True Blood: Los 5 momentos más top de la Sangre Verdadera.

Hola cabros. Les habla su capitán, Hermes Antonio (the best). El otro día rallábamos la papa en el Twitter con True Blood, y le pedí al amigote Dr. Malo que se rajara con un post para Flims sobre los momentos más maestros de True Blood, la serie de vampiros de HBO que tiene más sangre que cortarse las venas comiendo prietas en el ascensor del Resplandor. Y como el Dr. Malo en el fondo es bueno, se mandó el medio artículo, y le puso YouTubes y todo, así que aprovechen y lean, etc. Igual como son los momentos más zorrones de la serie, obvio que le lleva spoilers, pero da lo mismo porque todos ven esta serie. Ah y al final tenemos un concurso maestro para que se ganan afiches (de True Blood po), ¿qué más quieren? Ya, con ustedes: el Dr. Malo.

***

Que nos salen hasta en la sopa. Ese es el reclamo habitual. Porque la presencia de los vampiros en la cultura pop está más repetida que menú de la Junaeb, todo gracias al éxito de esos pseudo vegetarianos con anemia y brillitos al sol de la saga Crepúsculo. Su esquema ha generado tal nivel de resonancia que actualmente estos queridos monstruos clásicos adictos a la hemoglobina son pasados sin asco por el cedazo emo, enviando la imagen de los hijos de Drácula a ese reducto juvenil que, en mi caso, no hace más que repetir como asqueada respuesta un sonoro Pimpotech y la que te parió”.

Pero hay esperanza. Existen productos donde estos engendros son correctamente adaptados a los nuevos tiempos, con una visión que no desecrea a la criatura mítica popularizada por Bram Stoker. Es el caso de True Blood.

Desde su primera temporada, la adaptación de las novelas escritas por Charlaine Harris, despertó más de una reticencia entre los fans del género debido a la mencionada oleada vampírica que nos ha azotado por todos los frentes. De hecho, las dudas se repetían una tras otra. ¿Hasta qué punto seguirá a aquella trillada moda vampírica actual? ¿Qué nuevo crimen contra la tradición terrorífica cometerían en esta ocasión? Pero episodio a episodio, True Blood ha demostrado que tiene armas propias para reinventar el concepto, a base de una mezcla sangre/sexo aderezada de forma maestra en su narrativa, comandada por Alan Ball (American Beauty, Six Feet Under).

Su primera temporada de 12 episodios sirvió tanto para establecer su excelente diversidad de personajes como para jugar con las ramificaciones sociales que surgen de hacer «pública» la existencia de los vampiros. Su segunda temporada agregó más carne y política metiendo sectas de fundamentalismo religioso anti-colmillos además de orgías demenciales de cultos liderados por un demonio ancestral.

Y pese a guatear en sus últimos episodios, la segunda temporada permitió expandir su mitología hasta dejarla como un desordenado pero delicioso charquicán. Caos que definitivamente explotó en la actual tercera temporada (que finalizará en Estados Unidos este próximo domingo 12 de septiembre), a través de un servicio de sangre continuo y múltiples criaturas que ahora pululan su universo televisivo sin problemas. Aunque ahora el desarrollo y profundidad de personajes está eclipsado por sus trucos de shock -que generalmente lo pillan a uno desprevenido- True Blood se ha instalado de forma definitiva en el terreno del gore. Y eso lo agradezco.

A continuación, cinco elementos de esta temporada por los que True Blood es todo menos ese reducto emo que se ha adueñado de los vampiros durante los últimos años. Cinco razones de por qué esta serie la lleva, todo con escenas maestras para ejemplificar cada punto, y con spoilers aviso. Y no reclamen que en HBO la dan prácticamente a la par con USA y deberían estar al día.

5.- SNU-SNU CON COLMILLOS

Desde la primera temporada que exploraron el terreno del sexo vampírico-humano, aquel que se desarrolla a una velocidad que dejaría en vergüenza a los conejos y a esa escena de Keanu Reeves con una joven Monica Belluci en el Drácula de Coppola. Pero en esta temporada True Blood nos entregó el momento WTF del año, uno que se instalará en el recuerdo colectivo como ejemplo de secuencia hardcore de amor entre chupasangres. Nada de alargar el chicle con sábanas blancas y tipos que no se atreven a hincar el diente, aquí se fueron al chancho de una.

En la escena en cuestión el pastel de Bill Compton (Stephen Moyer) debe someter a su “creadora”, la sádica Lorena (Mariana Klaveno), para demostrarle cuánto le agradece haberlo convertido en vampiro. Es decir, una cuestión habitual en cualquier fraternal antro de chupasangres. Con la siguiente secuencia HBO demostró que estaba dispuesta a superar cualquier límite. Además, como buen cierre de episodio, la secuencia en su momento no dejaba otra más que levantarse y aplaudir tamaña maravilla: Así que prepárense, esta es una secuencia que de ahora en adelante será el mejor ejemplo para graficar aquél famoso dicho popular que dice: “si no te mato, te dejo tonta”.

[youtube:http://www.youtube.com/watch?v=XbSjINCm48E]

4.- CUANDO SE LES SALE LO MEDIEVALES

Los vampiros de True Blood son gente mala onda, pero tienen sus valores. Como creer en el matrimonio, por ejemplo. Durante la tercera temporada, el longevo y maestro Russel Edgington (el rey vampiro de Mississippi interpretado magistralmente por Denis O’Hare) busca tener más poder y su objetivo es casarse con la reina vampiresa que interpreta Evan Rachel Wood. Eso aunque a los dos se les quema el arroz, si ustedes me entienden.

Y todo bien hasta que el paliducho “magistrado” (representante de la máxima autoridad vampírica) se niega a proceder con el sagrado sacramento. ¿La respuesta de Russel ante tamaña afrenta? Soltarle un simpático discurso donde aclara que es él quien tiene las riendas de la nación chupasangre y que las leyes no salvan a nadie. Todo para rematar con su lado medieval y sus técnicas de espadachín perfeccionadas durante milenios:

[youtube:http://www.youtube.com/watch?v=MsC7bKL7l5o]

3.- LAS VAMPIRESAS MALA ONDA TAMBIÉN TIENEN SENTIMIENTOS

Despechada porque Bill no la ama, y quizás en venganza por la dolorosa sesión de snu-snu vampírico, la sádica Lorena decide torturar a su vampiro. Sin deprimirse ni llorar, Lorena demuestra que aquí las féminas son de armas tomar.

En la siguiente secuencia, Bill clama a su creadora que lo envíe al descanso eterno lo más rapidito que pueda. Pero la vampiresa recuerda que le torcieron el cogote y comienza a hacer gala de sus armas de tortura. Como buena mujer herida, y tras cinco minutos de blablá en donde dialogan en buenos términos sus diferentes puntos de vista, Lorena no la piensa mucho antes de dejar que los hombres lobo faloperos, sucios y descontrolados, comiencen literalmente a jalarse la sangre de Bill para volar sin alas. Una dama.

[youtube:http://www.youtube.com/watch?v=Rjr30bS3Aos]

2.- VAMOS MATANDO VAMPIROS

Generalmente los no-muertos se incendian bajo el sol, salvo en Twilight donde les salen brillitos. Y cuando mueren suelen chorrear sangre, salvo en Twilight de nuevo, donde se quiebran delicadamente como cristal. Afortunadamente True Blood es fiel a la tradición ya que la plata y el sol tienen un efecto devastador para los hijos de las tinieblas. Y la estaca en el corazón es tan efectiva como siempre. Todo esto es un punto a favor tanto por el respeto que le guardan al mito como por hacer de las muertes de los personajes odiables, un festín sanguinolento que dan ganas de aplaudir.

[youtube:http://www.youtube.com/watch?v=boIyUbG0KRw]

Lindo, ¿no? En todo caso, el premio a las despedidas vampíricas en True Blood se los lleva el freak y demencial Franklin. Loco como una cabra, este apasionado amante de la carnicería es uno de los personajes nuevos más atractivos de la serie, superado solamente por el cabrón Russel.

Pero como todo ser bueno para la matanza, las cosas no le salieron bien, y el gran error de Franklin fue torturar a Tara hasta volverla prácticamente loca. Y aunque la amiga de Sookie ha estado detestable esta temporada, hay que decir que la manera en que se libró de Franklin fue de antología:

[youtube:http://www.youtube.com/watch?v=7G3_NDMiEnA]

Pero eso no era todo para el buen chupansagre, porque Franklin es una fuerza imparable. Claro que ni él podía anticipar este otro momento WTF que nos dejó a todos para dentro. La imprevisibilidad, una de las mayores gracias de True Blood.

[youtube:http://www.youtube.com/watch?v=FNpBwpnYUYk]

1.- NO HAY NADA COMO LA MALA ONDA VAMPIRÍCA

Y a propósito de inesperado… Durante la última parte de la actual temporada se desató la bomba de tiempo que estaba en el ambiente. Como en el mundo de True Blood todos saben que los vampiros existen (y no se esconden en el colegio), los hijos de Nosferatu han iniciado una campaña política para tener los mismos derechos que la señora Juanita. Pero esto no le interesa a Russel Edgington.

Para él la superioridad chupasangre es algo que todos debieran conocer, y por eso no tiene problemas en interrumpir un noticiario para dejar en claro que los vivos no son tan vivos y que son sólo alimento. Una invitación para que todos se preparen para la guerra contra un ser de tres mil años de edad: el verdadero rostro de los catadores profesionales de prietas humanas. Lejos uno de los mejores finales de capítulo de los últimos tiempos.

[youtube:http://www.youtube.com/watch?v=gH05PBuldhY]

True Blood no será lo más epic win de la televisión, pero sí es una de las series más entretenidas en pantalla actualmente. Y gracias a momentos WTF como los que revisamos aquí que su identidad se eleva por sobre la media, aunque uno no enganche con uno u otro personaje.

Y aunque no faltará el detractor que saltará para decir que todo esto es “violencia por violencia”, les recuerdo que eso es precisamente lo que representa a los vampiros. Seres que se alimentan de sangre, y por lo tanto son pura muerte y lujuria. No me vengan con cuentos emo suavizados, carne y sangre es la única vía para no seguir destruyendo este hermoso mito con siutiquerías.

-Dr. Malo.

***

Gracias, doctor. Muy buenos momentos los que escogió, qué quiere que le diga. Y tengo que coincidir con el número uno. Creo que todo ese monólogo sangrientoso del compadre Russel con su cierre zorrón de Amaro Nosfe-Ratus es la mejor escena que he visto en una serie en mucho tiempo (sin contar Breaking Bad, obvio). Fue tan maestro ese momento que hizo que se me olvidaran todas las cosas que no me gustaron de esta temporada. Así que eso. Ojalá el capítulo final que falta esté a la altura de todas estas escenas, porque si no, estamos mal, True Blood. Nah, lo paso chancho viendo esta cuestión, e igual voy a estar esperando la cuarta temporada, qué me hago el leso.

True Blood la dan los domingos en la noche en HBO. Para ver horarios consulte con su proveedor de etc.

¡CONCURSO MAESTRO!

Cabros, gentileza de los amigos de HBO LATINO tenemos AFICHES ZORRONES DE TRUE BLOOD para regalar. Si quiere alguna de estas joyitas para pegarle en la pared a la abuelita, tienen que comentar dejando su nombre y apellido, y contándonos qué es lo que más le gusta de True Blood. Así de simple. Y si no le gusta True Blood, no sé para qué quiere un poster, así que déjese de molestar aquí y vaya a ver una de Pimpotech. ¡Suerte!

Pueden leer al Dr. Malo en la página amigui Salón del mal o seguirlo en Twitter por aquí.

Y a mí me encuentran en Facebook, en Twitter también y en mi casa, obvio.

Hola cabros. Les habla su capitán, Hermes Antonio. El otro día rallábamos la papa en Twitter con True Blood, y le pedí al colega Dr. Malo que se mandara un post para Flims sobre los momentos más maestros de True Blood, la serie de vampiros de HBO que tiene más sangre que cortarse las venas comiendo prietas en el ascensor del Resplandor. Y como el Dr. Malo en el fondo es bueno se mandó el medio artículo, y le puso YouTubes y todo, así que aprovechen. Igual como son los momentos más zorrones de la serie obvio que le lleva spoilers, pero da lo mismo. Ah y al final tenemos un concurso maestro para que se ganan afiches de True Blood, ¿qué más quieren? Con ustedes, el Dr. Malo.

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Que nos salen hasta en la sopa. Ese es el reclamo habitual. Porque la presencia de los vampiros en la cultura pop está más repetida que menú de la Junaeb, todo gracias al éxito de esos pseudo vegetarianos con anemia y brillitos al sol de la saga Crepúsculo. Su esquema ha generado tal nivel de resonancia que actualmente estos queridos monstruos clásicos adictos a la hemoglobina son pasados sin asco por el cedazo emo, enviando la imagen de los hijos de Drácula a ese reducto juvenil que, en mi caso, no hace más que repetir como asqueada respuesta un sonoro “Pimpotech y la que te parió”.

Pero hay esperanza. Existen productos en donde estos engendros que básicamente representan una máquina de matar, son adaptados a los nuevos tiempos con una visión que no desecrea a la criatura mítica popularizada por Bram Stoker. Y ese es el caso de True Blood y sus chupasangres red-neck televisivos.

Desde su primera temporada, la adaptación de las novelas escritas por Charlaine Harris, despertó más de una reticencia entre los fans del género debido a la mencionada oleada vampírica que nos ha azotado por todos los frentes. De hecho, las dudas se repetían una tras otra. ¿Hasta qué punto seguirá a aquella trillada moda vampírica actual? ¿Qué nuevo crimen contra la tradición terrorífica cometerían en esta ocasión? Pero episodio a episodio, True Blood ha demostrado que tiene armas propias para reinventar el concepto, a base de una mezcla sangre/sexo aderezada de forma maestra en su narrativa, comandada por Alan Ball (American Beauty, Six Feet Under).

Su primera temporada de 12 episodios sirvió básicamente para centrarse tanto en su excelente diversidad de personajes, incluidos aquellos secundarios que simplemente se roban la pantalla chica, como para jugar con las ramificaciones sociales que surgen a partir del hecho de que la sociedad humana se entere de la existencia de los vampiros. Por otro lado, su segunda patita agregó más carne y política agregando maestras sectas de fundamentalismo religioso anti-colmillos al lado de orgías demenciales de cultos liderados por un demonio ancestral.

Pese a ser guatear en sus últimos episodios, la segunda temporada permitió expandir su mitología hasta dejarla como un buen charquicán. Una situación que definitivamente explotó en la actual tercera temporada, que finalizará en Estados Unidos en mala este próximo domingo 12 de septiembre, a través de un servicio de sangre continuo y múltiples criaturas que ahora pululan su universo televisivo sin problemas. Aunque ahora el desarrollo y profundidad de personajes está eclipsado por sus trucos de shock -que generalmente lo pillan a uno desprevenido- True Blood se ha instalado de forma definitiva en el terreno del gore. Y eso lo agradezco.

A continuación, cinco elementos de esta temporada por las que True Blood es todo menos el reducto emo que se ha adueñado de los vampiros durante estos últimos años. Cinco razones de por qué esta serie la lleva. Todo con spoilers, les aviso. Y no reclamen que en HBO la dan prácticamente a la par con USA y deberían estar al día.

5.- SNU-SNU CON COLMILLOS

Desde la primera temporada nos tantearon el terreno del sexo vampírico-humano, aquel que se desarrollaba a una velocidad que dejaría en vergüenza a los conejos y a esa escena de Keanu Reeves con una joven Monica Belluci en el Drácula de Coppola. Pero en esta temporada True Blood nos entregó el momento WTF del año, uno que se instalará en el recuerdo al presentar en televisión – por mucho que sea cable – una secuencia hardcore de amor entre chupasangres. Nada de alargar el chicle con sábanas blancas y tipos que no quieren hincar el diente, aquí se fueron al chancho de una.

En la escena en cuestión, el pastel de Bill Compton (Stephen Moyer) debe someter a su “creadora”, la sádica Lorena (Mariana Klaveno), para demostrarle cuánto le agradece haberlo convertido en vampiro. Es decir, una cuestión habitual en cualquier fraternal antro de chupasangres. Con la siguiente secuencia HBO demostró que estaba dispuesta a superar cualquier límite. Además, como buen cierre de episodio, la secuencia en su momento no dejaba otra más que levantarse y aplaudir tamaña maravilla: Así que prepárense, esta es una secuencia que de ahora en adelante será el mejor ejemplo para graficar aquél famoso dicho popular que dice: “si no te mato, te dejo tonta”.

[youtube:http://www.youtube.com/watch?v=XbSjINCm48E]

4.- CUANDO SE LES SALE LO MEDIEVALES

Los vampiros de True Blood son gente mala onda, pero tienen sus valores. Como creer en el matrimonio, por ejemplo. Durante la tercera temporada, el longevo y maestro Russel Edgington (el rey vampiro de Mississippi interpretado magistralmente por Denis O’Hare) está en búsqueda de obtener más poder político y su objetivo es casarse con la reina vampiresa que interpreta Evan Rachel Wood. Eso aunque a los dos se les quema el arroz, si ustedes me entienden.

Y todo bien hasta que el paliducho “magistrado” (representante de la máxima autoridad vampírica) se niega a proceder con el sagrado sacramento. ¿La respuesta de Russel ante tamaña osadía? Un simpático discurso donde aclara que es él quien sostiene las riendas de la nación chupasangre y que las leyes no salvan a nadie. Todo para rematar con su lado medieval y sus técnicas de espadachín perfeccionadas durante milenios:

[youtube:http://www.youtube.com/watch?v=MsC7bKL7l5o]

3.- LAS VAMPIRESAS MALA ONDA TAMBIÉN TIENEN SENTIMIENTOS

Despechada porque Bill no la ama, y quizás en venganza por la dolorosa sesión de snu-snu vampírico, la sádica Lorena decide torturar a su vampiro. Sin deprimirse ni llorar, Lorena demuestra que aquí las féminas son de armas tomar.

En la siguiente secuencia, Bill clama a su creadora que lo envíe al descanso eterno lo más rapidito que pueda. Pero la vampiresa recuerda que le torcieron el cogote y comienza a hacer gala de sus armas de tortura. Como buena mujer herida, y tras cinco minutos de blablá en donde dialogan en buenos términos sus diferentes puntos de vista, Lorena no la piensa mucho antes de dejar que los hombres lobo faloperos, sucios y descontrolados, comiencen literalmente a jalarse la sangre de Bill para volar sin alas. Una dama.

[youtube:http://www.youtube.com/watch?v=Rjr30bS3Aos]

2.- VAMOS MATANDO VAMPIROS

Generalmente los no-muertos se incendian bajo el sol, salvo en Twilight donde les salen brillitos. Y cuando mueren suelen chorrear sangre, salvo en Twilight de nuevo, donde se quiebran delicadamente como cristal. Afortunadamente True Blood es fiel a la tradición ya que la plata y el sol tienen un efecto devastador para los hijos de las tinieblas. Y la estaca en el corazón es tan efectiva como siempre. Todo esto es un punto a favor tanto por el respeto que le guardan al mito como por hacer de las muertes de los personajes odiables, un festín sanguinolento que dan ganas de aplaudir.

[youtube:http://www.youtube.com/watch?v=boIyUbG0KRw]

Lindo, ¿no? En todo caso, el premio a las despedidas vampíricas en True Blood se los lleva el freak y demencial Franklin. Loco como una cabra, este apasionado amante de la carnicería es uno de los personajes nuevos más atractivos de la serie, superado solamente por el cabrón Russel. Pero como todo ser bueno para la matanza, las cosas no le salieron bien, y el gran error de Franklin fue torturar a Tara hasta volverla prácticamente loca. Y aunque la amiga de Sookie ha estado detestable esta temporada, hay que decir que la manera en que se libró de Franklin fue de antología.

[youtube:http://www.youtube.com/watch?v=7G3_NDMiEnA]

Pero eso no era todo para el buen chupansagre, porque Franklin es una fuerza imparable. Claro que ni él podía anticipar este otro momento WTF que nos dejó a todos para dentro. La imprevisibilidad, una de las mayores gracias de True Blood.

[youtube:http://www.youtube.com/watch?v=FNpBwpnYUYk]

1.- NO HAY NADA COMO LA MALA ONDA VAMPIRÍCA

Y a propósito de inesperado… Durante la última parte de la actual temporada se desató la bomba de tiempo que estaba en el ambiente. Como en el mundo de True Blood todos saben que los vampiros existen (y no se esconden en el colegio), los hijos de Nosferatu han iniciado una campaña política para tener los mismos derechos que la señora Juanita. Pero esto no le interesa a Russel Edgington. Para él la superioridad chupasangre es algo que todos debieran conocer, y por eso no tiene problemas en interrumpir un noticiario para dejar en claro que los vivos no son tan vivos y que son sólo alimento. Una invitación para que todos se preparen para la guerra contra un ser de tres mil años de edad: el verdadero rostro de los catadores profesionales de prietas humanas. Lejos uno de los mejores finales de capítulo de los últimos tiempos.

[youtube:http://www.youtube.com/watch?v=LiJuYSB8F6M]

True Blood no será lo más epic win de la televisión, pero sí es una de las series más entretenidas en pantalla actualmente. Y gracias a momentos WTF como los que revisamos aquí que su identidad se eleva por sobre la media, aunque uno no enganche con uno u otro personaje.

Y aunque no faltará el detractor que saltará para decir que todo esto es “violencia por violencia”, les recuerdo que eso es precisamente lo que representa a los vampiros. Seres que se alimentan de sangre, y por lo tanto son pura muerte y lujuria. No me vengan con cuentos emo suavizados, carne y sangre es la única vía para no seguir destruyendo este hermoso mito con siutiquerías.

-Dr. Malo.

***

Gracias, doctor. Muy buenos momentos los que escogió, qué quiere que le diga. Y tengo que coincidir con el número uno. Creo que todo ese monólogo sangrientoso del compadre Russel con su cierre zorrón de Amaro Nosfe-Ratu es la mejor escena que he visto en una serie en mucho tiempo (sin contar Breaking Bad, obvio). Fue tan maestro ese momento que hizo que se me olvidaran todas las cosas que no me gustaron de esta temporada. Así que eso. Ojalá el capítulo final que falta esté a la altura de estas escenas, porque si no, estamos mal, True Blood. Nah, a quién engaño, lo paso chancho viendo esta cuestión, e igual voy a estar esperando la cuarta temporada.

True Blood la dan los domingos en la noche en HBO. Para ver horarios consulte con su proveedor de etc.

¡CONCURSO MAESTRO!

Cabros, gentileza de los amigos de HBO LATINO tenemos AFICHES ZORRONES DE TRUE BLOOD para regalar. Si quiere alguna de estas joyitas para pegarle en la pared a la abuelita, tienen que comentar dejando su nombre y apellido, y contándonos qué es lo que más le gusta de True Blood. Así de simple. Y si no le gusta True Blood, no sé para qué quiere un poster, así que déjese de molestar aquí y vaya a ver una de Pimpotech. Al resto, ¡suerte!

Pueden leer al Dr. Malo en la página amigui Salón del mal o seguirlo en Twitter por aquí.

A mí me encuentran en Facebook, en Twitter también y en mi casa, obvio.