Programa Triple Terroroso: El Orfanato + [REC] + À L’Intérieur.

Flim: El Orfanato.

Qué onda: Se trata de una comadre que cuando chica vivía en un orfanato porque era guachita (no tenía papá ni mamá ni nadie), así que obligada a vivir en un Hogar de Pony, pero sin mapache ni monjas argentinas, ni Anthony.

Todo lo contrario, este orfanato es la media mansión siniestra, con piezas gigantes, escaleras de madera que crujen, y papel amarillo en todas partes así que se ve oscuro hasta con todas las luces prendidas. La cabra chica después se hace vieja, y vuelve al orfanato con su propio cabro chico, su marido, y empiezan a pasar las cosas raras, partiendo por el péndex que sale con la típica del amigo imaginario y ahí te quiero ver.

Cuál es la gracia: A estas alturas todos saben que los cabros chicos son terroríficos, y cabro chico con amigo imaginario, mil veces peor. Si la comadre hubiera puesto Cartoon Network o Internet apenas llegó, habría tenido cero rollo, apuesto. Qué es eso de cabro chico con imaginación, hasta cuándo.

La cosa es que esta película agarra muchas cosas que dan miedo sí o sí, y hace que sean más terroríficas todavía, de tanto pino que le ponen. Todos hemos visto alguna sesión de espiritismo en las películas, por ejemplo, pero la que sale en esta película me dejó con principio de autopsia.

Además actúa el Señor Barriga (la dura) y la voz bondadosa que pone para decir que “La venganza nunca es buena, mata el alma y la envenena” acá queda perfecto para su personaje, que es un guatón todo experto en fantasmas que dejó atrás su pasado superficial materialista. (Ñoño no sale eso sí. Y uno de los fantasmas podría ser el Chavo, que también era guachito, pero eso sería).

También actúa la mamá de Chaplin como una médium a la que uno le compra todo, y varios españoles equis que actúan re bien. Hasta los cabros chicos actúan la raja, y eso que los cabros chicos siempre embarran las películas pronunciando mal o mirando a la cámara los pajarones. (Acá nada de eso, porsiaca).

No les quiero contar mucho de qué se trata la película, pero es de esas en que uno no respira mirando la pantalla y cada cosa que pasa uno se agarra los pelos y patalea como epiléptico en el Barco Pirata. Es de esas historias que uno dice “wow” y que más encima tiene peliculismo ultra pro, y hasta el compadre de lentes que no le gusta nada tiene que admitir que se ve todo bonito, y la música es a toda zorra, etc.

El efecto que produce: Hay películas que dan susto, uno pega los medios saltos y después no quiere ir al baño, pero esta además de todo eso, es como triste y bonita y uno se emociona y siente que vivió la media experiencia. (Yo soy sensible, ¿y?)

Está película no sólo te agarra de la guata y te da como caja con el susto, sino que después te hace cariñito y te muestra fotos de tu abuelita y del perrito ese que se fue al cielo y que uno tanto quería, y vamos quedando pegados con la historia y pensando a cada rato en los detallitos. O sea: efecto maestro. Mil doscientos millones de estrellas, cerrado.

Se la recomiendo a todos, salvo a: Los giles que no les gustan las películas buenas.

En especial se la recomiendo a: Los giles que no les gustan las películas buenas. ¿Cómo no les va a gustar esta? Nunca tan giles, ¿o sí?

Dato bacán, porque soy maestro: Están haciendo el remake. Va a actuar la Jessica Alba como la mamá, el Malcolm in the Middle como el papá, y Mini-Me como el fantasma cabro chico. Va a tener puros efectos especiales de computación moderna, y el orfanato va a cobrar vida y va a salir a comerse a la gente. (No, mentira, pero apuesto que la hacen igual).

Flim: [REC] (Así se llama, con los corchetes, porsiaca)

Qué onda: Acuérdense de todo lo que dije de Cloverfield, pero ahora con españoletes en vez de cuiquitos apestosos, y con puros zombis mala onda en vez de un Godzilla. La protagonista es una minoca toda linda que anda con su camarógrafo haciendo un reportaje sobre los bomberos (zzzz). Andan grabando todo lo que pasa y llegan a un edificio terrorífico donde está quedando la escoba… Y de ahí en adelante sí que te quiero ver.

Cuál es la gracia: Es la típica película donde lo que uno ve es lo que grabaron los personajes con la cámara tembleque y vamos arrancando coño y nadie cacha nada. Aunque todos saben cómo sale el chiste repetido (podrido), en este caso algo hizo el chiste cuando iba saliendo, porque ándate cabrito.

Para empezar los locos cuentan la media historia (no como el Cloverfield donde quedamos todos en las mismas) y los últimos diez minutos deben ser lo más espantosamente terrorífico de la vida. No quiero decirles nada, pero la pura idea de lo que sale al final me dejó con pesadillas y con miedo de ir al baño. De hecho me acordé ahora y cerré los ojos, y nmp sé qéu etsy ecsrinbmdo.

Maldito el gil que inventó esa cuestión del nightshot también. Nada bueno lograste con tu famosa lucecita verde, gil. Gracias a tu nightshot, lo único que uno logra es parecer vampiro o ver gringos bombardeando, o la Paris Hilton, o escenas ultra terroríficas como esta. (Debería estar en el Museo de los Inventores que la Embarraron, junto con el que inventó la bomba atómica, esa otra cuestión que le hace daño al planeta, Dicom y las corbatas). Tres veces gil.

El efecto que produce: Cuando uno la ve lo pasa chancho porque la película está súper bien armada, y meten cuestiones para que uno se relaje entre medio, y se entera de todo si está con los ojos bien abiertos. Si yo tuviera que hacer una lista de las cosas que pasan viendo esta cuestión sería algo más o menos así:

– Igual es linda la comadre.
– ¿Por qué hablan así los españoles?
– Qué lata ser bombero.
– Los cabros chicos que dicen que quieren ser bomberos cuando sean grande es porque nunca en su vida han visto X-Men.
– Ya po, hasta cuándo con la minoca, ¿no era de terror la película?
– Zzzz.
– ¡OH!
– Ándate cabrito.
– Jajaja.
– Oh my God!
– ¡ Arranca, coño!
– ¡Aaaaarghhhhhhhhh! (etc)

Y después, lo que les dije de no querer ir al baño. Con decirles que Al Gore vio esta película y después del final dijo: “No estoy ni ahí con el calentamiento mundial, después de esta cuestión duermo toda la noche con la luz prendida y qué fue”. Maestra [REC]. Cuatrocientos millones novecientos mil veintisiete estrellas.

Se la recomiendo a todos, salvo a: Los giles que reclaman por las cámaras tembleques y dicen que se marean, y preguntan qué acaba de pasar cuando más claro echarle Ariel.

En especial se la recomiendo a: A los que les gustaron películas de zombis a toda raja onda Exterminio 2 y están esperando una nueva de zombis que sea original y lo deje a uno turuleque.

Dato bacán, porque soy maestro: Ya tiene remake gringo, así que vean esta antes. Les diría cómo se llama la versión gringa pero no pienso darle bola a esa cuestión. Todo el que vea el re-make antes de la original tiene cien guaguas con bigote.

Flim: À l’intérieur. (The Inside [El interior])

Qué onda: Una comadre como con doce meses de embarazo (tiene más guata que mi viejo) se queda sola en la casa de lo mejor y llega una viejuja asesina. La hora y media que sigue, uno la ve desde detrás de los dedos y/o cojines de los sillones, y corriendo la cara todo el rato. Y después cuando termina, uno no puede rascarse, ni matar una pulga, ni sacarle las etiquetas a los frascos porque quedó sin uñas (spoiler).

Cuál es la gracia: Hace tiempo que no salía una película tan maldita, encuentro yo, donde uno ni respirara mirando la pantalla y haciendo ruidos, y retorciéndose en el asiento, y que después del final uno no parpadeara durante diez minutos de tan para dentro que quedó. Y claro, simplecita la película, con poquitos personajes y en una pura casa.

La embarró. No tiene ni un solo susto de esos donde hacen saltar y a uno le hacen ¡BÚ! apestosos. Es toda tranquilein la película, y aunque la música tiene ruidos raros de repente, en general es toda Enya Incienso New Age Vela Aromática Canto de Ballenas y la cuestión.

Es como si los peliculastas (unos franceses locos) hubieran dicho “¿Sabís qué más, loquito? Hagamos una película toda piola filosófica con una comadre que esté mirando fotos, toda triste, sola en una casa, y que después la estrenen en el Biógrafo en Chile para que las abuelitas tengan algo que hacer el domingo en la tarde”. “Bueno ya…”, dijo el otro. “Pero oye, momento, este guión es entero terrorífico y más violento que no sé qué, cacha la comadre”. “Será po”. (Eso sale en el making of del DVD).

Yo creo que lo más terrible es que la minoca esté tan embarazada. Porque uno cuando ve a una comadre embarazada lo único que quiere hacer es darle el asiento y mirarla con cara de viejo pascuero, porque son delicadas y todos vimos Niños del Hombre. Obvio.

Imagínense que acá la asesina no está ni ahí con darle el asiento ni con decirle cosas bonitas, y quiere puro embarrarle el milagro de la vida. Creo que la asesina es el personaje más demente de las películas de terror que he visto, imagínense que yo vi esta película con la guatona de Misery al lado, y en una parte me dijo “¡Ooh, esta comadre está TERRIBLE de loca!” y se paró y se fue, indignada. También la vi con Carlos Pinto, y el compadre negó con la cabeza y dijo “se fueron al pork” y se fue caminando en la niebla. (Es que es heavy). Además los fetos están de moda, encuentro.

El efecto que produce: No es para pasarlo bien ah. Para algunos va a ser como ver al típico gil apretando un globo en un cumpleaños. O como morder papel de aluminio. O como cortarse con las fotocopias. Uno se arruga entero y queda inmóvil de pura tensión, pero al final igual se siente aliviado porque lo pasó tan mal. O sea, es como bajarse del metro y salir a la calle. (Rico igual). Trescientos millones setecientas mil doce estrellas.

Se la recomiendo a todos, salvo a: Los que estén embarazados o embarazadas, y los que cambian la tele cada vez que sale el doctor Vidal faenando a un pobre gil. Si se tapan la cara cuando a alguien le clavan una jeringa en las películas, están sonados. Esta película es como una jeringa gigante.

En especial se la recomiendo a: Esas gorditas fanáticas de Marilyn Manson que andan en el Portal Lyon preguntando por películas cuáticas sangrientas del año del loly.

Dato bacán, porque soy maestro: Ojo, hay dos versiones. Vean la que dice “Unrated” en la carátula, porque “unrated” significa en inglés “más sangriento que no sé qué”. En comparación la otra versión (“Rated”) es como un domingo en la mañana buscando huevitos de pascua con los Teletubbies y Mazapán, en la casa de la Claudia Conserva.

Ya, sería todo. Ojalá que los que escogen qué películas estrenar lean esto y atinen. Vamos poniéndonos las pilitas, ¿ya?

Originalmente publicada en Zona de Contacto, de Emol.

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