Crash (2004).

Este es un remake de una película antigua en que los personajes se enamoraban de los autos y para ellos chocar era como tirar. Eso sí, ahora se agregaron personajes y se redujeron los choques al mínimo. (Hay dos, y un atropello, y un auto incendiado, pero eso no más).

Como suele ocurrir en Hollywood, el remake es un millón de veces mejor que el original.

Crash es una película muy larga (dura nueve horas) que muestra que en Los Ángeles (De Estados Unidos) viven catorce personas. Pero son todas muy distintas y por eso es universal: Hay policías, ladrones, millonarios, pobres, negros, chinos, dominicanos, mexicanos, iraníes y camboyanos. Los policías son dos: uno es bueno pero mata a la gente y el otro es malo pero las salva y las viola.

Pero como Los Ángeles además es tan chica, los catorce personajes se van a encontrar todos unos con otros en algún momento, y como andan todos estresados, seguro que algo malo pasa, como un asalto o un incendio. Ahora, como todos son de distintos países del mundo, y se ven distintos, por supuesto también que todos terminan siendo racistas, y eso es lo bueno de esta película. Que nos enseña que todos los habitantes de Los Ángeles (los catorce) son racistas. El racismo es malo porque es pensar mal de las personas sólo porque son negras y tienen cara de mono. Pero hay monos muy simpáticos que fuman puros, usan suspensores y se dan vueltas de malacatonche, u otros que son gigantes y matan tiranosaurios para salvar a las rubias. O sea, hay que conocer a la gente antes de discriminarla. (Eso se llama discriminación positiva) A no ser que seas peruano o gallego, claro. Los peruanos le roban el trabajo a la gente que trabaja en la Plaza de Armas, pero es porque no tienen mar. Los gallegos son tontos y todos los molestan, pero no es su culpa. (Los gallegos fueron al sol, pero de noche)

En esta película no sale ningún peruano ni ningún gallego, porque Hollywood es racista.

Aparte de eso, esta es la mejor película de la historia del cine, y se ganó todos los Oscars del mundo, hasta los de mejor cortometraje, porque pasa volando y sobran cabritas. También ganó el Oscar al mejor guión, que son los subtítulos de las películas y que acá tienen hartos garabatos.

Actúan mil actores famosos y todos lloran y gritan, porque este es un drama, y son muchas historias en una. Está la del asesino en serie que tiene una capa invisible, por ejemplo, y que es lo que le da el toque de fantasía a la película. (Esta es una película muy compleja). Está la historia del policía que tiene fonasa y su papá es estítico así que él tiene que estar toda la noche despierto, lo que le da a esta película un toque de realismo, porque todos nos hemos desvelado alguna vez esperando que nos visite el hada de la caquita. Y está la historia más impactante de todas, en la que un negro se encuentra un auto lleno de detenidos desaparecidos de Vietnam y los suelta en el persa, para que alguien con buen corazón los adopte. (Esta es la historia que toca el corazón, porque todos hemos querido adoptar a un vietnamita)

Otras historias importantes son la de la negra que llora porque su hijo le salió negro, o la de la mina cuica, que es la misma que se ponía histérica porque Queno Reeves se quedaba sin frenos en la micro que tenía que ir bien rápido para poder saltar el puente. Ella es ahora un personaje dramático porque llora y dice “fuck”, y eso es serio. A ella los negros la asaltan y la dejan perseguida, pero en la película descubre que en realidad no sólo los negros son malos, sino también su marido que hizo un pacto con el diablo, y su empleada que es chilena y habla mal inglés y la empuja por las escaleras.

En esta película eso sí, todos aprenden importantes lecciones de vida, y eso es lo mejor, que sin importar lo que pase, todos se van a abrazar y van a mirar al cielo, aunque les dé asco abrazar a alguien de otra raza. Dos millones de estrellas.

© Hermes.

2 Comments

    • Beatriz
      11 mayo 2010

      Esta película es realmente buena, y me quedó la sensación de viajar en forma rápida y vertiginosa hasta la mitad, y después volver caminando por la playa, porque cada escena de ese regreso te hacía sentir que todo tiene solución y que detrás de una fea máscara, puedes encontrar algo mejor.

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    • katherina
      29 abril 2011

      Me gusta mucho la película, es un millon de veces mejor que Babel, que intentó hacer lo mismo de varias historias que se cruzan pero que dan lo mismo o dan mucha rabia. Esta es lo contrario, uno se siente cercana a todos los personajes, da pena cuando uno muere y se alegra cuando la unica amiga de verdad de la cuica racista es su nana o cuando dejan libre a los vietnamitas.

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