Columna Fliméfila: El gemelo que pudo ser Batman.

Hola cabros. Les habla su capitán, Hermes Antonio (yo). No sé si han visto las películas de Mad Max, o Las brujas de Eastwick, o el segmento de Twilight Zone: The Movie en que sale un monstruo en el ala del avión, o Babe 2: Pig in the city, o Happy Feet. Bueno si no las han visto les aviso al tiro que son increíblemente la zorra y que están todas en mi Top #100 personal del universo. Lo otro en común que tienen es que todas las hizo el mismo peliculasta: Un caballero australiano más talentoso que nadie llamado George Miller.

Creo que nunca les he hablado de este caballero, pero es LEJOS uno de mis peliculastas favoritos de la historia, y para mí está ahí arriba con don Kubrick, los Coen, Spielberg y todos los zorrones. Desde las persecuciones violentosas de Mad Max hasta la emoción emocionante de Happy Feet, el compadre siempre consigue que se me paren todos los pelos fliméfilos que tengo, y siempre me hace pelear con los giles que dicen que Babe 2: Pig in the City es como el forro (sin respetos no más).

Pues bueno. Resulta que hace años este caballero estaba trabajando en una película que nos iba a volar a todos la cabeza hasta el infinito y más allá. Era la película de La liga de la Justicia, ahí donde se juntan todos los superhéroes a tirar la talla y a combatir el crimen, etc. George Miller tenía cualquier pega adelantada, y estaba todo listo, pero no se hizo. Y no tienen idea lo que me dolió la cuestión.

No soy muy fanático de las revistas de monitos, pero en mi cabeza (maestra) esta iba a ser la mejor película de la historia. ¿Y saben qué? Han aparecido nuevos detalles que indican que mi cabeza (maestra) tenía razón. Iba a ser la mejor película de la historia y nunca la veremos. Y tengo pena. La dura. Yo sé que es ñoño achacarse por algo así, pero es heavy. Y encontré alguien en Internet que pensaba lo mismo que yo.

A continuación los voy a dejar con una columna que escribió el crítico maestro Vern, un compadre que todos aquellos fliméfilos que hablan inglés deberían leer. Como no todos hablan inglés eso sí, me contacté con él y le pedí permiso para traducir su texto maestro y publicarlo aquí en Flims para que todos mis lectores cachen el mote y se enteren de todo lo que don Vern dice en su columna. Ojalá les guste y los motive a leer más cosas de él. Y también a buscar las películas de George Miller.

Una sola cosita les adelanto: ¿Sabían que el actor chilensis Santiago Cabrera iba a ser Aquamán en esta película? Ahora lo saben. Y lo otro ¿no encuentran chistoso que el actor de La vida de los peces estuviera a punto de ser Aquamán? Sí, obvio que lo encuentran chistoso. ¿Qué más va a hacer el compadre, Willy en Liberen a Willy 5: ¿Dónde está Willy?? Heavy ah. Bueno pero no los lateo más. Ahora lean lo que escribió nuestro nuevo amigo Vern y en los comentarios conversamos todos.

Con ustedes, mister Vern.

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Mientras The Social Network parece estar monopolizando las conversaciones de los cinéfilos que conozco, todavía hay un tema pendiente enterrado ahí que no he visto discutirse en ninguna parte, y es la evidencia de que George Miller sí sabía lo que estaba haciendo con la película de superhéroes La liga de la Justicia, en la que desperdició años de su vida trabajando sólo para que después se la cancelaran.

Estoy seguro de que las razones por las que nunca se hizo esa película tuvieron que ver con el presupuesto, con las políticas del estudio y con desacuerdos sobre las mejores maneras de utilizar las valiosas propiedades licenciadas de la corporación, y muchos otros factores. Aunque el épico pesimismo y los lloriqueos de todos los fanáticos de los cómics conectados a Internet tampoco ayudaron.

Ustedes deben saberlo mejor que yo, pero si entiendo bien La Liga de la Justicia es la pandilla de personajes de DC Comics compuesta por Superman, Batman, Linterna Verde, La Mujer Maravilla y alguien más. Mientras, los “geeks” de los cómics han mantenido una constante erección desde que Marvel Comics anunció sus planes de hacer películas por separado de Hulk, el Capitán América y Thor, para luego armar Los Vengadores, una película donde seguramente habrían vuelto todos los miembros de los elencos originales y donde los actores habrían tenido una tremenda química juntos, para luego combinar perfectamente las mitologías de los distintos personajes en una satisfactoria y balanceada aventura de equipo. Bueno, DC tenía planes distintos. Ellos harían una película no relacionada con las otras, con distintos actores haciendo los papeles de Batman y Superman, todo bajo la dirección de George Miller, el genio detrás de la trilogía Mad Max.

La sabiduría convencional on-line dictaminó que todo esto era un escándalo, que Miller debía morir dilapidado y que la única manera en que esta película funcionaría sería haciendo que Christian Bale continuara su realista interpretación de Batman pero en un mundo mágico donde Superman es el mismo Superman televisivo adolescente de esa teleserie juvenil, donde hay un tipo verde con un anillo mágico del espacio que le tiene miedo al color amarillo, y donde una mujer maravilla no usa pantalones aunque tenga un avión invisible y todo el mundo pueda verle sus partes cuando pasa volando. Yo estuve en desacuerdo. No veo por qué no pueden seguir haciendo las increíbles películas de Nolan mientras un Batman completamente distinto aparece como personaje secundario en una película totalmente distinta. Estoy seguro de que no tendríamos problemas para seguir las películas. Nunca me confundí cuando personas distintas hacían de Drácula, o cuando Bruce Lee, Jet Li o Donnie Yen hicieron de Chen Zhen.

El repudio on-line explotó cuando se anunció el elenco de desconocidos que Miller había escogido. Supuestamente eran todos muy jóvenes. Me habría gustado ver a Dolph Lundgren en el rol de Batman, pero Miller escogió a un actor de 22 años llamado Armie Hammer. Esto le cayó pésimo a todo el mundo debido a la superstición de que si alguien tiene un nombre tonto no puede hacer un buen trabajo, y hay que burlarse.

Pero recuerdo haber buscado a Hammer en la IMDb y haber descubierto que se llamaba así en honor a su bisabuelo Armand Hammer, empresario, coleccionista de arte y filántropo. Según la Trivia, Armie es un mago entrenado, y colecciona cuchillos de caza. Así que pensé “Mierda, este chico ES Bruce Wayne. ¿Qué sabemos nosotros? Miller conoce a este tipo, y cree que va a funcionar. Debe saber lo que hace”. Pero la película nunca se hizo así que nunca lo supimos, y la vida siguió su curso.

Y después salió The Social Network, y hay que reconocer que Hammer lo hace increíble interpretando a los gemelos Winklevoss, quienes demandan a Mark Zuckerberg por robarles su idea de página web. Y es aquí que se me empieza a clavar un sentimiento… «Momento, George Miller sí sabía lo que estaba haciendo». Este Armie Hammer es un dibujo de cómics hecho realidad. Mide 1.90 y tiene los hombros anchos. Tiene la voz profunda, pero (a diferencia de muchos actores con su misma estampa) suena muy inteligente cuando habla. No se parece en nada a ninguno de los actores que ha hecho de Batman, pero tiene más pinta de superhéroe que todos ellos.

Sí, es joven (y lo habría sido aún más de haberse filmado La Liga de la Justicia), pero ¿Bruce Wayne no fue joven alguna vez también? Según las películas sí lo fue. No creo que haya empezado viejo como el Coronel Sanders de KFC cuando inventó su técnica para freír pollos. Y supuestamente Miller quería que su elenco “creciera” en sus personajes a lo largo de distintas película, igual que los actores de Harry Potter.

Lo que estoy diciendo es lo siguiente: Armie Hammer habría sido un buen Batman. Es obvio. Y creo que unos cuantos nerds le deben a cierto renombrado director una disculpa.

Y bueno ahora que es demasiado tarde se han filtrado unos cuantos detalles de lo que Miller pensaba hacer con su película. Según la entrevista a Hammer aparecida en Aint’ It Cool, la compañía de efectos especiales de Peter Jackson Weta había hecho todos los trajes. Los storyboards de la película estaban terminados. Y los actores habían ido a Australia a entrenar.

Lo sorprendente es lo metódico que Miller estaba siendo para preparar sicológicamente a sus actores. Según Hammer:

“Teníamos a un neurocirujano, a un psiquiatra y a un experto en Joseph Campbell asistiendo a cada una de las reuniones que se hacían, durante un mes y medio. Y a todos los actores nos tenían entrenando de acuerdo a sus personajes. Adam Brody hacía de Flash y entrenaba con elásticos en el cuerpo para ser más rápido y espásmico. Santiago Cabrera era quien hacía de Aquaman y lo tenían nadando mucho. Miller incluso lo mandaba a nadar con delfines a California para que se acostumbrara a estar rodeado de criaturas marinas. Y Batman, siendo el único humano de la Liga de la Justicia, tenía que estar probándose a sí mismo todo el tiempo, además de ser un artista marcial consumado y el detective perfecto. Así que nos tenía jugando juegos mentales a todos. A mí me excluía de muchas cosas intencionalmente, hasta que me invadía la incertidumbre y pensaba “¿Qué está pasando, dónde están todos?” Y todo era gracias a él, que buscaba imponerme la psiquis paranoica de Batman.

Hammer también explica que el actor que haría de Superman llegó un mes antes que todos al entrenamiento, para que fuera conocido por todo el mundo y fuera popular. Como Superman.

Yo pensaba que Miller haría un gran trabajo por su gran talento cinematográfico. En las películas de Mad Max creó las mejores escenas de choques y algunos de los personajes más memorables de todos los tiempos. En Mad Max 2 y 3 creó perfectos universos de ciencia ficción. En Babe 2 mezcló efectos digitales y títeres en maneras que nadie ha vuelto a igualar. Y tanto en Babe 2 como en Happy Feet se las arregló para usar animales parlantes en la creación de escenas de acción mejores de lo que ha hecho cualquiera usando actores reales en la última década. Y siendo honesto no quiero ver una película con ese grupo de superhéroes, pero cuando dices “George Miller” todo tiene sentido. Es el único tipo capaz de hacerlo sin que le salga estúpido. Es el único tipo que puede hacerlo asombroso.

Pero después lees todo esto y te das cuenta de que estaba yendo mucho más lejos de lo que podíamos imaginarnos. Uno se preguntaba “¿Qué irá a hacer con el tipo que corre rápido?” pero él estaba pensando “Cómo hago para que este joven millonario se sienta paranoico igual que el verdadero Batman. Esta película habría sido increíble. Pero los ejecutivos decidieron gastar millones de dólares y después no hacer la película en lugar de tener los súper-cojones para tirarse a la piscina. Prefirieron dejar la película botada en la repisa de los DVDs invisibles junto a Dune de Jodorowsky.

Pero está bien. Es el destino. Miller lo superó y ahora está trabajando en una película mucho más excitante: La cuarta película de Mad Max: Fury Road. Igual que con La Liga de la Justicia, tiene la película escrita y los storyboards terminados hace años. Le dio el papel de Mad Max a Tom Hardy de Inception. Mandó a hacer 130 autos y motos y pidió que se las mandaran a Australia. Contrató a todos los dobles y los tiene desarrollando 298 acrobacias distintas, incluso desarrollaron nuevas cámaras 3D sólo para esta película, así que ahora sí que…

No jodan, ¿pospusieron la filmación hasta el 2012? ¿Si es que?

Maldita sea, Universo. ¿Qué mierda estás tratando de hacer? Dale su oportunidad a George Miller. Dale su oportunidad al mundo. El mundo necesita películas de George Miller. No somos Charlie Brown y tú no eres Lucy. Por una vez déjanos patear la puta pelota. Es lo que tiene que pasar.

© Vern

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Eso sería, cabros. No tengo nada más que agregar porque nuestro invitado fliméfilo VIP lo dijo todo. Yo sigo lamentando que nunca veremos esta película, y sigo sin creer que pudimos tener un superhéroe interpretado por un actor chilensis. Un superhéroe que no salva a nadie que moriría al primer derrame de petróleo y que no podría ayudarnos si hay guerra contra Bolivia, pero igual. Harto para pensar y discutir. ¿Qué opinan ustedes? Cuéntenme.

Ah y si le pegan al English lean al señor Vern en su sitio maestro, síganlo en Twitter y gústenlo en Facebook. También busquen las películas de George Miller. No se van a arrepentir. Ahora me viro a seguir llorando por las películas que nunca veremos. Chaucha.

Una columna la zorra que habla de The Social Network, del peliculasta maestro George Miller, de la mejor película que nunca veremos: La liga de la justicia. Imperdible, eso no más les digo.