la cabeza al pobre gil (Igual se entiende, ¿o no?).

Operación Daisy Fail.

La idea es que La Muerte tiene que cumplir con la cuota de muertos, y si no, no le pagan el aguinaldo, así que da lo mismo ser clarividente porque La Muerte llega sí o sí a buscar a todos los que se salvaron, porque no se puede cambiar el destino, etc. Lo que importa es que a cada rato hay una muerte sangrienta atadosa y uno está con así cada pepa tratando de adivinar cómo van a morir los pobres giles.

Los personajes siempre son los mismos, también: Hay un protagonista complicado que gimotea, un pelmazo que nunca cree nada y es insensible (muere de los últimos), un negrito (las cacha todas), una minoca hot, etc. También aviso que La Muerte es invisible y no sale ningún flacuchento con capucha y esa hacha cuática que parece tucán. Acá las muertes siempre son por una mezcla de cuestiones normales que hay en todas partes y que son peligrosas siempre, así que si son amigos de Segurito, no lo inviten a ver esta película porque le va a dar un infarto, y después quién va a pescar al Gato Joe.

Sálvame Segurito y Gato Joe.

¿Bueno y qué tal esta cuestión? Ahí no más, qué quieren que les diga. Yo cacho que de las cuatro, esta es la peorcita. El protagonista da lo mismo, y como son todas iguales uno ya sabe lo que va a pasar y dan ganas de adelantarla, para ver las puras partes buenas. También tengo que reclamar porque las muertes son ahí no más, y tienen mucho efecto especial de computación moderna en vez de usar monos y kétchup, que es como Dios manda (creo que de las cuatro películas con la que más grité y dije «Oh My God» fue con la dos).

Pero si la ven en 3D y en un cine lleno, igual lo van a pasar pork. Porque es entrete, sangrientosa, y a cada rato tiran cuestiones al ojo y todos los giles en el cine haciéndoles el quite. Así que ya saben: En 2D no salva a nadie, en 3D y a cine lleno igual hace gritar en varias partes y reírse de la desgracia ajena, que es lo más importante (con optimismo y fe). Así que eso. Once millones diecisiete mil cinco estrellas y un Asociación Chilena de Seguridad Award por dejarlo a uno perseguido buscando cosas que te pueden matar a la salida del cine.

Los limpiavidrios del semáforo no matan a nadie.

Eso sería por hoy, y nos vemos mañana con otra película de terror, que ahora será en DVD y cuyo título me voy a guardar porque quiero darle suspenso. (En realidad es porque todavía no me decido, pero prefiero quedar por bacán y decir que es para darle suspenso). Chabela.

© Hermes Antonio, el crítico que se cree la muerte.

3 Comments

  • ODT: Destino Final 5. : Flims

    • sandrups
      1 octubre 2012

      me queda una duda, esto es terror? o es horror? por que miedo no da

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    • Valeria De Seemann
      22 noviembre 2012

      Tiene toda la razón, don Hermes, yo la ví en el cable y casi muero de sueño. No entiendo esa porfía de querer estrujarle hasta la última gota a las sagas con secuelas que son IGUALES a las películas originales. Es una soberana lata.

      Saludos!!!

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