Syriana.

Syriana es una película maravillosa, lejos lo mejor del año, que merece todos los Oscares que se ganó, pero que lamentablemente dura mucho, tiene muchos personajes, no se entiende y no tiene dinosaurios.

No sé por qué se llama Syriana eso sí, pero eso pasa en muchas películas, en que el nombre no tiene nada que ver con lo que es la película, como en esa de cine arte que se llama 21 gramos y que en ningún momento mostraba ni droga ni balanzas y puro salía el actor ese que grita y llora gritando y llorando porque lo operaban y podía vivir por fin, pero no lo disfrutaba porque era filósofo y fumaba.

Syriana es una película muy vigente porque trata sobre la bencina, y todos saben que la bencina está cada vez más cara y eso nos afecta a todos, así que es universal. Son muchas historias y muchos personajes que giran en torno a la bencina y al gobierno que es corrupto igual que en la vida real. Es también la segunda parte de La gran estafa. Ahora el estafador líder es un viejo cansado que trafica con gente que habla en subtítulos y no quiere seguir viajando solo por el mundo porque su hijo no lo respeta y nadie en la calle lo reconoce.

También está Ben Affleck, que hacía de niño genio y luego de espía con amnesia, pero ahora se olvidó de sus amigos pobres e ignorantes, de las enseñanzas de Robbie Williams y tiene una nueva familia. El genio es contratado por una empresa gigante y empieza a hacer negocios en mala, especialmente con unos señores que andan todo el día disfrazados y que tienen cara de Patronato.

Pero hay muchos personajes más y es todo tan interesante que no había para qué poner escenas emocionantes ni nada, aunque hay explosiones que uno no ve venir y entonces salta y después se ríe como mongo para relajar el ambiente. Todo siempre gira en torno a la bencina.

Las escenas son todas conversaciones entre gente que es muy importante porque están siempre en mansiones, ven muchas teles que sólo muestran los patios de la casa donde viven o el estacionamiento, tienen choferes y nadie los interrumpe. Los diálogos son muy buenos, salvo los que no escuché porque estaba durmiendo, pero que deben ser increíbles porque en el cine no volaba una mosca y cuando terminó la película nadie dijo nada porque estaban todos para adentro.

Así que le doy cien estrellas, sobre todo por demostrar que si no fuera por los terroristas, todos andaríamos a pié y la gente que vende cosas para los autos en las esquinas estaría cesante, y eso es malo.

© Hermes.

2 Comments

    • Nicolás
      9 marzo 2013

      Cacha que me vine hasta acá para revisar cómo empezaste el sitio. Ni idea que existía esta película, pero no me dieron muchas ganas de verla. Cosas que me llamaron la atención, bueno lo de 21 gramos (a esta altura quizá ya lo sabes), el nombre de la película tiene referencia con el peso del alma, no sé donde salio eso, pero bueno. Lo otro… ¿100 ESTRELLAS? JAJAJAJA!

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    • Marcelo
      7 enero 2014

      Maestro te confundiste, no es Ben Affleck es Matt Damon. Estoy sorprendido…bueno, hasta los mas grandes tienen sus caidas jajaja Saludos

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