Misión Imposible 4: El Protocolo de los Fantasmas.

Yo les voy a decir qué es una misión imposible. Esto: Robar comida de la cocina en la casa de mi tío Jote el otro día en la playa. La dura. Fuimos por el Año Nuevo pero nos quedamos allá y un día mi tío Jote se puso un trajebaño blanco con negro y nosotros le dijimos que parecía Orca y le cantábamos la canción de Michael Jackson de Liberen a Willy, y cuando nadó a las boyas le gritamos que saltara por su libertad, etc.

Como mi tío Jote es poco tolerante con la gente que piensa distinto a él, se picó y dijo que si él estaba gordo entonces todos nos íbamos a poner a dieta con él y TATE, nos mandó a acostar sin darnos PERO NADA de comida. Y lo peor es que se puso mongo justo la noche en que mis viejos y la tía habían ido al casino a apostar la plata de nuestros estudios superiores, así que Liberen a Willy podía torturarnos con impunidad. Todo mal además porque justo con mi primo Jano habíamos decidido ir a comer salchipapas y teníamos más hambre que Kiera Knightley. Lo peor es que el tío Sea World pensó en todo y nos confiscó los celulares, cortó Internet y todo, así que cero posibilidades de pedir pizza y/o denunciarlo a Unicef.

La cosa es que como a las tres de la mañana con el Jano ya nos moríamos de la inanición así que decidimos ir a la cocina carepalo a sacar cualquier cosa que pudiéramos, y partimos todos ninja sin hacer ruido ni prender las luces, y con nuestros sentidos entorpecidos por la falta de alimento. Mi tío Cetáceo estaba raja en su pieza pero según él duerme siempre con un ojo abierto así que igual susto, sobre todo cuando chocábamos con los muebles en la oscuridad o cuando pisé un cargador de celular que estaba tirado en el living, y yo a pata pelada. Igualito a Misión Imposible cuando al Tom Cruz lo cuelgan del techo en la NASA y el pobre no podía ni dejar que la gotita de transpiración tocara el piso porque se activaba la alarma. ¿Y saben qué? Por eso me gustan las películas de Misión Imposible, porque uno se puede identificar con esas aventuras porque todos hemos estado colgando del techo de la NASA o andando en puntillas en la cocina para robar dobladitas.

Por si no las han visto las Misión Imposible son unas películas de espías basadas en una canción vieja famosa que tiene trompetas y es más pegajosa que no sé qué. En todas actúa Tom Cruz, en todas hay un equipo donde cada espía es maestro para hacer justo alguna de las cosas que hay que hacer en las misiones, y en todas Tom Cruz corre con sus patitas cortas y le pone cualquier empeño porque está chato de que lo basureen. Y saben qué más, yo lo paso chancho viendo las Misión Imposible (menos la dos) porque son enteras entretenidas (menos la dos) y aunque son de espías igual tienen su onda distinta que las hace memorables y distintas a las otras películas de espías.

La uno tenía la parte esa de Tom Cruz colgando de un cordel y después la del helicóptero amarrado al tren, etc. La dos tenía la escena maestra de Tom Cruz saltando en moto en cámara lenta mientras una comadre miraba toda sexy a Aníbal Lecter dando vueltas en un convertible, y la tres tenía ni más ni menos que al guatón Capote haciendo de malo y era a toda raja, sobre todo la parte cuando se metían al Vaticano a robarle el sombrero al Papa para servir guindas, o no sé qué. En resumen, estaba feliz esperando que estrenaran Misión Imposible 4: El Protocolo de Los Fantasmas sobre todo cuando leí que el peliculasta era Brad Bird, el mismo que hizo Los Increíbles y El Gigante de Acero, porque si algo tenían esas cuestiones era el medio ojo para las escenas de acción, y también la media onda con todo el espíritu espía-tecnológico-aventurero. También hizo Ratatouille pero esa decidí dejarla fuera porque me arruinaba las comparaciones, así que mejor ni la menciono y Tom Cruz nunca cocina.

Lo importantes es lo siguiente, cabros: VAYAN A VER MISIÓN IMPOSIBLE 4: EL PROTOCOLO DE LOS FANTASMAS AHORA YA SI ES QUE TODAVÍA NO HAN IDO. Este compadre del Brad Bird la lleva, y esta película tiene como cuatro secuencias donde uno no respira y lo pasa CHANCHO. Lo juro, yo cacho que después de esta película nadie le volvió a hacer bulin al compadre por tener nombre de pajarito.

Se trata de Tom Cruz que está en una cárcel en Rusia por algo que no se sabe aunque uno haya visto Misión Imposible 3: Rise of The Capote. Ahí llegan los del team Misión Imposible a ayudarlo a escapar y después de eso les encargan una misión que definitivamente tiene cierta dificultad ustedes cachan. Esa misión les sale más o menos no más y tienen que hacer otra cosa todavía con mayor dificultad que la otra misión, y después alguien quiere tirar un misil en Estados Unidos (típico) y en esa se van hasta que uno ya no quiere más guerra aunque pucha que lo ha pasado la zorra. The End.

Son terrible de tecnológicos estos espías, pero lo que más me gustó es que las cosas no les salen siempre bien, y hasta la cuestión más la zorra de todas falla en el peor momento. Ya sea porque se les acabaron las pilas, o porque alguien se condorea, uno está siempre urgido rogando para que no pase nada malo, y los otros se salvan en el último minuto. No es como James Bond que tiene puras cosas bacanes y todo le resulta siempre, ni tampoco como el Bourne que no tiene nada y tiene que buscar la información en Google en un Ciber tomándose una Coca-Cola Líder. Estos están al medio: Tienen las cosas la zorra pero nunca les funcionan bien y tienen que improvisar y se meten en los medios tetes.

No quiero nombrarles todo lo que me gustó de esta cuestión porque voy a estar todo el día, pero por si acaso, aquí van algunas: La música del Michael Giacchino vuelve a ser a toda raja, sobre todo por la onda que le pone a la película incluso antes de que empiece. Las cosas tecnológicas que se les ocurren a los peliculastas son la raja, y uno entiende cómo funcionan rapidito y sin drama: Hay una fotocopiadora que se pone en el ojo, un chip para mirar la realidad como Terminator, un proyector de realidad virtual portátil, unos guantes Spider-Man, un auto con parabrisas futurista, etc. Y todo funciona con iPhones pero brígido. Yo a lo más ocupo la cuestión para jugar Angry Birds y para alumbrar cuando está oscuro, pero estos locos hacen hasta ecografías cerebrales express con los teléfonos, se las mandaron. Los del team Misión Imposible son distintos eso sí, salvo el Shaun of the Dead que quedó de la tres. La chinita maestra y el Hugo Boss se fueron a otro team, eso sí.

Lo mejor de todo igual son las escenas de acción a toda zorra. Igual que en Los Increíbles además el compadre usa re bien dos cosas: Uno, el ambiente. Y dos, la gráfica. Yo les explico. En Los Increíbles y en esta película las partes de acción parecen videojuego, porque son todas en sus ambientes bacanosos diferenciables del resto. En Los Increíbles estaba la escena del avión en el cielo con nubes, la del pasillo con los deslizadores y la Elasti-Woman, la jungla con las naves esas, después la ciudad con el robot, etc. Cada una con su onda, sus colores, sus obstáculos y qué sé yo. Acá en Misión Imposible 4 es igual: Hay una secuencia en La Moneda rusa (el Rublo), otra en el edificio más alto del universo que me llegó a dar crisis de vómito, después hay una escena en plena tormenta de arena, e incluso hay una en unos estacionamientos modernos que se parecen al congreso de Star Wars III. Todo increíble. Ah y eso que puse de que me gustó la gráfica es porque también me fijé que lo usaban caleta aquí igual que en Los Increíbles, por ejemplo cuando en la de Pixar explicaban el plan del Syndrome lo hacían mostrando unos gráficos del robot y de los superhéroes que habían muerto y ese tipo de cosas, o cuando mostraban el avión en el radar, etc. Acá hacen lo mismo, a pura gráfica explican lo que hay que hacer, o lo que va a pasar, como en una persecución en que muestran con flechitas y todo donde está cada auto, todo para que uno entienda mejor y se emocione más. Lo contrario que hace el de Transformers, ustedes cachan.

Lo único que no me gustó tanto eso sí fue EL MALO. Es un viejujo todo serio y brígido que se las sabe todas y que tiene planes terroríficos, pero el compadre me dio lo mismo, y en eso gana Misión Imposible 3 gracias a Capote. Cabros, la dura, si esta película tuviera un malo tan maestro como ese, esta cuestión sería mi película favorita del 2011, pero no. Es maestra y más entretenida que no sé qué, pero eso no más. Pero me quejo de lleno, qué quieren que les diga. Quinientos millones setecientas dieciocho mil dos estrellas y un Mario Bros Award a Tom Cruz por correr tanto. La dura, en esta película el compadre corre hasta VERTICALMENTE y con eso les digo todo. Seco, Tom Cruz. Y tiene como cincuenta años, lo que demuestra que hace bien tener de esclava a Katie Holmes. Esta crítica se autodestruirá etc.

Asesina. No en serio, es asesina.