ODT: La Cacería (Jagten).

Antes de que salten los pelmazoides abyectos de Satán a criticarme porque esta película NO ES DE TERROR y qué te has imaginado no ves que es un drama danés dirigido por un amigote de Lars Von Trier (Anticristo [no digo que sea el director de la película Anticristo, digo que Lars Von Trier ES el Anticristo]), tengo que decirles lo siguiente: Para mí La Cacería (Jagten, 2012) es de terror. Y es brígida. En serio.

Se trata de un pobre gil (Hannibal) que trabaja en un colegio muy piola y que es increíblemente buena onda y amable. Todo el mundo lo quiere, los cabros chicos lo persiguen para jugar con él, tiene un perrito simpático que lo ama, sus amigos lo adoran, etc. Un Hermes Antonio cualquiera. Lo único que lo haría aún mejor persona sería que lo mostraran haciendo transferencia electrónica a los Donativos de Flims, pero igual. El compadre es maestro y uno le agarra buena al toque. Lo cual demuestra lo increíblemente buen actor que es Mads Mikkelsen porque sin decir una sola palabra puede ser despreciable (Casino Royale), encantador (aquí), y encantador Y despreciable al mismo tiempo (Hannibal). Oscar para él porfa. Gracias.

Todo es muy normal en su vida, incluyendo la amistad/buena onda que tiene con una niñita toda tierna que al principio es muy piola pero que después resulta ser peor que Damien, Regan Teresa y La Huérfana combinados. Porque verán, a esta niñita tierna los papás no la pescan, siempre anda sola en la calle, etc. Y Hannibal la cuida porque es amigo de los papás, y porque es muy bueno. Pero un día la péndex se pica porque él la reta, y no encuentra nada mejor que decirle a la directora del colegio que le vio EL PILÍN a Hannibal, y que cuando se lo vio el pilín apuntaba al cielo. Tal cual.

Uno se preguntará qué MIÉRCOLES puede tener en la cabeza la péndex para inventar una cosa así (aparte de pura maldad y mala onda), pero saben qué, en la película queda claro. Es una mezcla de cosas. Primero que la niñita es inocente y no cacha nada. Segundo, el hermano grande de la niñita andaba viendo pornografía en Internet y ella lo escuchó hablando con los amigotes. Y tercero, los niños son tontos. Claro, la quería decir cualquier cosa y no cachó que estaba metiendo a Hannibal en el peor tete imaginable, y eso es justamente lo que pasa desde este momento en adelante: El peor tete imaginable (spoiler).

De la noche a la mañana el pobre Hannibal pasa de ser el amigo de todos a ser el peor monstruo de la historia de la humanidad peor que Hitler, Osama y mi primo Feto combinados. Los amigos lo tratan mal, todo el mundo lo mira feo, no puede ir a comprar al minimarket Y TODO MAL. No puedo describirles lo angustiante que es esta película, sobre todo porque uno sabe que el compadre ES INOCENTE. No es como esa cuestión de las monjas La Duda donde NO SE SABÍA SI EL LOCO ERA CULPABLE O NO. Acá uno SABE QUE ES INOCENTE y por eso cada PALABRA mala onda que le dicen al Hannibal termina doliendo heavy. Y la mala onda no se limita a las palabras no más, eso es lo peor. No quiero contar mucho (porque no pasa mucho) pero de verdad dan ganas de meterse a la pantalla a zamarrear a los personajes por giles. Y es más doloroso todavía porque Hannibal mantiene siempre su nobleza, incluso cuando la péndex después de arruinarle la vida va a verlo porque lo echa de menos, él es buena onda y se preocupa por ella. Es conmovedor, es decir, conmueve (caleta).

Las actuaciones de esta película son nivel Otro Nivel. Ya les dije que Hannibal se merece todos los premios por hacer a alguien tan normal, pero la péndex del demonio se va al chancho también. Es de esas niñitas que parece que no supieran que están en una película, como la péndex de The Fall o el mismo Demian de La Profecía, y todo lo que hacen y dicen se siente natural. Los que hacen de papás de la péndex son igual de maestros, y hay una escena en particular que es casi al final de la película y durante una misa, en que Hannibal y su (ex) amigo PURO SE MIRAN y cabros, pasa de todo. No les puedo describir todo lo que pasa en esa escena porque son muchísimas cosas y es demasiado fuerte. Se me llenan los ojos de lágrimas describiéndoles la escena, y eso que no he descrito nada porque es indescriptible. Y la última escena entre Hannibal y la niñita también me dio muchísima pena. No porque fuera triste, sino porque era muy normal y hasta poético, si se van en la volada.


Ugh… ESTA escena loco.

Porque claro, uno no le puede echar la culpa a nadie en esta película, ¿o sí? El que todos prendan tan rápido con la historia (falsa) de la péndex es terrorífico, pero TIENE que ser así, ¿o no? Si nadie se toma en serio este tipo de acusaciones estamos mal. La cabra chica no sabía lo que estaba haciendo, y el que de verdad no tiene nada de culpa es Hannibal, por lo tanto es una situación MUY desesperante. Me recordó un poco a la película que se ganó el Oscar a la Mejor Película No Gringa el año pasado: Una Separación. Ahí también uno se angustiaba porque encontraba que TODOS tenían razón, pero por el tema y la situación encontré que esta era doscientas millones de veces más angustiante.

En fin, esta película me dejó sin palabras. Eso es metáfora porque hasta aquí esta crítica tiene exactamente 826 palabras y podría seguir todo el día. No me extraña que el director sea el mismo compadre que hizo La Celebración, una película donde pasa lo contrario que aquí: Un adulto acusa correctamente a su papá de haber abusado de él y sus hermanos, pero todos se hacen los lesos. Acá es una mentira pero todos la creen. O sea, podría perfectamente ser un programa doble insoportable de infiernos de pesadilla hasta cuándo. (Mirando Internet caché que el compadre que hace de mejor amigo de Hannibal era el hermano payaso en La Celebración, y si no lo busco jamás lo habría reconocido, seco).

En resumen, si quieren angustiarse en Halloween con historias terroríficas de péndex del infierno vean Quién Puede Matar a un Niño. O La Huérfana. O The Children. O La Cacería, bueno ya. Yo personalmente en cuanto un cabro chico me dirija la palabra voy a salir escapando como alma que lleva el diablo, porque no estoy ni ahí con sufrir como Hannibal. Eso. Novecientos millones novecientas mil seis calabacitas y un Los Magníficos Award a Hannibal, por sufrir las consecuencias de un crimen que no cometió. Eso no se hace, sociedad.

Nota: Esta película se estrena en cines chilensis este jueves 10. Para que no digan que no les avisé, pelmazoides.